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sábado, 6 de septiembre de 2014

Un mediodía en Ávila

A la vuelta de mi excursión a Guijuelo, que ya he comentado, me paré al mediodía en Ávila (pop. 59.258). Ávila es una de las capitales de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, situada a poco más de 100 kilómetros de Madrid. El camino más directo y rápido es por el Túnel de Guadarrama y el conjunto de autopistas de peaje de la zona (10,30 Euros por trayecto). Una alternativa, que ya he comentado en otra ocasión, es por El Escorial y el Puerto de la Cruz Verde, un camino mucho más pintoresco, pero también más lento.
Recinto amurallado de la ciudad de Ávila, desde el
Mirador de la carretera de Madrid.
(JMBigas, Agosto 2014)

Ávila, especialmente por el conjunto se sus Murallas, posiblemente el conjunto de ese estilo mejor conservado del mundo, está en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1985.

Ávila es una ciudad muy turística. Pero sospecho que su proximidad con Madrid (como le sucede, por cierto, a Segovia o Toledo) provoca que la gran mayoría de visitantes de la ciudad lo hace en el marco de excursiones en el día, y no genera pernoctaciones en la ciudad. Seguramente esta es una signatura pendiente, y las autoridades con responsabilidad en la promoción del turismo en Ávila seguro que están trabajando para remediar los efectos negativos de este hecho.

Como yo viajaba en coche, había analizado cuál era la mejor aproximación posible al centro histórico de la ciudad. Aunque seguramente no sea la opción más económica, elegí dejar el coche en el parking subterráneo bajo la Plaza de Santa Teresa, llamada coloquialmente el Grande. Esta plaza, presidida por un monumento a la Santa, es bastante grande y se ubica junto a la Puerta del Alcázar, en la parte exterior de la Muralla.
Plaza de Santa Teresa, el Grande.
(JMBigas, Agosto 2014)

Llegué en torno a la una y media de la tarde de un día muy caluroso, en que la solanera que caía del cielo invitaba a buscar la sombra siempre que fuera posible.

Mi buen amigo A., que frecuenta esta ciudad con regularidad, me había recomendado varios establecimientos para un almuerzo castellano de buena relación calidad-precio. Dos de ellos, sin duda de bastante nivel, están ubicados más a las afueras, y no me convenían tanto como el Mesón del Rastro, en la Plaza del Rastro, intramuros junto a la Muralla y la Puerta llamada del Rastro o de la Estrella.

Accedí al casco histórico por la Puerta del Alcázar y, un poco hacia la derecha, bordeé la Catedral de Cristo Salvador de Ávila.  La Catedral está bastante encajonada entre callejuelas estrechas, y sólo frente a su fachada principal, donde están las conocidas estatuas de leones yacentes, hay una plaza de un cierto tamaño que permite una correcta visibilidad del edificio.
Puerta del Alcázar, junto a la Plaza de Santa Teresa.
(JMBigas, Agosto 2014)

Paseando por las calles peatonales (o casi) del casco histórico, repletas de comercios y establecimientos de restauración (bares, restaurantes, casas de comidas,...) acabé llegando a la recoleta Plaza del Rastro. En el rincón sombreado de la plazoleta está el Mesón del Rastro, restaurante y también hotel con un pequeño número de habitaciones.

Comí allí muy a gusto (un jueves laborable de finales de Agosto, la concurrencia era limitada). Unas croquetitas variadas (de jamón, boletus,...) y un solomillo de la famosa ternera de Ávila, sonrosado y delicioso. Acompañado por una botella de vino rosado fresquito (el calor lo aconsejaba), un Viña Picota de la D.O. Cigales (provincia de Valladolid). Completado con una copa de helado de vainilla y un café, más una botella de agua mineral, la factura subió al entorno de los 50 Euros. Nada barato, pero razonable dado el empaque del establecimiento, un servicio muy correcto y atento, y una materia prima de la máxima calidad. En resumen, una Casa de Comidas recomendable (de 8 sobre 10), para el que prefiera comer sentado y servido, en lugar de tomar pinchos variados de pie por los diversos establecimientos que lo ofrecen por todo el casco histórico. Buena calidad, sin lujos.

Al terminar el almuerzo, el calor en el exterior (cuatro de la tarde), era bastante abrumador. Cruzando la puerta de la Muralla se llega al Parque del Rastro, una zona arbolada con algunos bancos, un Monumento a la Lengua Castellana, y un Mirador con buenas vistas sobre la ciudad extramuros. Un banco a la sombra fue el escenario de alguna cabezadita durante la digestión del almuerzo.
Fachada principal de la Catedral de Ávila.
(JMBigas, Agosto 2014)

De vuelta intramuros, subí por la calle Caballeros hasta la Plaza del Mercado Chico, donde está el edificio del Ayuntamiento de Ávila, aparte de muchas terracitas donde tomar un café a gusto, o lo que sea. Alrededor de la plaza hay un continuo de soportales, que protegen al peatón de la lluvia y del frío que allí reina en los días más rigurosos del invierno. Y es que la ciudad de Ávila se encuentra a más de 1100 metros de altitud y disfruta por completo de un clima continental.

Desde allí, y paseando, por la sombra siempre que era posible, volví hacia la Puerta del Alcázar. Junto a ella hice una breve parada en una tienda de regalos culturales, Caricias de Santa Teresa, que me pareció diferente de la tradicional tienda añeja de souvenirs.
Plaza del Rastro. En el rincón, el Mesón del Rastro.
(JMBigas, Agosto 2014)

La Muralla de Ávila, que rodea por completo el casco histórico de la ciudad, tiene una longitud total de 2.516 metros, y tiene 87 torreones y nueve puertas. Por una pequeña entrada (5 Euros) es posible recorrer a pie el camino sobre muralla por una buena parte de la misma. Según parece, con vistas muy interesantes. Sin embargo, en esa tarde de jueves caluroso de finales de Agosto, esa podía ser una actividad de riesgo, ya que todo el camino que se puede recorrer discurre a pleno Sol. Lo dejé para una mejor ocasión.

Recogí el coche en el parking de Santa Teresa. La cuenta fue de algo más de 6 Euros por casi cuatro horas de estancia. Antes de abandonar Ávila quería parar en un Mirador de la ciudad que había visto en el camino de llegada. Tras algunas idas y venidas, lo localicé. Se encuentra en la carrretera de Madrid (N-501), en las coordenadas N 40,659989 O 4,711301. Es punto de parada obligada de los autobuses que desplazan visitantes a Ávila. Mientras estuve allí, llegó uno de ellos, holandés, cargado de turistas, en general, de edad avanzada.
Ayuntamiento de Ávila, desde los soportales de la
Plaza del Mercado Chico.
(JMBigas, Agosto 2014)

Desde el Mirador se tiene una visión privilegiada del conjunto amurallado de la ciudad, y la fotografía desde allí es una de las obligaciones de cualquier visitante a Ávila.

Puse luego ya camino de vuelta a Madrid, y acabé llegando a mi casa en torno a las siete y media de la tarde. En conjunto, un día muy bien aprovechado.

Desde mi punto de vista, cualquier visitante que esté unos días en Madrid, debería, necesariamente, realizar una visita, aunque fuera relativamente breve, a las ciudades de Ávila, Segovia y Toledo, todas ellas a una distancia del entorno de los 100 kilómetros desde la capital.

Aparte de las fotografías que he seleccionado para ilustrar este artículo, podéis acceder a una completa colección de 32 imágenes, pinchando en la siguiente foto.


Además, he elaborado un breve vídeo, con las mejores imágenes.


JMBA

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Jamón Ibérico de Bellota (sic)

El pasado jueves 28 de Agosto tuve ocasión de dedicar la mañana a una visita gastronómica y de compras en la localidad de Guijuelo (pop. 5.939), en la provincia de Salamanca. Guijuelo pasa por ser la cabecera de la importante actividad chacinera de la provincia, en torno a los productos derivados del cerdo ibérico.
Jamonería Donde Durán.
(JMBigas, Agosto 2014)

El objetivo (confesable) de la visita era recabar una reserva de provisiones de buen jamón loncheado y envasado al vacío (a buen precio, claro), para cubrir en las próximas semanas, o meses, mi capricho dominguero de un buen bocadillo de jamón ibérico de bellota dentro de lo que podríamos llamar el brunch dominical.

El resultado fue satisfactorio. Pero, como todas las visitas, me supuso algunas sorpresas y varias lecciones muy interesantes, que es lo que hoy quiero compartir con vosotros.

Previamente había seleccionado varios proveedores en el pueblo, con tienda abierta de venta al público. El criterio de elección fue subjetivo, y muy basado en la presencia mediática en la Red.

Una de las sorpresas fue detectar el amplio abanico de precios para un producto nominalmente idéntico (Jamón Ibérico de Bellota). Una horquilla que, para el sobre de 100 gramos de jamón loncheado, va desde poco más de 4 Euros hasta más de 16 Euros. Esta extraordinaria dispersión exige algún tipo de explicación.

La primera parada, en torno a las 10 de la mañana, fue en la Jamonería Donde Durán (calle Filiberto Villalobos, 10), en el extremo sur de Guijuelo. El pueblo, junto a la Autovía de la Plata (A-66, Gijón-Sevilla), se extiende de norte a sur en torno a esta calle principal, que sería la antigua carretera. Donde Durán es una de las tiendas que el productor Durán Sánchez tiene en la población. Y tiene la ventaja de ser un establecimiento mixto: de una parte hay un bar donde se puede desayunar, por ejemplo, un excelente bocadillo de jamón (la tierra obliga, eso es lo que yo hice), y de otra una tienda donde se venden los diversos productos de este fabricante, jamones, paletas, embutidos, etc. Ofrecen el jamón ibérico de bellota, cortado a máquina, a 5 Euros el sobre de 100 gramos aproximados.
Tienda de venta al público de Simón Martín.
(JMBigas, Agosto 2014)

La calidad de este jamón es equivalente a la que se puede obtener en las tiendas gourmet de Madrid u otras ciudades, a precios habitualmente por encima de los 100 euros/Kg, loncheado a máquina.

La segunda visita fue a Simón Martín (calle Sierra Herrero, Parcela 17, N 40,53884 O 5,67542), en el Polígono Agroalimentario situado en las afueras del sur de la población. Esta es una instalación industrial, con tienda abierta para venta al público. No deja de ser curioso ver un nombre como Simón, tan ligado a la tradición judaica, vendiendo productos derivados del cerdo.

No tenían disponible ningún sobre de jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo, pero sí otros de 100 gramos cortado a máquina, de una excelente apariencia. También a 5 Euros.

La tercera visita fue a uno de los grandes de la zona, Julián Martín, en su extensa tienda de venta al público, en la calle Filiberto Villalobos, 188, casi en la salida norte de Guijuelo. Allí tuve la suerte de que, aparte de la dependienta habitual de la tienda, también estaba por allí un caballero de la casa, muy enterado del negocio, y comunicativo. Como no llegamos a intercambiar tarjetas de visita personales, no conozco su nombre, pero le llamaré Julián en lo sucesivo.
Instalaciones de Simón Martín, en el Polígono
Agroalimentario de Guijuelo.
(JMBigas, Agosto 2014)

Allí ofrecen jamón ibérico de bellota, loncheado a máquina, en sobres de 100 gramos, a 10,50 Euros. Me temo que el elevado precio (en comparación con otras tiendas de la zona) mucho tiene que ver con que se trata de una empresa grande, con un fuerte canal de distribución, al que no puede machacar vendiendo más barato en Guijuelo. Todavía no he podido evaluar si ese precio doble viene justificado, también, por una mejor calidad del producto.

Pero, además, ofrecen otra variedad, el Jamón Ibérico Puro de Bellota, cortado a cuchillo, en sobres de 100 gramos a 16,50 Euros. Según me contó Julián, esa mención de Puro hace referencia a que ese jamón procede de cerdos de raza 100% ibérica, sin cruces, a diferencia de la mayoría de ejemplares sacrificados en Guijuelo.

Julián me dijo que ellos crían los cerdos de raza ibérica pura en una finca del Alentejo portugués, donde parece que la raza se ha conservado mejor.

La mayor parte de cerdos ibéricos sacrificados son realmente cruces del 50% o más, con machos de la raza Duroc. Esta raza, procedente de Estados Unidos y resultado, a su vez, de innumerables cruces, aumenta la productividad del cerdo ibérico, al conseguir ejemplares con algo más de peso. Pero, lógicamente, diluye algo la calidad suprema del ibérico puro. La legislación española permite llamar jamón ibérico al procedente de animales ibéricos cruzados con Duroc, con ciertas limitaciones.
Instalaciones de Julián Martín, en el extremo
norte de Guijuelo.
(JMBigas, Agosto 2014)

En estas condiciones, resultó inevitable iniciar una conversación con Julián, en torno a la confusión que reina en este mercado. Según él, a esta confusión ha contribuido la propia Denominación de Origen Guijuelo. Curiosamente, y debido a este hecho, me dijo, los grandes de la zona, como Joselito (que afirman vender el mejor jamón del mundo) o ellos mismos (que procesan dos millones de kilos al año), no están adscritos a la D. O.

Conozco bastante bien el mecanismo de las Denominaciones de Origen en el mundo del vino, tanto en España como en Francia. Y este fenómeno no me sorprendió. Las D.O. tienden a definir de un modo premioso y muy detallado las condiciones que debe reunir el producto para acogerse a la misma. Y eso, a menudo, es un corsé que acaba suponiendo una protección para los mediocres o rutinarios, y supone un cierto castigo a los más creativos, innovadores y líderes. Son sintomáticos, a título de ejemplo, los casos de Mauro o Abadía Retuerta, en la zona de influencia de la D. O. Ribera del Duero, pero que producen sus vinos como Vinos de la Tierra, fuera de la D.O. O el caso ejemplar de la familia Guibert del Mas de Daumas Gassac (Aniane, Hérault, Languedoc), que venden sus excelentes vinos como Vin de Pays de l'Hérault, fuera de la A. O. C. Languedoc. Prefieren la libertad de utilizar las variedades de uva que estiman como más oportunas para el vino que quieren producir, que someterse a lo regulado, a cambio del (dudoso) prestigio que les daría estar acogidos a la D. O.

Julián parece tener bastante confianza en que la nueva legislación en vigor sobre este mercado, empezará a dar sus frutos en cuanto a clarificación de los diversos productos, en los próximos años.

Hagamos un pequeño repaso al contenido de esta reforma legislativa sobre el mercado del jamón ibérico (y otras variedades).

En el Boletín Oficial del Estado de 11 de Enero de 2014, se publicó el Real Decreto 4/2014 de 10 de Enero, por el que se aprueba la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérico.

Se determinan cuatro colores para identificar la calidad del producto, que se sustancia en una brida (precinto inviolable, en la terminología del Real Decreto) de diferentes colores, que deberá asignarse en el propio matadero, y que deberá conservarse en cualquier producto derivado (loncheados u otros), para asegurar la trazabilidad.

Hay tres características a las que hay que atender para definir la adscripción a uno u otro color: la raza, el manejo y la alimentación. De acuerdo a las condiciones de cada una de estas características, se definen cuatro categorías, cada una de ellas asociada a un color. Estas categorías son las siguientes:

– Negro: De bellota 100% ibérico.
– Rojo: De bellota ibérico.
– Verde: De cebo de campo ibérico.
– Blanco: De cebo ibérico.

Negro y Rojo exigen el manejo en montanera de dehesa, con alimentación de bellota. La diferencia es que el Negro debe proceder de animales de raza pura ibérica (de acuerdo a los correspondientes registros genealógicos). Esto significa una pureza del 100% de raza ibérica, con progenitores también con el 100% de pureza racial.
Tienda de venta al público de Julián Martín.
(JMBigas, Agosto 2014)

Para la denominación genérica Ibérico, se aceptan cruces con la raza Duroc, con ciertas limitaciones. Deberán ser animales con al menos el 50% de pureza de la raza porcina ibérica. Como ejemplo, una pureza del 75% de ibérico se obtiene a partir de hembras 100% pura raza ibérica, con machos procedentes de padres 100% raza Duroc y madres 100% raza ibérica. Un 50% de pureza se obtiene por el cruce de hembras 100% raza ibérica y machos 100% raza Duroc.

El porcentaje preciso de raza ibérica (siempre igual o mayor al 50% para poder utilizar la denominación Ibérico) deberá constar claramente como información al consumidor.

La denominación de bellota, común a Negro y Rojo, tiene que ver con el manejo de los animales. Para ello, resulta ilustrativo ver la definición que el propio Real Decreto da de Dehesa y Montanera:

Dehesa, es el área geográfica con predominio de un sistema agroforestal de uso y gestión de la tierra basado principalmente en la explotación ganadera extensiva de una superficie continua de pastizal y arbolado mediterráneo, ocupada fundamentalmente por especies frondosas del género Quercus (mi nota: básicamente encinas o alcornoques), en la que es manifiesta la acción del hombre para su conservación y perdurabilidad, y con una cubierta arbolada media por explotación de, al menos, 10 árboles por hectárea de dicho género en producción.

Montanera es el régimen de alimentación de los animales basado en el aprovechamiento de los recursos de bellota y pastizal propios de la dehesa en España y Portugal.

Se restringe también el número de animales por hectárea, de acuerdo a la superficie arbolada, entendiendo por tal el porcentaje de superficie que supone la proyección de las copas de los árboles sobre el total del terreno. En un Anexo del Real Decreto se define que para una superficie arbolada, por ejemplo, superior al 35%, se acepta 1,25 animales por Hectárea. 

La denominación de bellota se reserva para productos procedentes de animales sacrificados inmediatamente después del aprovechamiento exclusivo de bellota, hierba y otros recursos naturales de la dehesa, sin aporte de pienso suplementario. La finca o parcela donde se realice la montanera deberá estar identificada como tal en el SIGPAC (Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas). La entrada de los animales a la montanera (con peso medio del lote entre 92 y 115Kg), deberá producirse entre el 1º de Octubre y el 15 de Diciembre, fijándose para el sacrificio el período entre el 15 de Diciembre y el 31 de Marzo. La reposición mínima en montanera será de 46 Kg, en más de 60 días. La edad mínima al sacrificio será de 14 meses, y el peso mínimo de la canal será de 115Kg (salvo para los ejemplares 100% ibérico, en que será de 108Kg).

La denominación cebo de campo se reserva al manejo en instalaciones extensivas al aire libre, pudiendo tener parte de la superficie cubierta, y alimentación de pienso, con edad mínima al sacrificio de 12 meses, mientras que la de cebo sería para el manejo de los animales estabulados, con alimentación de pienso y edad mínima al sacrificio de 10 meses.
Tienda de Entresierras, en la calle Filiberto Villalobos, 183.
(JMBigas, Agosto 2014)

Con definiciones tan finamente ajustadas, no me extrañaría que acabáramos viendo, a medio plazo, jamones sin más adjetivos que una marca prestigiosa, para los que el consumidor avisado esté dispuesto a pagar un elevado precio, conocedor de su excelente calidad. Como pasa con algunos vinos, por cierto.

Me contaba Julián que, incluso en la montanera, hay que forzar a los cerdos a realizar ejercicio, colocando, por ejemplo, el agua para beber, alejada de donde están las bellotas. El ejercicio es imprescindible para conseguir una óptima infiltración de la grasa en el músculo.

El proceso de elaboración de los jamones también está regulado en este Real Decreto. Se definen estas cuatro fases: salazón, lavado, post-salado y curación-maduración. El tiempo mínimo de elaboración será de 600 días para piezas de menos de 7Kg, y de 730 días para las mayores. Para las paletas, el tiempo mínimo de elaboración será de 365 días.

El peso mínimo del jamón ya elaborado y etiquetado será de 5,75Kg (3,7Kg las paletas) para las piezas ibéricas 100%, y de 7Kg (4Kg las paletas) para las ibéricas.

Según me contó Julián, la zona de Guijuelo es un centro de sacrificio y procesamiento para otras regiones. Así, muchos animales criados en Extremadura y Andalucía son conducidos a Guijuelo, donde son sacrificados y se realiza el procesamiento de los jamones, que luego son llevados a sus regiones de origen, para el proceso de curado y maduración. El curado en zonas más cálidas requiere de una mayor exposición al salado (día y medio en lugar de un día para las que se curan en la propia zona de Guijuelo).

Veremos si la implantación de este nuevo marco legislativo produce una clarificación de este mercado tan expuesto a picarescas y piraterías. En el futuro deberíamos ver unos niveles de precios más o menos definidos para cada uno de los cuatro colores previstos para los jamones ibéricos. De este modo, el consumidor deberá conocer al detalle el producto que elija comprar.

Aunque, como es habitual, la nueva legislación no es plato de gusto para todos los actores de este sector: mientras a unos les complace, otros piensan que ha sido hecho a la medida para sus rivales o competidores.



Mi última visita en Guijuelo fue a la tienda de Entresierras (Jamones ALHER, S.L.), también en Filiberto Villalobos, en el número 183. Allí venden sobres de jamón ibérico de bellota de 150 gramos, loncheado a máquina, a un precio de 7 Euros.


En fin, valga esta historia al hilo de mis visitas en Guijuelo, para ilustrar la confusión cierta de este mercado y el totus revolutum reinante. A río revuelto, ganancia de pescadores.

JMBA

miércoles, 27 de agosto de 2014

ExAO (4): El Parque Nacional de Monfragüe

Ya os he contado la descripción general del viaje en coche por Extremadura y Andalucía Occidental que tuve ocasión de realizar a primeros de Junio de 2014. También he publicado ya tres capítulos de detalle, dedicados a Las Hurdes, a la ciudad de Plasencia y a las comarcas de La Vera y el Valle del Jerte.

El Parque Nacional de Monfragüe se encuentra situado en el centro de la provincia de Cáceres, entre las ciudades de Plasencia al norte y Cáceres al sur.
Dentro del Parque, el río Tiétar desemboca en el Tajo,
cerca del Puente del Cardenal.
(JMBigas, Junio 2014)

Fue declarado Parque Natural en 1979. Ejemplo del ecosistema de bosque mediterráneo, los intentos de incluirlo en la Red de Parques Nacionales en la década de los 90s, fracasaron en favor de Cabañeros (a caballo de las provincias de Toledo y Ciudad Real). Sí fue recibiendo sucesivas figuras de protección medioambiental (Zona de Especial Protección de Aves - ZEPA - en 1988; Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2003), hasta que fue nuevamente propuesto por la Junta de Extremadura al Gobierno de España en Enero de 2006. Fue finalmente declarado Parque Nacional en Marzo de 2007.

Tiene una extensión de 17.852 hectáreas, una altitud entre los 250 y los 750 metros sobre el nivel del mar, y por su interior discurren los ríos Tajo y Tiétar.

Su constitución, un empeño persistente del gobierno socialista de la Junta de Extremadura, tuvo que enfrentarse con los intereses de los propietarios de grandes fincas agrícolas, ganaderas y cinegéticas de la zona.

El miércoles 4 de Junio salí desde Plasencia por la mañana, con la intención de realizar una primera visita de descubrimiento a Monfragüe. En dirección sur por la carretera EX-208, se entra al Parque Nacional en poco más de 20 kilómetros. Desde algún mirador al borde de la carretera se tienen ya unas vistas excelentes del maravilloso paisaje verde ondulado, moteado de azul por alguna laguna.
Villarreal de San Carlos es una parada obligada para
cualquier visitante del Parque Nacional de Monfragüe.
(JMBigas, Junio 2014)

Se llega luego a la aldea de Villarreal de San Carlos, que se desarrolló a partir de un antiguo asentamiento militar como Centro del Parque Nacional de Monfragüe. Allí hay un aparcamiento extenso (que estaba totalmente en obras durante mi visita, supongo que preparándose para las afluencias estivales), el Centro de Visitantes, diversos Centros de Interpretación del Parque, así como algunas casas rurales, bares, restaurantes y tiendas de recuerdos. A gusto me hubiera tomado un café, pero las obras habían provocado un corte de agua, y no fue posible. Villarreal es una parada obligada para cualquiera que quiera recorrer, en cualquier modo, el Parque Nacional de Monfragüe. En el Centro de Visitantes se puede ver una maqueta completa del Parque, y facilitan al visitante un mapa detallado del mismo, que incluye las principales rutas (en coche, a pie, en bicicleta,...).

En mi caso, sólo podía dedicarle unas pocas horas, ya que tenía bastante planificada el resto de la jornada. Por ello decidí realizar la ruta principal en coche, por la carretera que lo cruza de norte a sur, hacia el pueblo de Torrejón el Rubio, con varias paradas en los principales enclaves del Parque.

Un poco más adelante de Villarreal, me paré en el Mirador del Puente del Cardenal. Este Puente, que cruza el río Tajo, se empezó a construir en el año 1.450, para facilitar el trasiego de personas y mercancías entre las poblaciones de Plasencia y Trujillo. Zona propicia al bandidaje, en tiempos de Carlos III se creó el asentamiento de Villarreal, como protección al tráfico por el Puente del Cardenal.
El Salto del Gitano, hogar de rapaces, junto al río Tajo.
(JMBigas, Junio 2014)

En los años 60 se diseñaron diversos embalses sobre el río Tajo en esta zona. Por ello, el actual nivel habitual de las aguas del río mantiene al Puente del Cardenal totalmente sumergido, e invisible al visitante. Eso me pasó a mi, que sólo pude hacerme una idea de ese puente a través de algunas fotos bajadas de Internet.

A unos cientos de metros aguas arriba del Puente se produce la desembocadura del río Tiétar en el Tajo. Traté de lograr alguna vista del Puente, pero no lo conseguí. Recorrí a pie unos cientos de metros por un camino paralelo al Tajo, hasta unas cabañas de uso recreativo, pero el Puente del Cardenal se mantuvo completamente invisible desde todos los puntos de vista. Una pena.

Seguí adelante por la carretera, cruzando el Tajo por un puente más moderno. A poca distancia hay un apartadero a la derecha, con aparcamiento para unos cuantos vehículos. Ese es el Mirador del Salto del Gitano. Monfragüe es una referencia internacional a nivel de la actividad que se conoce como avistamiento de aves (bird watching), y el Salto del Gitano es uno de los enclaves privilegiados en el interior del Parque para ver volar rapaces de diversas especies (buitres leonados, alimoches, águilas,...).

El Salto del Gitano es una peña grande que se hunde en el Tajo, y acoge a multitud de aves rapaces. Habitualmente, incluso sin disponer de equipamiento específico (prismáticos, etc.), es posible ver volar a estas aves alrededor de las paredes de la roca y por encima de ella. Conseguí algunas fotografías correctas y alguna buena toma de vídeo con el vuelo de varias de esas rapaces.

En el Mirador hay varios paneles informativos, que describen las diversas aves que desde allí se pueden avistar.
Multitud de rapaces se pueden ver volando en los
alrededores del Salto del Gitano.
(JMBigas, Junio 2014)

Unos kilómetros más al sur por la carretera, a la izquierda se destaca, en lo alto de una pequeña colina, el Castillo de Monfragüe, restos de un conjunto amurallado de origen árabe (siglo IX), del que queda, perfectamente restaurada, la Torre del Homenaje, de planta pentagonal. Hay, junto a la carretera principal, un gran aparcamiento donde dejar el coche para abordar la subida a pie al castillo (unos 130 metros de desnivel). Es posible subir en coche prácticamente hasta el pie de la fortaleza, pero el acceso está habitualmente cerrado, ya que arriba apenas hay espacio para unos pocos coches. La subida a pie puede tomar una media hora. Desgraciadamente, yo no disponía del tiempo suficiente para ello (ni llevaba un calzado adecuado, dicho sea de paso). Aparte de que el día estaba ya extremadamente caluroso.

Por ello seguí un poco más por la carretera principal, hasta un apartadero desde el que se tiene una vista completa del Castillo. Allí dispuse el trípode para la cámara, con lo que pude obtener diversas vistas cercanas de la Torre del Homenaje.
Torre del Homenaje del Castillo de Monfragüe.
(JMBigas, Junio 2014)

Lo alto de la Torre del Homenaje del Castillo de Monfragüe es otro de los lugares privilegiados del Parque para el avistamiento de aves. Según la documentación a la que he podido acceder, es posible, desde allí, ver vuelos muy próximos de diversas rapaces. 

Unos kilómetros más allá, se llega al pueblo de Torrejón el Rubio, al sur del parque, que dispone de todos los servicios, como gasolinera, etc. Desde allí seguí mi camino, como tenía planificado, por tierras de Trujillo, Cañamero y Guadalupe. Pero eso os lo contaré ya en otro capítulo.

Me quedaron las ganas de visitar de nuevo el Parque Nacional de Monfragüe, con más tiempo disponible. Para quien lo desee, hay diversas rutas para realizar a pie o en bicicleta, que permiten dedicarle varias jornadas al entorno del Parque.

Aparte de las fotografías que he seleccionado para ilustrar este capítulo, podéis acceder a una colección más completa (26 imágenes), pinchando en la siguiente foto:


También podéis ver este breve vídeo, con las mejores vistas que pude obtener en Monfragüe.


JMBA



martes, 19 de agosto de 2014

ExAO (3): La Vera y Valle del Jerte

Ya os he contado la descripción general del viaje en coche por Extremadura y Andalucía Occidental que tuve ocasión de realizar a primeros de Junio de 2014. También he publicado dos capítulos de detalle, dedicados a Las Hurdes y a la ciudad de Plasencia.
El Valle del Jerte, desde el Mirador del Puerto de
Tornavacas (1.325m. s.n.m.)
(JMBigas, Junio 2014)

El martes 3 de Junio, con base en Plasencia, lo dediqué a recorrer la comarca de La Vera y el Valle del Jerte. Geográficamente, Plasencia forma parte del Valle del Jerte y, de hecho, el río Jerte pasa por la ciudad. Sin embargo, administrativamente, Plasencia tiene entidad propia y separada de la comarca del Valle del Jerte. Las dos comarcas se encuentran al noreste de la provincia de Cáceres.

Inicié el recorrido por la comarca de La Vera. Es posible que me equivocara, porque acabé recorriendo muchos kilómetros prácticamente en vano. Pero decidí empezar la visita por la parte más oriental de La Vera, por Madrigal de La Vera. Esto me llevó a realizar un largo recorrido por autovía, primero por la EX-A1 hasta Navalmoral de la Mata, luego un pequeño recorrido por la A-5 (la Autovía Madrid-Extremadura), hasta desviarme, ya en la provincia de Toledo, por la carreterita, prácticamente recta, que primero se llama TO-1297 hasta Las Ventas de San Julián, juntándome luego con la carretera autonómica CM-5102 hasta el límite con la provincia de Cáceres (al cruzar el río Tiétar), donde se convierte en la EX-384, llegando finalmente a Madrigal de La Vera. Resulta impresionante, en el recorrido toledano de la carretera, ver, a un lado y al otro de la carretera, los portales de acceso a las enormes fincas de la zona. Muchas de ellas tienen actividades agrícolas y ganaderas, y la mayoría ofrecen cotos privados de caza, donde organizar cacerías y monterías.
Puente de Cuartos
(JMBigas, Junio 2014)

La Vera es una comarca que se encuentra al sur de la Sierra de Gredos. Su paisaje suavemente ondulado y muy atractivo, su proximidad con la Sierra y la relativa cercanía con las zonas densamente pobladas del centro de la Península (Madrid y alrededores), han hecho que la comarca sea elegida por muchos veraneantes como lugar ideal para una segunda residencia.

Por el sur de la comarca discurre el río Tiétar, y hay numerosas gargantas laterales por las que baja el agua desde la sierra, desembocando finalmente en el río.

El producto más conocido de la comarca es el pimentón, utilizado como condimento en multitud de platos y en muchos embutidos como, por ejemplo, el maravilloso chorizo de León. Lo que hace característico al pimentón de La Vera (a diferencia del de Murcia o de otros países) es su toque ahumado, provocado por el secado mediante el humo de madera de roble o encina, durante el otoño.
Claustro del Monasterio de Yuste.
(JMBigas, Junio 2014)

Desde Madrigal de La Vera, fui recorriendo la carretera principal que recorre la comarca, la EX-203. Me detuve, ya en las proximidades de Losar de la Vera, en la Garganta de Cuartos (N 40,110783º; O 5,582275º). Esta es sólo una de las muchas que hay por la comarca, por la que discurre un flujo permanente de agua, que puede ser muy abundante en época de deshielo. La Garganta de Cuartos procede del Alto de los Riscos y, tras recorrer unos 27 kilómetros, desemboca en el río Tiétar. En ella está el Puente de Cuartos, de dos ojos (uno principal y otro auxiliar), del que ya se daba cuenta en 1.844, y que hoy se puede cruzar a pie.

Toda la zona está muy desarrollada para su uso recreativo y también para la pesca sin muerte (principalmente, de trucha arcoiris o de perca). Hay allí un chiringuito que ofrece comidas y refrigerios a los visitantes.
Piscina y jardines del Palacio de Carlos V, en Yuste,
desde la balconada.
(JMBigas, Junio 2014)

Tras tomar allí un café, disfrutando de la soledad del lugar en un martes laborable de Junio, seguí camino por la carretera principal. El pueblo de Losar de la Vera, muy próximo, es famoso por las esculturas vegetales que jalonan su avenida principal, que es la propia carretera EX-203.

Seguí camino hacia el oeste, cruzando por algunos de los pueblos más conocidos de la comarca (Jarandilla de la Vera, Aldeanueva de la Vera). Llegando a Cuacos de Yuste me desvié a la derecha, para visitar el Monasterio de Yuste.

El monasterio original se construyó a principios del siglo XV, y fue ocupado por monjes de la Orden de San Jerónimo. Alcanzó cierta fama porque fue escogido en 1.556 por el emperador Carlos V para vivir allí los últimos años de su vida (acabó muriendo en Yuste en 1.558). Para su estancia se construyó el llamado Palacio de Carlos V, un anexo sobrio, si no austero, al propio monasterio, utilizando los propios planos que envió el emperador. Fue prácticamente destruido durante la Guerra de la Independencia a principios del siglo XIX, y, tras la desamortización de Mendizábal se vendió en pública subasta. En 1949 se inició la restauración del edificio. Actualmente gestionado por Patrimonio Nacional, fue declarado en 2007 como Patrimonio Europeo.

Está preparado en la actualidad para acoger a los visitantes. La entrada cuesta 9€ (con algunas posibles reducciones), y permite visitar el claustro y parte del monasterio, la iglesia y el propio Palacio de Carlos V, que cuenta con muchos de los muebles y enseres de la época. Su nombre oficial completo es Monasterio de San Jerónimo de Yuste, aunque actualmente está ocupado por monjes de la Orden de San Pablo Primer Eremita.
Garganta Mayor, junto a Garganta La Olla.
(JMBigas, Junio 2014)

En la explanada frente al Monasterio, junto a la carreterita CCV-913, hay un amplio espacio para aparcar los coches. Desde allí se accede al Monasterio, a las taquillas de venta de entradas y a una tienda de recuerdos gestionada, también, por Patrimonio Nacional.

A destacar el claustro del Monasterio, así como la balconada del Palacio de Carlos V, desde la que se domina la alberca o piscina, así como los amplios jardines. Además, se tienen buenas vistas del valle, dada la situación elevada (707m.) del Monasterio respecto al pueblo de Caucos de Yuste (582m.).

Muy poquitos visitantes había ese martes de Junio. No sé si llega a haber aglomeraciones en fechas más vacacionales de pleno verano, por ejemplo.

Desde Yuste seguí camino, primero por la CCV-913 hasta Garganta La Olla, y luego por la carretera CV-561 que acaba cruzando la Sierra, hacia el Valle del Jerte. En las cercanías de Garganta La Olla me detuve a contemplar la maravillosa Garganta Mayor (645m. de altitud). Entre árboles, el arroyo fluye, con algunas pequeñas cascadas, hacia la relativamente lejana desembocadura en el río Tiétar.
El río Jerte, en las proximidades de Cabezuela del Valle.
(JMBigas, Junio 2014)

A partir de Garganta La Olla, la carretera es de montaña, estrecha y con infinitas vueltas y revueltas. Asciende hasta el Puerto de Piornal (1.320 metros de altitud). Desde allí desciende hacia el pueblo de Piornal y el Valle del Jerte, juntándose finalmente con la carretera principal del Valle, la N-110 (a algo menos de 500 metros de altitud), que lo recorre por completo en dirección NE-SO.

Por esa carretera puse rumbo hacia el Puerto de Tornavacas, que es la puerta natural de acceso al Valle del Jerte desde la provincia de Ávila (El Barco de Ávila) y desde Madrid.

En el Valle del Jerte abundan, de forma abrumadora, los cerezos. Las cerezas de la comarca tienen mucha fama (bien merecida), y el valle en sí se convierte en un espectáculo al inicio de la primavera (habitualmente, finales de Marzo), cuando florecen los cerezos. Parecería que el Valle estuviera nevado, por el efecto de las infinitas flores blancas de los cerezos que se cultivan en todas partes en el Valle del Jerte.

Como ya era hora de comer y me apretaba el hambre, busqué algún lugar conveniente en el pueblo de Cabezuela del Valle. Finalmente, escogí un merendero (el Torcas) junto al río Jerte, en las afueras del pueblo. Tomé un Menú muy completo (más abundante de lo que hubiera deseado), por lo que tuve que dedicar luego un rato a una higiénica cabezadita. Que el día estaba caluroso, y tras la comida el sopor resultaba invencible.
Puerto de Tornavacas.
(JMBigas, Junio 2014)

En lo alto del Puerto de Tornavacas (a unos 1.325 metros de altitud), hay un amplio Mirador, desde el que se tienen impresionantes vistas de todo el Valle del Jerte. En ese día laborable de Junio, y sin el aliciente de la floración de los cerezos, estaba totalmente desierto. Sin embargo, las vistas del valle son impresionantes, como podéis ver en alguna de las fotografías.

Desde allí, ya a media tarde, regresé por la N-110 hasta Plasencia. En todo el Valle, el río Jerte y los cerezos son los auténticos protagonistas.

Desgraciadamente, la planificación de mi viaje sólo me permitió un recorrido relativamente apresurado por estas dos comarcas. Pero su belleza natural y la inacabable oferta de actividades de naturaleza de todo tipo (múltiples paseos a pie o a caballo, senderismo, montañismo, actividades náuticas, etc.) bien merecen instalarse unos días allí, para poderlas disfrutar con reposo y sosiego. Otra vez será.

Aparte de las fotografías que he seleccionado para ilustrar este capítulo, podéis acceder a una colección más completa, con 34 imágenes, pinchando en la siguiente foto.


También podéis acceder a un breve vídeo, que ilustra alguna de las etapas de esta jornada.


JMBA

viernes, 8 de agosto de 2014

Hay más Tontos que Botellines

Hay más tontos que botellines. Me encanta la frase, que es corta pero demoledora, y clarita, clarita, al tiempo que precisa. Sé que Carlos Herrera la utiliza con frecuencia, pero no estoy seguro de que sea una invención suya. Entiendo que ya forma parte del acervo popular.
De Cospedal o era tonta por creerse lo de la indemnización
diferida de Bárcenas, o por creer que se la podía colar
a todos los demás.
(Fuente: republica)

Antes de nada, para los que no estén familiarizados con la palabra botellín, vaya una explicación por delante. Se llama botellín, en muchas partes de España, a esa pequeña botella de cerveza (de 20cl) que invita a abrir otra a continuación. Su rápida dispensación (menos de un segundo para abrir el tapón corona) hace que, durante las fiestas y las grandes aglomeraciones, sustituyan a la caña de cerveza de barril, cuyo escanciado toma bastante más tiempo. En Catalunya, por ejemplo, a este envase se le conoce como el quinto, porque su contenido es, exactamente, un quinto de litro.

Viendo y oyendo las noticias de la actualidad de cada día, podríamos pensar que hay hoy más tontos de los que nunca hubo antes. Afortunadamente, eso no es verdad. Estoy convencido de que la tasa de tontos sobre el total de la población es un ratio que se ha venido manteniendo razonablemente estable con el tiempo. Pero no dispongo de datos científicos que me permitan asegurarlo.

La inclusión en la nómina de tontos pasa por la constatación de algunos hechos sencillos: decir, escribir o hacer tonterías. Esta lista está en permanente revisión aunque, como para la lista de morosos, es mucho más fácil entrar que salir de ella. Y que alguien esté excluido de la lista no garantiza su ausencia permanente de ella, ni, por supuesto, la automática inclusión en la lista de sabios, inteligentes, sensatos, prudentes o listos. Porque hay una sola forma de ser tonto, pero muchas diferentes de no serlo.

Utilizo todo el tiempo el término masculino tonto, porque el lenguaje, una vez más, es maliciosamente sexista. Cuando se dice de una mujer que es tonta, se quiere decir que es boba. Y yo aquí no hablo hoy para nada de la bobería, sino de ser tonto. Por ello, para evitar las trampas del lenguaje, seguiré utilizando el término masculino para referirme a tontos de ambos sexos (bueno, de uno, de otro, o mediopensionistas).

La existencia de tontos en un colectivo (familia, grupo de amigos, asociaciones, partidos, sindicatos, etc.) ha sido tradicionalmente una realidad algo vergonzante, que se quedaba muchas veces recluida en el salón de casa, en la relativa privacidad de la barra de un bar, o en la sala de reuniones de la sede social.

La extensión masiva de las nuevas tecnologías, y el hecho de que la gran mayoría de los ciudadanos llevemos un auténtico ordenador en el bolsillo, a través del cual estamos conectados (en los dos sentidos) con el mundo exterior, ha provocado que ese hecho habitualmente privado y sólo conocido por los más próximos, pueda ser ahora una constatación universal. La presencia de cámaras y micrófonos en los lugares más inverosímiles hace que resulte prácticamente imposible mantener la característica de tonto al abrigo de la mirada de los demás. Cuando cualquiera tuitea una tontería, es accesible en el mismo momento por cualquiera en cualquier lugar del mundo. Y cuando un político dice una tontería, es casi inmediatamente conocida por todos y repetida en todos los noticieros. No hay más tontos, en proporción, hoy que en otras épocas. Sólo que es mucho más fácil detectarlos.

Hay muchas formas de detectar a los tontos, y todas tienen que ver con problemas y soluciones. Es tonto el que sugiere una solución simple para un problema complejo. Como el que propone asesinar o excluir definitivamente de la categoría humana a todos los que no piensan como él. Es tonto el que sugiere una solución compleja a un problema simple. Como el que sugiere iniciar una guerra sin tener la razonable seguridad de que se puede ganar. Es tonto el que propone una solución para un problema que desconoce. Como el que cree aportar soluciones al conflicto palestino-israelí, o el que propone defragmentar el disco cuando aparece una pantalla azul.

Pero también es tonto el que cree tener toda la razón, y la predica para que los demás puedan abandonar la zona de oscuridad en que habitan. Es tonto el que insiste en seguir hablando ante la total indiferencia de los demás, nada interesados en lo que dice. O tonto es también el que se cree que todos los hinchas del XXX Club de Fútbol son gilipollas, o que todas las mujeres son tontas, o que todos los negros son inferiores a los blancos (o superiores, para el caso). Como también es tonto el que se cree que todos los hinchas de ese club son sabios, o que todas las mujeres son más listas que los hombres (que cualquier hombre).
Pues sí.

Es tonto el que se cree que los colectivos fagocitan a los individuos, que está convencido de que ser catalán (o vasco, o extremeño, o andaluz) supone necesariamente una cierta forma craneal o un determinado RH, o pensar necesariamente de una cierta forma sobre un tema concreto, o que adores la botifarra amb seques y detestes las migas (o al revés). También es tonto el que se cree que todos los homosexuales son inteligentes (o lerdos, para el caso). Como tonto es el que se cree que ser católico practicante es sinónimo de bondad (o de maldad, para el caso).

Es tonto el que pretende ignorar que toda generalización es una forma socialmente aceptada de mentir. Y es que, en todos los colectivos, hay gente pá tó. Es tonto el que está convencido de que los tópicos reflejan fidedignamente la realidad.

Es tonto el que ve la paja en ojo ajeno, e ignora la viga en el propio; o el que está convencido de que la corrupción del próximo es un desliz perdonable, y la del rival un pecado mortal. Es tonto el que cree que todos los políticos son corruptos, y también es tonto (aparte de iluso) el que se cree que todos son honrados.

Es tonto el que se cree que los tontos son los demás, e intenta colarles una explicación insolvente, convencido de que colará.

Y, finalmente, es tonto el que está absolutamente convencido de que él no es tonto, y nunca lo será.

Mira que no he querido ser exhaustivo, pero ha salido una larga lista de maneras de ser tonto. Me temo, querido lector, que estás haciendo el tonto dedicando un rato a leer esto, como yo estoy siendo tonto al escribirlo.

Y es que, definitivamente, hay más tontos que botellines.

JMBA

sábado, 2 de agosto de 2014

Corruptos y Ladrones

Últimamente nos estamos desayunando día sí y día también con noticias sobre corrupciones, corruptelas y latrocinios varios. Confío que esto sea el síntoma de que esta sociedad entumecida está empezando a despertar y a tomar conciencia de lo que debe ser el comportamiento (público y privado) de los políticos y los personajes públicos.

Y es que una de nuestras lacras ha venido siendo que el primer sentimiento de los ciudadanos ante un episodio de corrupción es más bien el de envidia que el de censura. Porque el que no ha tenido oportunidad de corromperse, el que nunca ha tenido acceso a la llave de la Caja, no puede afirmar con rotundidad su entereza moral y su honradez.

En la última semana, sin duda el episodio más sangrante de todos ha sido la confesión del (ya no) Honorable Jordi Pujol i Soley quien, a sus más de ochenta años, confía en no pisar ya la cárcel y en proteger a su numerosa prole. Y es que quien ha sido President de la Generalitat durante más de 23 años y un cierto referente en la política nacional, parecería estar obligado a la máxima probidad y a una honradez a prueba de todo. Y no ha sido así, antes al contrario. Pujol ha dado muchas lecciones de cómo debe ser y comportarse un político, y se le ha tenido por estadista ejemplar. La realidad está demostrando que el viejo aforismo de haz lo que digo, no lo que hago sigue teniendo plena vigencia.

La herencia recibida de su padre, de origen bastante oscuro, por no decir directamente delictivo, no es más que la punta del iceberg de una podredumbre que parece muy arraigada en el seno de la sociedad, en este caso, catalana. Sus muchos hijos están siendo investigados, porque parece que se han criado en el desprecio a todos los que NO tenemos acceso a la llave de la caja. Una camada de gángsters, por lo que parece.

Cené este viernes con un buen amigo en Barcelona. Entre sus numerosos hermanos, varios son militantes convergentes y están desolados y desorientados. Entre muchas otras razones, porque el ancla de la sociedad que anhelaban ha revelado estar oxidada y se ha desintegrado como el azúcar en el café. Durante años han estado siguiendo a un estandarte roído y deshilachado, nada ejemplar, por supuesto. De alguna forma, se han quedado huérfanos.

No es mala señal que esta sociedad entumecida por ciertas tradiciones esté empezando a despertarse de su letargo. Lo único que nos puede salvar es el Imperio de la Ley, una ley consensuada por todos y que a todos obligue por igual. Y, de forma muy especial, a aquellos que desempeñan responsabilidades públicas.

De ninguna forma conviene que los ciudadanos sigamos a nadie, ni profesemos una fe ciega en estandarte o bandera alguna. Es ya hora de que los ciudadanos, todos, construyamos la sociedad que nos merecemos. Donde aquellos que asuman responsabilidades mayores en lo público sean los primeros obligados por la ley, y sepan y acepten que, de una u otra forma, deben ser ejemplares en sus comportamientos y en sus actitudes; que están al servicio de los ciudadanos, que es donde reside la soberanía y de donde emana, por delegación, el poder. La autoridad hay que ganársela a pulso.

Resulta turbador ver la tibieza con que el resto de fuerzas políticas tratan el tema, sin llegar a hacer sangre. Porque toda la camada de políticos de este país nada en un fango de dudoso color y muy probablemente corrupto. Donde nadie quiere hacer sangre, sabiendo que mañana les podrían hacer sangre a ellos mismos porque, desgraciadamente, motivos nunca faltan.

Unos se enriquecen sin pudor, saqueando lo público. Otros construyen maquinarias corruptas, por las que el dinero de todos se malbarata y se funde, acabando, a base de pequeñas corruptelas, engrosando algunos bolsillos privados. Es imprescindible legislar con claridad sobre la financiación de los partidos políticos. Porque, si no, no queda otro remedio que sumergir capitales para que fluyan por las cloacas. Y en las cloacas abundan los personajes siniestros que, en un oscuro sótano, cogen 300 con una mano y sueltan 100 con la otra para financiar su partido. El resto se convierte en un ingreso en una cuenta particular de Suiza o de cualquier otro paraíso fiscal.

En épocas pasadas de dictadura y cierta inseguridad jurídica, podía tener alguna explicación la existencia de capitales perdidos por el extranjero, como seguro en caso de tener que huir de las injusticias de un régimen nada democrático. Pero en la España actual ya no hay coartadas, ya no hay atajos, la honradez y la ejemplaridad sólo pueden tener un único camino, que pasa por el hecho indiscutible de que todos los ciudadanos debemos ser iguales ante la Ley.

Contra la corrupción, el latrocinio y el mal uso de los dineros públicos (que son de todos, no de nadie como parecen pensar algunos políticos), tolerancia cero. Con ello podremos conseguir, seguramente, ser una sociedad más madura y más justa.

JMBA