Querido Paseante, siempre eres bienvenido. Intenta escribir algún comentario a lo que leas, que eso me ayuda a conocerte mejor. He creado para ti un Libro de Visitas (La Opinión del Paseante) para que puedas firmar y añadir tus comentarios generales a este blog. Lo que te gusta, y lo que no. Lo que te gustaría ver comentado, y todo lo que tú quieras.


Pincha en el botón de la izquierda "Click Here - Sign my Guestbook" y el sistema te enlazará a otra ventana, donde introducir tus comentarios. Para volver al blog, utiliza la flecha "Atrás" (o equivalente) de tu navegador.


Recibo muchas visitas de países latinoamericanos (Chile, Argentina, México, Perú,...) pero no sé quiénes sois, ni lo que buscáis, ni si lo habéis encontrado. Un comentario (o una entrada en el Libro de Visitas) me ayudará a conoceros mejor.



Mostrando entradas con la etiqueta Manzanares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manzanares. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de septiembre de 2011

Madrid Río (y 6): Virgen del Puerto y Colonia del Manzanares

Al norte del Estadio Vicente Calderón, entre los Puentes de Toledo y de Segovia, se desarrolla una zona tranquila del río Manzanares, con el Paseo de la Virgen del Puerto corriendo paralelo al río, por su ribera izquierda. Por la ribera derecha discurre la Avenida del Manzanares.
Pequeño salto de agua, junto a la esclusa de
Virgen del Puerto.
(JMBigas, Julio 2011)

A mitad de camino está el puente oblicuo que cruza el río. Es la herencia del antiguo trazado en superficie de la M-30 (o Calle 30, como insiste en llamarla el ayuntamiento). En ese punto, la M-30 cruzaba desde la orilla izquierda del río a su orilla derecha, para bordear la Casa de Campo y, más adelante, abrazar (limitar o incluso atenazar) al barrio de la Colonia del Manzanares, en su camino hacia el Puente de los Franceses, y la salida oeste de la ciudad.

En la zona de Virgen del Puerto, en ambas riberas, el proyecto Madrid Río ha regenerado mucho la zona. Han aparecido nuevos jardines y el llamado Salón de Pinos. Una amplia pista ciclista lo recorre por ambas orillas. Por cierto, de acuerdo a las normativas municipales, la velocidad máxima para los ciclistas en estas pistas junto al río es de 6 km/h. Espero que se cumpla, para evitar enojosos incidentes o atropellos de los que tengamos que arrepentirnos.


Sobre la orilla izquierda, en Virgen del Puerto, ha aparecido recientemente un nuevo hotel grande, el NH Ribera del Manzanares, que contribuirá, sin duda, a animar un poco esta tranquila zona.

Al norte del Puente de San Isidro (que une el Paseo de Pontones con el Paseo de la Ermita del Santo - en la ribera derecha -) está una de las esclusas del Manzanares, que forman parte de su sistema de regulación de caudal. Hay ahí un pequeño salto de agua (¿de un metro de altura?), que anima con su gorjeo el silencio ambiente (por esta zona, la M-30 ya circula soterrada). La esclusa incluye una casita (donde estarán las instalaciones técnicas) y una pasarela peatonal que permite cruzar el río. Desde ella, sobre la ribera izquierda, destaca la cúpula de la basílica de San Francisco el Grande.
Sobre la caseta de la esclusa,  al fondo se perfila
la cúpula de San Francisco el Grande.
(JMBigas, Julio 2011)

En lontananza, hacia el norte, se distingue el puente oblicuo, hoy reconvertido en pasarela peatonal y ciclista para cruzar el río en diagonal. Más allá, aunque no puede verse desde aquí, está el Puente de Segovia.

En la zona de Príncipe Pío y el Puente del Rey, el río vira hacia el noroeste, y sigue su camino hacia el Puente de los Franceses, por el distrito de Moncloa-Aravaca (barrio Casa de Campo). Frente a las ermitas gemelas de San Antonio de la Florida, el Puente de la Reina Victoria cruza el Manzanares, hacia la calle de San Pol de Mar. Un poco más adelante está la Colonia del Manzanares, construida en 1928 y llamada inicialmente Colonia de los Infantes, pues estaba originalmente destinada a los funcionarios del Palacio Real.

Toda esta zona es una lengua de tierra, tradicionalmente limitada por el río y por la Casa de Campo. Pero, además, la M-30 fue (y sigue siendo) una herida abierta que la abraza y atenaza. La autovía discurre pegada a las fachadas de las casas del barrio. A pesar de sufrir todos los inconvenientes y servidumbres de este hecho, el acceso a la M-30 desde estos barrios se realiza muy penosamente a través de las calles San Pol de Mar y Santa Fe, únicamente en sentido norte, y mediante desvíos absolutamente atormentados, sin ni siquiera una insinuación de carriles de aceleración o desaceleración. Mucha precaución si circuláis por esta zona, pues los vehículos que quieran acceder al barrio deben frenar casi absolutamente, para un giro brusco de 90º. Y lo mismo para los que quieren incorporarse a la autovía de circunvalación.
Balconcitos de madera sobre el río, en la zona de la
Colonia del Manzanares.
(JMBigas, Julio 2011)

Por la ribera izquierda discurre la calle Aniceto Marinas que, en muchos tramos, más parece la trasera de la avenida de Valladolid que una fachada fluvial. Por la ribera derecha, junto al río, la calle Ribera del Manzanares actúa de eje distribuidor a toda la zona (con los autobuses 41 - de Atocha - y 75 - de Callao - como protagonistas del transporte público).

Frente a la calle Felipe Moratilla hay una pasarela peatonal que permite cruzar el río. En esta zona, abundan los patos en el Manzanares, con su casita bien visible hacia el sureste. Estuve por allí un caluroso mediodía de Julio, y los patos buscaban la sombra de la pasarela para sobrellevar la canícula. En esa dirección se distingue con claridad el Puente de la Reina Victoria, el recorrido aéreo del teleférico de la Casa de Campo y, al fondo, la Catedral de la Almudena. En las orillas del río destacan unos balconcitos de madera, quiero pensar que destinados a dar de comer a los patos.

Hacia el noroeste, el río se pierde hacia el Puente de los Franceses y el extrarradio. En esta zona, el Proyecto Madrid Río ha introducido, hasta ahora, muy poquitas modificaciones a su aspecto anterior. Uno de los motivos es que el proyecto original incluía la construcción de un nuevo puente para el tráfico rodado, que hubiera permitido la circulación desde la zona de la Avenida de Valladolid hacia la Casa de Campo, y que hubiera cruzado esta lengua de tierra, creando una nueva herida irreparable. Afortunadamente, esta intención fue frenada por la presión vecinal, y se paralizó el proyecto.

Tenéis acceso a una galería de 25 fotografías de estas zonas de la ribera del Manzanares, pinchando en la foto de la caseta de la esclusa.

El río Manzanares por Virgen del Puerto y por la Colonia del Manzanares


Con la explicación acerca de estas zonas doy por finalizada la serie de artículos dedicados al proyecto Madrid Río, y al nuevo aspecto que han ido adoptando las orillas del río Manzanares a su paso por el municipio de Madrid.

Siguiendo el Manzanares aguas arriba, he escrito sobre el Parque del Manzanares, sobre la zona del Matadero y el Palacio de Cristal, el parque y playa de Arganzuela (con su característico puente tirabuzón), el puente de Toledo y la Glorieta de Pirámides, Virgen del Puerto, Príncipe Pío y la Colonia del Manzanares. Además de la introducción general al proyecto Madrid Río.

* * *

La regeneración y desarrollo de las zonas inmediatas a la ribera del Manzanares, en todo el municipio de Madrid, ha puesto de manifiesto que la fachada que la ciudad presenta al río está lejos de ser lo que a todos nos gustaría. Es por ello que el Ayuntamiento encargó y aprobó (en Enero de 2010) el llamado PReM (Plan de Renovación Urbana del entorno del río Manzanares). Este plan (cuya documentación completa se puede encontrar en la web del Ayuntamiento de Madrid), realiza un análisis exhaustivo de las fincas y edificios (algunos públicos, muchos privados) que se encuentran en este entorno, y realiza propuestas para la renovación, rehabilitación y puesta en valor de la fachada fluvial de Madrid.

Confío en que todas estas intenciones se vayan llevando a la práctica. Si es así, en unos cuantos años podremos disfrutar en Madrid del río que la cruza y de su entorno urbano. Por el momento, ya podemos disfrutar de las orillas del Manzanares, de los nuevos parques y jardines, de las zonas deportivas, de las pistas ciclistas. Pero en muchos lugares nos agrede todavía la degradación de alguna de las zonas; porque Madrid Río ha puesto en evidencia las muchas heridas que toda ciudad acaba acumulando con el paso del tiempo. Y el desarrollo de las riberas obliga ahora a muchos edificios a actuar de fachada fluvial, lo que nunca estuvo en el ánimo de los proyectos para su construcción. En algunos casos, hace muchas décadas ya.

Disfrutemos, pues, de lo que ya existe; sin dejar de trabajar por lo que todavía queda por hacer.

JMBA

miércoles, 10 de agosto de 2011

Madrid Río (2): Matadero e Invernadero

Entre los puentes de Praga (eje de Santa María de la Cabeza) y el de la Princesa (eje Legazpi-Glorieta de Cádiz), se desarrolla una zona del río Manzanares donde las estrellas son el antiguo Matadero y el Palacio de Cristal de Arganzuela, conocido como el Invernadero.
Palacio de Cristal de Arganzuela
(JMBigas, Julio 2011)

El proyecto Madrid Río también ha regenerado y desarrollado esta zona, para acercarla al disfrute del ciudadano, e intentar integrar al río en la propia ciudad. O viceversa.

El llamado Matadero Municipal de Legazpi es un conjunto singular de hasta 48 edificios, que ocupa un terreno de doce hectáreas, entre el Paseo de la Chopera y el frente del río, en el distrito de Arganzuela. Se construyó en estilo neomudéjar a principios del siglo XX, y estuvo en funcionamiento como tal matadero hasta 1996, donde todas sus funciones se trasladaron a Mercamadrid. Está incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos desde 1997. Actualmente se dedica a diversos servicios ciudadanos, en particular a manifestaciones artísticas (es la sede, por ejemplo, de la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Nacional de España).

El Palacio de Cristal de Arganzuela, que formaba parte del conjunto del matadero, como establo de ganado, se ha reconvertido en un recinto que en cuatro invernaderos diferentes reproduce los climas de zonas tropicales y subtropicales.
Nuevo Puente Matadero, sobre el Manzanares
(JMBigas, Julio 2011)

En los últimos años ambos edificios se han beneficiado de obras de restauración y cuidado, por lo que lucen hermosos viendo discurrir el Manzanares a sus pies.

Madrid Río ha desarrollo el entorno de estos dos monumentos del Patrimonio Industrial de Madrid, de modo que, en ambas orillas del río, han crecido jardines, miradores, pistas para ciclistas y para paseantes. Como es tónica general de Madrid Río, mucho más acogedor para los ciclistas que para los peatones (batidos por el Sol y abrumados por el cemento y el hormigón).

Han nacido dos nuevos puentes gemelos (nombrados como del Matadero y del Invernadero), que permeabilizan las dos orillas tanto para peatones como para ciclistas. En la ribera derecha, junto a la Avenida del Manzanares (un frente fluvial muy popular y no especialmente noble) han nacido espacios para juegos infantiles, junto a los caminos para que se seguir el curso del río.

Entre la propia Avenida del Manzanares y la calle Antonio López (que discurre paralela, un poco más al Sur), queda todavía un solar muy generoso, que no sé si ya está afectado a alguna utilidad concreta, o está simplemente esperando el (re)nacimiento de un nuevo esplendor inmobiliario. Una de las fachadas próximas se ha decorado con una recreación actual del famoso cuadro La Danza, de Henri Matisse.
Decoración de una fachada en la Avenida del Manzanares,
recreación actual de La Danza, de Matisse
(JMBigas, Julio 2011)
La Danza (1909-1910) de Henri Matisse (1869-1954)
En el Museo del Hermitage, San Petersburgo
(Fuente: artehistoria)

El techo de los nuevos puentes se ha decorado con imágenes de paseantes diversos, que observan desde su bóveda a los (escasos) paseantes reales que discurren por el puente.

Hacia el Oeste, junto al Puente de Praga pero en un nivel mucho más bajo, se distingue con claridad la antigua pasarela peatonal de hierro.

Aparte de las actividades que se puedan organizar en el entorno del Matadero, no hay muchos más atractivos en la zona para el paseante ocasional. Pero los nuevos caminos entre jardines son una alternativa muy de agradecer para poder pasear junto al río, lejos de los ejes de circulación pesada. Y un paraíso para los ciclistas, que pueden moverse a sus anchas, al margen de los coches, los camiones y los autobuses. Pero que tengan precaución: cuidado con los peatones, por favor.

En conjunto, otra zona regenerada del entorno del río Manzanares, que siempre vivió más bien alejado de los habitantes de Madrid. Para visitarla en coche, por la Avenida del Manzanares (en la ribera derecha) no es muy complicado encontrar un hueco para aparcar. La estación de Legazpi del Metro no está muy alejada.

Tenéis a vuestra disposición una galería fotográfica de 24 imágenes de la zona pinchando en la foto del Matadero.

Madrid Río: Matadero e Invernadero


JMBA

viernes, 5 de agosto de 2011

Madrid Río. La ciudad recupera el río. Al río le falta ciudad.

(Fuente: madrid.es)


El 100% de los visitantes de París conoce y ha visto el río Sena. Incluso lo habrán cruzado por alguno de sus muchos puentes (Pont Neuf, Pont des Invalides, Pont d'Iéna,...). Y seguramente habrán navegado en sus aguas, en alguna de las famosas vedettes.

El 100% de los visitantes de Londres conoce y ha visto el río Támesis. Seguramente lo habrán cruzado varias veces, por el Puente de Westminster, o por la pasarela de la Tate Modern, o por el London Bridge, o por el Tower Bridge. Y muy probablemente habrán navegado por sus aguas, de día o de noche.

En París o en Londres, el río es parte central de la propia ciudad. De hecho, la ciudad ha crecido en torno al río, en sus riberas. En París, la Rive Droite o la Rive Gauche imprimen carácter. En Londres, el South Bank es otra cosa.

Lo mismo podríamos decir de muchas otras ciudades, como Roma, Praga, Budapest, Viena, Florencia, Lyon, Burdeos o Berlín (donde la mayoría de visitantes conocen su río, pero no su nombre). O tantas otras ciudades a lo largo y ancho de este mundo, que se articulan en torno a un río.

Por el contrario, el 95% de los visitantes de Madrid simplemente ignoran que existe un río en Madrid, que discurre casi 30Km por su término municipal. Bueno, el porcentaje quizá baje un poco por los hinchas de equipos de fútbol (nacionales o extranjeros) que se hayan tenido que enfrentar con el Atlético de Madrid, ya que su estadio (el Vicente Calderón) se encuentra a orillas del río Manzanares.

El Manzanares es ciertamente un río menor, con un caudal medio del orden de los 10-15 metros cúbicos por segundo, y 28 metros de anchura en su desembocadura. Pero es también un río 100% madrileño, ya que nace en el Ventisquero de la Condesa, en la Sierra, a unos 2.000 metros de altitud, y desemboca en el río Jarama por Rivas-Vaciamadrid. El Jarama, a su vez, es tributario del Tajo. Además, para mantener y acrecentar su caudal, existen varias esclusas a su paso por Madrid, que impiden que sea globalmente navegable.
Curso inferior del Manzanares, a su paso por Madrid.
Zona entre el Puente de Praga y el Parque del Manzanares
(Fuente: madrid.es)

Pero el auténtico problema por el que es un perfecto desconocido para los visitantes es que todo el centro de la ciudad se encuentra al Norte del Manzanares, en su ribera izquierda. Y, de hecho, da la sensación de que la ciudad haya crecido huyendo del río, más que abrazándolo. Al Sur del río hay muchos barrios residenciales, populares y populosos. Y la mayoría de los grandes municipios residenciales de la aglomeración urbana se encuentran también en la ribera derecha del Manzanares. La Casa de Campo, el gigante parque urbano, también está al Sur del río.

Pero sería muy complicado encontrar una sola atracción turística al Sur del río, con la suficiente entidad como para que fuerce a un visitante ocasional a cruzarlo. Todos los barrios nuevos de la ciudad se han desarrollado alejados del río (en una u otra dirección).

Durante muchos años, buena parte del curso del río ha estado secuestrado por la autovía de circunvalación M30, hoy llamada Calle 30. Por sus dos orillas circulaban en superficie diariamente unos 350.000 vehículos, lo que dejaba al río prácticamente en una tierra de nadie, discurriendo plácidamente entre una red de autopistas.

Hace ya unos años, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ciertamente faraónico, pero también visionario, decidió lanzar el ambiciosísimo proyecto de soterrar más de 6 kilómetros de la Calle 30, justamente los que discurrían paralelos al río. Subsidiariamente, esa nueva red de autopistas en túnel liberaron más de un millón de metros cuadrados en las riberas. Para la regeneración de todos esos terrenos y su conversión en un gran parque urbano, se lanzó también el proyecto Madrid Río, para ejecutarse una vez finalizadas las eternas obras del soterramiento. Estos dos proyectos son los principales responsables de la enorme deuda del Ayuntamiento de Madrid, de unos 7.000 millones de Euros.
Curso superior del Manzanares a su paso por Madrid
Zona entre el Puente del Rey- Príncipe Pío y
el nuevo Puente Monumental de Arganzuela
(Fuente: madrid.es)

Pero, a pesar de la fuerte carga financiera que han supuesto, lo cierto es que han cambiado la faz de una parte importante de la ciudad, y de las riberas del río Manzanares en particular. Cualquier visitante ocasional o turista encontrará ya buenas razones para bajarse al río, e incluso cruzarlo.

Con Madrid Río, la ciudad recupera ciertamente al Manzanares. Pero ahora al río le falta ciudad alrededor. La mayor parte del nuevo parque es francamente hostil para el peatón (mucho cemento, pocas sombras, distancias largas). Sí tiene que ser un paraíso para los ciclistas, que obtienen muchos kilómetros de pistas sinuosas que van siguiendo el río, con poquitas pendientes; también pueden acceder directamente a la Casa de Campo desde la ribera del río. Pero sólo muy recientemente se ha inaugurado el primer chiringuito-bar en la zona de la Playa, en Arganzuela. Hay previstos algunos más, pero tardarán todavía un poco.

Por otra parte, especialmente en la ribera derecha, se suceden los barrios populares, y los edificios del frente del río carecen, en general, del prestigio que se podría esperar. Claro que hay que tener en cuenta que hasta ayer mañana la mayoría tenían una autopista circulando bajo sus ventanas. El siguiente desafío será valorizar la edificación junto al río, convertirlo en un enclave privilegiado para vivir.

En el 2003 ya se había inaugurado un parque urbano (el Parque del Manzanares) en una zona más baja de su curso (junto al barrio de San Fermín, cerca del Hospital Doce de Octubre y de la Autovía de Andalucía). De hecho, este parque ocupa el Tramo 1 (de 3 en total) del llamado Parque Lineal del Manzanares, que abarca desde el Nudo Sur de la M30 hasta su desembocadura en Rivas-Vaciamadrid, y que tiene diversos niveles de protección medioambiental.

En este año 2011 han visto la luz la mayoría de realizaciones de Madrid Río. Prácticamente desde el Puente de la Princesa (Legazpi-Glorieta de Cádiz) hasta pasado el Puente de Segovia (eje de la Autovía de Extremadura), las dos riberas se han regenerado, dando nacimiento a un parque urbano que va siguiendo el curso del Manzanares. Se han creado nuevos puentes para cruzarlo (especialmente dedicados a peatones y ciclistas) y se han abierto nuevos caminos que persiguen la mejor integración de los diferentes barrios entre sí, o de la Casa de Campo en el tejido urbano. Nuevas instalaciones lúdicas, deportivas, decorativas, ocupan ahora lo que fueron durante muchos años las calzadas de la M30.

Dedicaré (en las próximas semanas) varios artículos a este tema, uno por cada zona significativa, ampliamente ilustrados con fotografías actuales. Espero que os gusten.

JMBA