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martes, 28 de octubre de 2014

La Maquinaria de la Corrupción

El ciudadano de este país, profundamente empobrecido por la crisis económica y los recortes del Gobierno, se ve expuesto a diario a nuevos episodios que se acaban revelando, que arrojan luz sobre toda clase de corrupciones.
Francisco Granados, que fue Consejero de la Comunidad de
Madrid, entre otros cargos, hoy detenido por
presunta corrupción.
(Fuente: cuatro)

Muchos de los gerifaltes de este país, mientras predicaban que la única solución era un mayor empobrecimiento del grueso de la población, se lo llevaban crudo con la otra mano, con tarjetas negras de gastos ocultos sin cargo, vendiendo su voto, o cobrando comisiones a cambio de favores políticos o torciendo decisiones en las adjudicaciones de diversas administraciones.

El problema es que da la sensación de que el Sistema, al margen de personajes más o menos desprovistos de escrúpulos, ha creado una maquinaria corrupta que ya funciona casi sola. Cuando alguien aparece por primera vez por un Ayuntamiento, Diputación o lo que sea, para asumir el papel de servidor del pueblo, da la sensación de que parte del briefing inicial debe ser hacerle consciente de cómo funciona la maquinaria corrupta en ella.

En ese ambiente, un político que pretenda mantenerse honesto se convierte rápidamente en un esquirol, un apestado, un indeseable para sus nuevos compañeros. En el escándalo de las tarjetas negras de Caja Madrid y Bankia, por ejemplo, hubo cuatro consejeros que nunca utilizaron esas tarjetas, pero tampoco las denunciaron.

Y una vez que los dineros se sumergen bajo la superficie, lejos de luz y taquígrafos, los caminos son ya inescrutables, tanto en dirección a las arcas B de los diversos partidos, como al bolsillo particular, léase cuentas sumergidas y ocultas en Andorra, Suiza, o donde sea.

El ciudadano tiene la sensación de que el único político que se mantiene honesto, y habrá muchos, por supuesto, es el que no tiene ocasión de corromperse. Hay miles de alcaldes y concejales por el país que sólo pueden manejar presupuestos mínimos, que no admiten merma alguna. Por los pequeños pueblos seguro que encontraríamos muchas personas que, sin cobrar ni siquiera un pequeño sueldo, dedican parte de su vida al servicio de sus conciudadanos. Tienen que tener envidia, a la vez que asco, de darse cuenta de lo precario de su propia situación.

Pero en cuanto empezamos a hablar de administraciones de mayor envergadura, con presupuestos más amplios, los contratos de obras y servicios ya admiten toda clase de juegos de manos, que son juegos de villanos. Los corruptores abundan (constructores, licitadores de servicios por concesión administrativa, etc.) y los políticos honestos, por lo que se está viendo, escasean.

Mientras muchos ciudadanos no saben cómo podrán asegurar la imprescindible comida a sus familias hasta fin de mes, y más allá, los políticos meten la mano en la caja y se lo llevan crudito.

Visto lo visto, ya no nos valen los argumentos de que los corruptos son casos aislados, la terminología preferida por el aparato de los partidos, para intentar esquivar el impacto de tanta basura. La corrupción existe al margen de los corruptos, que acaban siendo actores de un escenario que ya se les da hecho. La honestidad no sobrevive a este despliegue. Mirándose al espejo, reflexionan que no se puede ser el más tonto de la fiesta, ni más papista que el Papa. que si esto funciona así, pues adelante y a trincar como si no hubiera un mañana.

Los ciudadanos ya hemos superado la fase de identificar, detener, acusar y reprochar su comportamiento a corruptos individuales. La enfermedad es mucho más profunda que eso, que hay que seguir haciéndolo, por supuesto, pero ya no basta. Hay que desmontar las maquinarias corruptas que se han organizado en la mayoría de administraciones públicas. Hay que desmontar el Sistema, ya no queda otro remedio y no quedarán muchas más oportunidades.

Seguramente hay que cambiar la legislación penal, que está diseñada, como se ha dicho recientemente, con criterios del siglo XIX y pensando en el reproche a los robagallinas, para poder hacer frente como se debe a esta maquinaria de corrupción instalada con comodidad en los entresijos de la Administración.

Tenemos que ser capaces de desenmascarar a todos los corruptos, encarcelarlos y obligarles a devolver el dinero que han robado. Pero esto nunca será suficiente, si no somos capaces de desmontar la maquinaria que permite y facilita la corrupción. Si no lo hacemos, los corruptos encarcelados serán sustituidos por otros políticos que serán los nuevos beneficiarios de esa maquinaria que parece perpetuarse a sí misma.

Resulta indignante ver las reacciones tibias que están teniendo los aparatos de los partidos. Sólo se explica por la imposibilidad metafísica de morder la mano que les alimenta. La financiación de los partidos políticos es una asignatura pendiente que hay que resolver cuanto antes, segando la hierba bajo los pies a las oportunidades de nuevas corruptelas.

A estas alturas, ¿quién puede creerse que Rajoy no sabía nada de la contabilidad B de Bárcenas? ¿y quién, con criterio neutral, puede sostener la opinión de que él mismo no se haya beneficiado casi con seguridad de esos dineros negros? ¿y quién va a creer que Esperanza Aguirre, que fue Presidenta de la Comunidad de Madrid, no conozca a alcaldes significados de su Comunidad, hoy detenidos por sospecha de corrupción?. ¿Y quién podrá creer que Rubalcaba, o Pedro Sánchez hoy, desconozca las ramificaciones de la maquinaria de corrupción que se ha instalado en Andalucía, donde gobiernan desde hace casi tres décadas?.

Aunque hay que reconocer que Esperanza Aguirre, mucho más lista que otros políticos con más poder, salió a la palestra con prontitud para pedir disculpas y perdón por haber nombrado para diversos cargos de confianza a Francisco Granados, que todo parece indicar que es el cabecilla de una trama corrupta. Es una actitud que la honra, pero no es en absoluto suficiente.

Los ciudadanos ya no podemos seguir creyendo que este Sistema puede funcionar con total honradez, sólo cambiando las personas. Es imprescindible hacer una reforma en profundidad, una revolución. Ahí tiene Podemos su gran pozo electoral de votos. Parece que son los únicos que están, con cierta rotundidad, por esa labor. A pesar de algunos tics que pueden resultar negativos, o al menos inquietantes, para muchos votantes.

Si los partidos políticos tradicionales no saben reaccionar con rapidez y energía, están anticipando el final de un ciclo, una revolución que les va a enterrar en cal viva.

Es evidente que no todos los políticos son corruptos. Pero los ciudadanos tenemos la desagradable sensación de que todos los políticos que tienen la posibilidad, los que están cerca de la llave de una caja con abundantes dineros públicos, se acaban corrompiendo.

Esto hay que erradicarlo sin tardanza alguna. O no nos quedará más remedio que tomar la Bastilla.

JMBA

viernes, 1 de febrero de 2013

El Cuadernito Gris

Este jueves ha publicado finalmente el periódico El País un extracto de los papeles de Bárcenas, es decir, unos retales de lo que sería su cuadernito gris, el cuaderno manuscrito del que anticipaba su existencia yo mismo hace unos días. Todo ello, por supuesto, presuntamente.
Dolores de Cospedal creo que, strictu sensu, no mintió
en la rueda de prensa de este jueves. Pero, desde luego,
no contó toda la verdad.
(Fuente: tele5)

Según cuentan periodistas próximos al dossier, El País disponía de esta información desde hace unos cuantos días, y se ha preocupado de intentar hablar con los presuntos afectados, para darles la oportunidad de que también se publicaran las declaraciones o precisiones que tuvieran a bien hacer.

Tras muchas deliberaciones en el seno del Partido Popular, hoy mismo, cerca de la una y media de la tarde (casi una hora más tarde de la que se había convocado inicialmente), compareció la Secretaria General del Partido Popular en rueda de prensa con preguntas (salvo para El País), en la sede de Génova.

La posición de Cospedal va en la línea de que no reconocen para nada que esos papeles que se han publicado tengan nada que ver con la contabilidad del PP, que no se sienten afectados por ellos, que tomarán medidas legales (todavía en manos de su departamento jurídico) contra los medios que los han publicado (sin más precisiones por el momento). Y que esas presuntas demandas o querellas se presentarán tanto por el PP como institución, como a título personal (se supone que por parte de los directivos -o ex-directivos- del partido que se citan explícitamente en estas informaciones).

Cuando uno ve por segunda vez una película de suspense (es decir, cuando ya se conoce la identidad del asesino, del traidor o del topo), todas las apariciones del o de los culpables las analizamos a la vista de las informaciones que ya conocemos y que se supone que no deberíamos saber (todavía). Podemos así apreciar sutilezas, posibles agujeros en la textualidad del diálogo, comportamientos sospechosos, dobles sentidos, etc. etc.

Pues bien, sugiero que veáis dos veces más esta rueda de prensa de Dolores de Cospedal. En la primera, asumid que todo lo que se ha publicado es real, que el tesorero Bárcenas era el administrador de una Caja B, que se alimentaba de donaciones de diversas empresas (constructoras y otras) y que ese dinero se destinaba a pagar algunos sobresueldos y algunos gastos corrientes (pero no justificables en la contabilidad oficial del partido). Y que, muy probablemente, de ese dinero (que nunca fue del PP, sino de la Maquinaria Trincona Barcenasa), una parte la derivó el propio administrador a alguna cuenta propia en Suiza (como un abyecto Fondo de Pensiones personal, para asegurarse una vejez confortable, aunque sus antiguos amigos le puedan dejar con el culito al aire).

En la segunda repetición, asumid que todo es falso. Que esos papeles que se han publicado son una falsedad total, que han sido preparados y elaborados por el propio periódico que los ha publicado, o por terceros influidos o pilotados por otras fuerzas políticas que quieren perjudicar y desprestigiar al PP, y desviarle de su máximo objetivo que no es otro que sacar a España de la crisis (sic).

Tras esas dos repeticiones, seguro que habréis obtenido algunas conclusiones bastante claras. Habréis detectado que la forma de contar algunas cosas podría encajar bastante bien en una de las hipótesis, y chirriar como un error en el guión, cuando asumimos la hipótesis contraria.

Estoy convencido de que Dolores de Cospedal, en sentido puro, no ha mentido. Aunque muy probablemente no ha contado toda la verdad. Igual que seguramente tampoco lo han hecho el resto de directivos en sus respectivas declaraciones. Pero, el problema, el chirrido, es que todas ellas pueden encajar bastante bien en la hipótesis de que todo sea real.

Supongamos que la existencia y funcionamiento de esta Maquinaria Trincona Barcenasa sea real. Está claro que, para nada, ese cuadernito gris que parece haberse filtrado es, de ninguna forma, la contabilidad del PP. Realmente, serían las cuentas básicas (de sumas y restas) de esa máquina corrupta desarrollada en los aledaños del partido, en las cloacas del PP. Si (y digo si) hubo sobres con dinero en efectivo que el administrador de ese fondo de reptiles entregó a Aznar, a Rajoy, a Mayor Oreja o a quien fuera, es evidente que ese dinero, en ningún caso fue un sobresueldo del Partido Popular, ni de su Grupo Parlamentario, sino un pago en señal de agradecimiento por parte de Maquinaria Trincona Barcenasa que, por supuesto, no dispone de NIF.

Toda maquinaria corrupta, por su propia definición y diseño, está a salvo de cualquier tipo de auditoría. Ni existe un NIF del pagador, ni recibos ni facturas ni documentos de ningún tipo, más allá del cuadernito gris de marras. Un cuadernito que el administrador nunca perdería de vista y del que sólo daría cuenta, en su caso, en un vis a vis con el responsable de la organización corrupta, fuera quien fuera.

Se van, pues, como humo de pajas, todas las manifestaciones de los responsables del partido hablando de las auditorías internas y externas que han encargado urgentemente a la actual tesorera del partido. Ese, desde luego, no es el problema, y ya podemos adelantar las conclusiones de esas auditorías: Todo limpio como una patena.

Cualquier Maquinaria Trincona se diseña y construye para que resulte totalmente opaca. Claro que, como todo fondo de reptiles que discurre por las cloacas del sistema, corre el riesgo de un segundo nivel de corrupción por parte del propio administrador. Nadie puede demostrar (ni tampoco su contrario) que ese sobre manila (con dinero en efectivo en su interior) entregado por una mano anónima en la oscuridad de un garage (un decir) contuviera exactamente la cantidad que acabó reflejada en el cuadernito gris. Y que, en su caso, a la salida del garage el administrador tenía un sobre manila con la mitad de la pasta en el bolsillo de los sobres, y otro con la otra mitad de la pasta en el bolsillo trasero del pantalón, que podría acabar en una cuenta suiza personal. La lealtad del administrador hacia el responsable se le supone, pero (también) es imposible de demostrar (o descartar).

El problema real para la democracia cuando hay sospecha de estas (presuntas) prácticas corruptas, es que ni se puede demostrar que sean reales, ni tampoco se puede demostrar que son inventadas. Al no existir documentos que reflejen las transacciones, ni una contabilidad que soporte el más mínimo escrutinio (más allá de ese cuadernito gris y manuscrito), todo intento de demostración acaba en un su palabra contra la mía.

Todo ello salvo, claro está, que haya testigos de algunas de esas transacciones. O que haya arrepentidos, posiblemente alguien que sólo vio circular esos sobres, pero que siempre comprobó que acababan en bolsillos ajenos.

La verdad es que me cuesta muchísimo creer que todo este entramado sea una total invención, que sea una creación de terceros con la única intención de perjudicar al PP. Y, me temo, lo mismo les sucede a los dirigentes del PP que han hablado. Tanto aquellos a quienes les conste la existencia de esas maniobras en las cloacas (suponiendo que los haya, claro), como aquellos a los que no les conste.

La democracia española, que todavía arrastra muchos pecados de juventud, tiene una asignatura absolutamente pendiente con el tema de la financiación de los partidos políticos, y con la existencia (oficial y a la vista) de lobbies o grupos de presión que ejercen fuerte influencia sobre quienes detentan el poder, para favorecer sus propios intereses. Ya es hora de que se avance en esta dirección. Lo mismo que en el tema de las donaciones particulares para el sostenimiento de una determinada actividad política. Luz y taquígrafos es la única receta posible.

Y, lógicamente, veremos cierta tibieza en la posición del resto de partidos políticos. Porque, casi con total seguridad, por las cloacas se mueven otros cuadernitos (verdes, azules, rojos), en los aledaños de todos los partidos políticos que han detentado algún poder ejecutivo, o que son candidatos a detentarlo en alguna de las administraciones públicas del país.

Veremos cómo se lidia con el problema por todas las partes. Pero parece evidente que, por ejemplo, Mayor Oreja no miente cuando dice que todas las retribuciones que recibió del Partido o de su Grupo Parlamentario venían por transferencia bancaria con las correspondientes retenciones y contribuciones a la Seguridad Social. Sólo que si existieron sobres con efectivo (y repito si), es evidente que esas cantidades en ningún caso fueron retribuciones o sobresueldos, sino liberalidades de la Maquinaria Trincona Barcenesa, una organización (mafiosa) sin existencia legal ni oficial, sin NIF y sin ningún tipo de contabilidad oficial o formal. Y, por cierto, sin ninguna vinculación documental con el Partido Popular.

Que no mientan explícitamente no impide que todo ello apeste a dinero negro, a pagos de terceros a cambio de favores (en perjuicio - presunto - de todos los ciudadanos), a gratificaciones entregadas en efectivo dentro de sobres manila, o a que las corbatas de Rajoy se pagaran de esa (presunta) caja B, para no tener que dar enojosas explicaciones, si se reflejaba ese gasto en la contabilidad oficial del partido. Todo el tema huele absolutamente a corrupción y trinque.

De verdad, cualquier película de suspense se ve de otra manera totalmente distinta cuando ya se conoce la identidad del asesino, del traidor o del topo.

Los perjudicados, todos los ciudadanos del país y la propia imagen de España.

JMBA