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martes, 6 de marzo de 2012

Ahora escanciar leche no salpica

Me quejaba amargamente hace algún tiempo de los inventos diábolicos que han ido desarrollando los envasadores de leche para la apertura de los bricks: algunos complicados en sí mismos, otros rocambolescos, y la mayoría en que la salpicadura resulta inevitable.
Un plano superior ligeramente inclinado facilita su apoyo en el
borde del vaso o taza.
(JMBigas, Marzo 2012)

Entiendo que el que sea cuadrado obedece a factores económicos
de la fabricación y el transporte, pero no afecta al usuario. El bocal de
mayor diámetro evita los borbotones y las salpicaduras.
(JMBigas, Marzo 2012)

La misma apariencia de siempre, pero muchísimo más práctico,
tras las ligeras modificaciones introducidas.
(JMBigas, Marzo 2012)

Pero también es de justicia reconocer cuando los fabricantes aplican la ciencia y la tecnología  para hacer más fácil la vida a sus clientes. Recientemente una conocida marca ha introducido un nuevo formato de brick que resulta muy cómodo de abrir y luego de escanciar, sin riesgo de salpicaduras.

Pero ¿cuál es el secreto de este pequeño milagro?. Bueno, se trata de un brick cuadrado, con una ligera inclinación del plano superior, lo que facilita su apoyo en el borde del vaso o la taza. Y, lo que es más importante, un bocal de mayor diámetro, que facilita el intercambio de leche y aire en el acto del escanciado, evitando los borbotones y, por tanto, las salpicaduras.

Se trata, simplemente, de pensar (de verdad) en el cliente y usuario. De imaginarse el hecho contrario a su fabricación (el llenado), es decir, centrarse en lo que debe hacer el cliente en su casa (el vaciado), y poner la tecnología disponible a su servicio.

Unas pequeñas modificaciones de diseño que nos facilitan enormemente el día a día.

Muchas gracias, diseñadores, por pensar, primero, en nosotros los clientes.

JMBA