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lunes, 17 de marzo de 2014

Calçotada 2014 en Alcalá de Henares

Un año más, el pasado sábado 15 de Marzo se celebró la tradicional Calçotada en el Asador Ángela, de Alcalá de Henares, que reunió a más de 140 comensales en torno a este tradicional alimento, procedente de las comarcas de Tarragona, con epicentro en Valls.

Las mesas del interior, preparadas para la segunda parte de la comida.

Esta iniciativa está animada y organizada por Isidre Papiol, su auténtica alma mater, y está respaldada por diversas entidades, organizaciones y empresas, como el Cercle Català de Madrid, la Asociación de Amigos Comarcas de Tarragona en Madrid, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Tarragona, y diversas cooperativas tarraconenses, que aportan sus productos (vinos, cavas, aceite,...) para animar el sorteo que sigue a la comida.





Diversos regalos de los patrocinadores, preparados para el
sorteo final entre los asistentes.


Este año, el tiempo fue espectacularmente primaveral, incluso con calor en las primeras horas de la tarde.

Podéis ver los detalles genéricos de una celebración de este tipo, en alguno de mis artículos sobre las Calçotadas de años anteriores.




Los calçots, preparados para ser dispuestos sobre las grandes fogatas,
ante las que poso yo mismo. Tras comer los calçots, por las mesas del
exterior parece que haya pasado la marabunta: comer calçots es,
sin duda alguna, una actividad "sucia".

A la una de la tarde ya estábamos todos al pie del cañón, velando las gigantescas fogatas donde se estaban asando las primeras hornadas de calçots. Todos los asistentes nos congregamos de pie junto a las mesas dispuestas en el exterior del Asador. Unas mesas donde no pueden faltar las tejas con los calçots asados, envueltos en papel de periódico, los cuencos con salsa romescu y los porrones de vino. Y todos protegidos con los grandes baberos facilitados por la propia organización.


Isidre Papiol, el alma mater de la Calçotada, con Marta Viñuelas, Concejal
Delegada de Turismo, y Estrella Vilches, Técnica de Turismo,
del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. 



Terminados los calçots, la segunda parte de la comida se desarrolló en las mesas dispuestas en el interior del Asador. Se sirvieron garbanzos fritos deliciosamente sabrosos, y fuentes con butifarra asada y costillas de cerdo, con patatas al horno de guarnición, acompañadas de contundente aïoli. Cerrando la comida una porción de tarta de crema catalana, con una copa de cava de los tarraconenses Cellers Domenys.

Al final de la comida, unas palabras de Albert Masquef,
Presidente del Cercle Català de Madrid.

Seguidas de unas palabras de Ignacio Buqueras, Presidente de la
Asociación Amigos de las Comarcas de Tarragona en Madrid.

Tras unas palabras de Albert Masquef (Presidente del Cercle Català de Madrid) y de Ignacio Buqueras (Presidente de la Asociación Amigos Comarcas de Tarragona) se procedió al sorteo de los regalos entre los asistentes, comandado por la Pubilla del Cercle.


Como colofón del acto, el sorteo de regalos entre los asistentes,
animado por la Pubilla del Cercle Català.

Para las cinco y cuarto de la tarde se levantó la sesión, citándonos todos para la Calçotada 2015.

Uno de los proyectos en marcha que tiene Isidre Papiol es la Propuesta de Hermanamiento entre Tarragona y Alcalá de Henares, que comparten muchas más cosas de lo que podría parecer, entre otras su destacada importancia en la época romana (Tarraco, Complutum). Se trata de una propuesta dinámica, destinada a desarrollar el conocimiento mutuo con un proyecto de futuro, utilizando las diversas culturas comunes (entre ellas, la romana y la judía) como vector de aproximación.

La mayoría de asistentes tuvimos ocasión de firmar en apoyo a esta propuesta que lidera el siempre inquieto Isidre. Firmarán la Propuesta el propio Isidre, así como Emilio Pacios Bisbal (President Associació Amics de Sant Jaume) y Salvador Guardià Vidal.

Este es el texto completo (tentativo) de dicha Propuesta:

""""
Hay momentos en que nos paramos a pensar por qué tienen tan poco éxito nuestras ideas, especialmente cuando constatamos que esas mismas ideas son compartidas por otras personas; si no en su totalidad, sí al menos en gran parte. Y acto seguido, caemos en la cuenta de que la respuesta a ese porqué es tan antigua como el refrán que dice que la unión hace la fuerza.

En Alcalá hay muchas personas que se sienten orgullosas de una época que podríamos llamar “Edad de Plata”, y que no es otra que su pasado romano. Cierto es que se han hecho encomiables intentos en la actualidad para poner en valor este importante legado compartido con otras ciudades de la península ibérica, muy especialmente con Tarragona, ciudad con muchos puntos comunes en lo histórico, cultural y religioso. Tarraco era la capital administrativa y política de Complutum, los Santos Niños sufrieron el martirio al tiempo que San Fructuoso, obispo de Tarraco, etc. Pero, hasta el momento, aunque se han realizado encomiables esfuerzos, estos no han cristalizado en una actividad continuada: Las jornadas “Tarraco-Complutum, 2000 años de historia en común” en mayo de 2009 y el Concurso Cataluña Vista desde Alcalá de Henares, con el patrocinio de la Generalidad de Cataluña y la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Alcalá de Henares, sólo son un ejemplo de lo realizado y un acicate para acometer proyectos más ambiciosos y permanentes.

Para ello, consideramos que la activación de una plataforma que promueva –y lleve a buen fin– el hermanamiento de ambas ciudades, basado en los lazos históricos y culturales derivados de la Romanidad de su pasado común, no puede generar más que beneficios para Alcalá y Tarragona, a salvo de incidencias de la coyuntura política, económica o social de cada momento.

Se trata, pues, de llevar a efecto un proyecto basado entre ciudadanos para promover el conocimiento mutuo a través de tareas de interés común.
""""

Confío que el éxito corone esta estupenda iniciativa de aproximación y conocimiento mutuo. Imprescindible especialmente en estos tiempos, en que parece que todos nos demos la espalda unos a otros.

Aparte de las fotografías que he incluido en este artículo, podéis ver este vídeo de unos 4 minutos, que ilustra muy bien la celebración:


JMBA

sábado, 16 de marzo de 2013

Gran Calçotada en El Gurugú (Alcalá de Henares)

Como ya viene siendo tradición, diversas asociaciones de Alcalá de Henares y de las Tierras de Tarragona han organizado una Gran Calçotada a primeros de Marzo, para todos los que, amando esta fiesta de invierno, no tenemos la oportunidad de disfrutarla en sus escenarios más naturales.

Este año, la fecha fue el sábado 9 de Marzo. Toda la semana previa la pasamos los que pensábamos acudir sobre ascuas. Un frente nos dejó los días más lluviosos de toda la temporada por Madrid. Un día detrás de otro, llovió sobre la capital y sus alrededores, y nos temíamos que el mal tiempo pudiese (medio) arruinar la celebración. Asar y comer los calçots al aire libre forma parte del núcleo de este tipo de acontecimientos.

Sin embargo, fuimos muy afortunados. El sábado, hacia las seis de la mañana, seguía lloviendo sobre Madrid: sin intensidad, pero con decisión. Sin embargo, hacia las diez de la mañana el día se había puesto soleado, y se mantuvo así para mayor placer de todos. Fresquito, pero bastante despejado y, en cualquier caso, sin amenaza inminente de lluvia.

Junto a las parrillas donde se estaban asando los calçots.
(JMBigas, Marzo 2013)

Podéis revisar las bases culturales e históricas de la calçotada en mi artículo sobre la de Marzo de 2012.

La organización había cambiado el escenario para este año. Esta vez, el responsable de llevar adelante la Gran Calçotada fue el Restaurante El Gurugú, un gran complejo BBC (Bodas - Bautizos - Comuniones) en el término municipal de Villalbilla (pop. 11.010), muy cercano a Alcalá de Henares. Villalbilla ocupa un alto al sur de Alcalá, desde el que se domina el valle del Henares y la ciudad complutense. El Restaurante dispone de varios salones, pabellones, explanadas y jardines, que permiten en conjunto celebrar acontecimientos de este tipo sin ninguna sensación de agobio.

Para la Gran Calçotada se escogió el Salón Mirador para la segunda parte de la comida y para el tradicional sorteo con que se cierra el acto, y la explanada y pineda circundantes para la elaboración y degustación de los calçots. Nos reunimos ese sábado más de 150 personas para disfrutar de la fiesta.
La organización se había aprovisionado de hasta 3.500
calçots (IGP Calçot de Valls).
(JMBigas, Marzo 2013)


Para no perderse en el camino hacia El Gurugú, es bueno utilizar un GPS con las coordenadas correctas (N 40,453575º; O 3,343218º), o encaminarse a la Calle Hipica de Villalbilla. Llegando a las proximidades, el lugar está perfectamente indicado. Yo había programado en mi GPS las coordenadas precisas, y me llevó de la manita hasta el mismo aparcamiento del complejo.

Era la primera vez que el Restaurante El Gurugú se enfrentaba a la preparación de una Gran Calçotada. A pesar de que el desarrollo de la celebración discurrió sin incidentes, se notó la bisoñez en la relativa escasez de superficie de parrilla para el asado de los calçots. Ello provocó algunas colas algo pesadas pero, a cambio, garantizó en todo momento disponer de calçots recién asados y calentitos. También es cierto que los primeros que salieron de las parrillas lo hicieron demasiado pronto (fruto de un cierto apresuramiento) y estaban algo crudos (hubo que someterlos a una segunda sesión en el fuego), pero el incansable Isidre Papiol y su equipo rápidamente enmendaron ese tipo de problemas, y el resto de la degustación se realizó a plena satisfacción de todos.
Salón Mirador, donde se celebró la segunda parte de
la Calçotada. Amplio, luminoso y muy acogedor.
(JMBigas, Marzo 2013)

Una calçotada consta de dos partes. En la primera se desarrolla la degustación propia de los calçots, asados en la brasa. Se consumen de pie, en torno a las mesas dispuestas en el exterior, próximas a la hoguera donde se asan los calçots. Cada asistente recibe un babero de plástico, para proteger la ropa de las salpicaduras de los calçots empapados en salsa romescu, que actúan a modo de hisopo. Aunque el sábado la cosa se complicó con el viento, que arremolinaba los baberos y dispersaba la salsa. Como la parte exterior de los calçots (que debe separarse antes de comerlos) ha estado en contacto directo con la brasa, todos los asistentes terminan con los dedos tiznados de negro, provocando visitas higiénicas a los aseos del local. En la segunda parte, ya sentados en el salón comedor, se sirven raciones de butifarra a la parrilla, acompañada de judías blancas fritas, las famosas mongetes amb butifarra, seguido de chuletas de cerdo con salsa barbacoa. De postre se sirvió una ración de tarta, y luego café. Todo ello regado con vino tinto, y una copita de cava para rematar la celebración.
Desde los jardines de El Gurugú se tiene una buena
panorámica del valle del Henares y de Alcalá.
(JMBigas, Marzo 2013)

Gracias a la excelente labor de todos los organizadores, se ha mantenido un precio razonable para el menú completo (28 Euros), así como para el menú infantil (9,50 Euros). Para facilitar la integración de todos (expertos o neófitos en las calçotadas), Isidre Papiol preparó una Hoja de Instrucciones que se repartió a todos los asistentes, encabezada por "Tarraco Complutum - 2000 Años de Historia Común - Calçotada 2013".

Esta Gran Calçotada, cuya celebración ya es tradicional todos los años por estas fechas de finales del invierno, es en realidad un acto de hermanamiento entre las comarcas de Tarragona y Catalunya en general, con Madrid y su Comunidad. Dos territorios que no cejan de encontrar motivos para el desencuentro, pero cuyas diferencias se aparcan con motivo de esta celebración, y se puede compartir el placer de los calçots entre gentes de todas las procedencias. Este hermanamiento, y las buenas mañas de Isidre Papiol, siempre inasequible al desaliento, provoca que diversas instituciones y empresas colaboren con la celebración del acto. Esto hace posible celebrar un sorteo (otro de los atractivos del acto), al final de la comida, donde los premios fueron algunas botellas de vino o aceite de la Cooperativa Agrícola de Salomó, diversas salsas típicas envasadas por Molí de Pomerí, así como libros y publicaciones de las diversas instituciones colaboradoras (Ayuntamiento de Alcalá, Ajuntament de Tarragona, Diputació de Tarragona, Delegació del Govern de la Generalitat de Catalunya,...). Prácticamente hubo algún premio para cada uno de los asistentes. Yo mismo (con el número 30 que me dieron al recoger el babero y la Hoja de Instrucciones) conseguí una botella de un memorable aceite de oliva virgen extra de la variedad Arbequina, de la Cooperativa Agrícola de Salomó.
Los cocineros se estuvieron afanando durante varias
horas para ofrecer a los asistentes los mejores
calçots asados a fuego de leña.
(JMBigas, Marzo 2013)

Los calçots, que no faltaron en ningún momento (más que con la relativa tardanza de las colas frente a la hoguera) eran IGP (Indicación Geográfica Protegida) Calçot de Valls. El vino que se sirvió (en porrón, o en vaso para los menos arriesgados o más prudentes) era un recio tinto perfecto para la ocasión y la excelente salsa romescu (con base de almendras), en la que se baña el calçot, previamente separado de la cubierta verde, antes de su degustación, se elaboró artesanalmente a propósito para este acto.

En mi caso, este es ya el tercer año consecutivo en que asisto a esta calçotada organizada por Isidre y el resto de instituciones. Y siempre es un placer, por el propio aspecto gastronómico y festivo de la Calçotada, así como por la satisfacción de volver a encontrarse con amigos y conocidos de años anteriores. Yo asistí con un grupito de amigos que ya se han vuelto también adictos a la Gran Calçotada de todos los años.
A punto de culminar la degustación de un calçot.
(JMBigas, Marzo 2013)

La organización fue perfecta, con la única salvedad de la relativa escasez de superficie de parrilla, que provocó algunas colas frente a la hoguera. Se nota que en el Restaurante El Gurugú están habituados a servir a un número elevado de comensales simultáneamente.

Fue, en definitiva, una jornada festiva a la que hasta el tiempo meteorológico se quiso sumar. Sólo me queda agradecer a Fabián Dueñas (propietario de El Gurugú) que ha estado en todo momento entusiastamente dispuesto a embarcarse en esta aventura nueva para ellos, así como, una vez más, a Isidre Papiol y su equipo (Ana Alonso, Albert Masquefa,...) que se han dejado literalmente la piel para que esta Gran Caçotada fuera un éxito. Y, entre todos, definitivamente, lo han conseguido.
Sin duda, lo más apreciado del sorteo final son los vinos
y aceites, cedidos por alguna de las empresas
colaboradoras.
(JMBigas, Marzo 2013)

Atendiendo a este período de prolongada crisis económica, la organización cedió la palabra, hacia el final del acto, al representante de Cáritas en la zona de Alcalá de Henares, que contó a todos los asistentes la extraordinaria labor que están realizando en la ayuda a más de ocho mil familias, de la población y alrededores, que están viviendo necesidades graves.

Aparte de las fotografías que he seleccionado para ilustrar este artículo, podéis acceder a una colección más amplia, de 40 fotografías del evento, pinchando en la foto de las parrillas con los calçots.


En resumen, una celebración de raíz catalana, centrada en Valls y las comarcas de Tarragona, que ha arraigado en el entorno madrileño de Alcalá de Henares.

Como para no creer en los milagros.

JMBA

domingo, 4 de marzo de 2012

Calçotada de Marzo

El pasado sábado, 3 de Marzo, se celebró la típica calçotada en Alcalá de Henares.  Todos los años la organiza la Asociación de Amigos de las Comarcas de Tarragona, con la inestimable animación de Isidre Papiol, un ilustre jubilado que comparte su tiempo entre Alcalá de Henares y su casa junto al mar de Torredembarra (provincia de Tarragona).
Junto a las parrillas donde se asaron los calçots.
(JMBigas, Marzo 2012)

La comida tuvo lugar en el Asador de Ángela, situado en la carretera de Daganzo, municipio de Alcalá de Henares, junto a la autovía del Nordeste (A-2). El lugar dispone de varias salas para comedor, y una gran extensión al aire libre, de la que se utiliza una parte como aparcamiento para los visitantes, y en el resto se disponen las hogueras para asar los calçots. Nos juntamos prácticamente 150 personas amantes de esta típica celebración, muchas de ellas relacionadas de una u otra forma con las tierras de Tarragona.

El calçot es un modo de cultivo de la Allium cepa (o cebolla), que es típico en algunas comarcas de la provincia de Tarragona, en Catalunya, especialmente en la del Alt Camp, cuya población principal es Valls (pop. 25.158). Su nombre procede de la labor agrícola que se requiere para su cultivo, ya que hay que calçar la terra sobre la planta, es decir, se amontona tierra sobre los brotes que van surgiendo de la cebolla inicial. Con el objetivo de conseguir un tallo blanco de unos 20 a 25 centímetros de longitud.
Comimos calçots de la IGP calçot de Valls.
(JMBigas, Marzo 2012)

Existen diversas versiones, pero parece ser que su origen podría remontarse a Xat de Benaiges, un agricultor de la zona de Valls de finales del siglo XIX, quien, inicialmente por accidente, asó algunos brotes de cebolla en la brasa. Tras retirar las partes externas (verdes y ennegrecidas por las brasas) descubrió que en su interior se encontraba un tallo blanco dulce y sabroso.

Aunque el calçot se cultiva también en otras regiones, su producción principal se centra en la comarca del Alt Camp de Tarragona, y en las próximas del Tarragonés, el Baix Camp y el Baix Penedès. Ahí se pueden recoger anualmente hasta unos 55 millones de calçots. En 1995, la Generalitat de Catalunya creó una IGP (Indicación Geográfica Protegida) que cubre más o menos a un 10% de la producción catalana, bajo la denominación Calçot de Valls.

Aunque actualmente se pueden consumir en casi cualquier época del año, su período natural son los meses del invierno (Enero, Febrero, Marzo). El último domingo de Enero, por ejemplo, se celebra en Valls la Festa del Calçot, que cumplió su primer centenario en 1996.
Tejas con los calçots a punto para comer.
(JMBigas, Marzo 2012)

En torno al calçot se ha desarrollado una celebración gastronómica llamada calçotada, que ya es conocida internacionalmente en muchas partes del mundo.

Una calçotada consta de dos partes. En la primera se consumen los calçots, untados en una salsa con base de almendras que conoce diversas variantes y que se denomina romesco o también salvitxada. En la forma más tradicional, los calçots se asan sobre parrillas, en hogueras encendidas en el suelo, y alimentadas principalmente con sarmientos. Una vez asados, se disponen sobre tejas (más o menos una docena por teja), envueltos en papel de periódico, para que terminen de asarse con su propio calor. Y de esta forma se sirve a los comensales. Normalmente se considera que una ingesta normal de calçots es de 10 a 20 piezas por persona, dependiendo de la voracidad y el gusto de cada cual. 
Esperando a que todo esté a punto para empezar a comer.
(JMBigas, Marzo 2012)

Comer calçots es una actividad muy sucia. Hay que pelar la parte exterior (verde, ennegrecida por las brasas) para descubrir el tallo blanco interior. El tallo se empapa entonces en platos o boles con la salsa, y se come directamente (de la mano a la boca) en dos o tres mordiscos. Las manos quedan negras, y el tallo con salsa se convierte en un potente hisopo que salpica sólo con mirarlo. Para proteger a los comensales de tanta suciedad, se utiliza habitualmente un babero grande que se ata alrededor del cuello y que protege, por lo menos, a camisas y blusas de acabar de forma indecorosa.
Comiendo uno de los calçots.
(JMBigas, Marzo 2012)

La ingesta de calçots se acompaña con vino tinto. La forma tradicional de beberlo es mediante porrones de caño fino. El porrón se inclina de forma que el chorrito apunte a la boca del bebedor. Los bebedores menos duchos acercan mucho el caño a la boca, para limitar las sorpresas, mientras que los bebedores más avezados pueden sostener el porrón con el brazo extendido, dejando que el chorrito viaje por el aire, entre el caño y la boca, uno o hasta dos palmos. Se requiere una sincronización bastante precisa para evitar nuevas manchas. Hay que automatizar el mecanismo de deglución, para evitar atragantarse o que el vino rezume de la boca, y ajustar un movimiento rápido de muñeca para interrumpir al final el chorrito sin que las últimas gotas acaben en el babero. 

En la calçotada del sábado, la organización sirvió calçots de Valls (IGP), y un vino tinto muy agradable de la Cooperativa de Rodonyá (Tarragona), con el que se rellenaban los porrones a partir de Bibs (Bag in a Box) de varios litros de capacidad.

En el Asador de Ángela, esta parte se desarrolla en mesas al aire libre, cercanas a las hogueras donde se han asado los calçots. La forma más natural de comerlos es de pie, mientras en las mesas reposan las tejas, los porrones y los platos o boles con salsa. Además de las imprescindibles servilletas, para evitar males mayores.
Segunda parte de la calçotada, en las mesas interiores.
(JMBigas, Marzo 2014)

La calçotada tiene una segunda parte, que se desarrolla normalmente ya sentados en mesas en alguno de los comedores interiores, donde se sirven carnes a la brasa (chuletillas, por ejemplo), así como seques amb butifarra, trozos de butifarra a la brasa acompañados de judías blancas fritas con tocino y otros aditamentos. Con el postre (una porción de pastel de natillas) se sirvió también una copa de cava dulce.

Al final de la comida, alguno de los prohombres de la Asociación dirigió unas palabras a los asistentes, y se celebró el sorteo de algunos productos típicos de la zona tarraconense, como botellas de aceite virgen y libros alusivos de diverso contenido, donados por diversas instituciones.
Algunos de los artículos que se sortearon al final de
la comida.
(JMBigas, Marzo 2012)

La calçotada se inició a la una de la tarde, y los asistentes se fueron yendo hacia sus casas en torno a las cinco y media.

He asistido ya varios años a esta celebración, de la que conocí su existencia a través de un buen amigo (nacido en Montblanc, provincia de Tarragona) que tuvo una larga relación profesional con Isidre Papiol, el alma máter de la calçotada de Alcalá. Este año nos juntamos hasta ocho amig@s para asistir al evento; para algun@s era su primera vez, y quedaron gratamente sorprendid@s por la celebración.

Sólo me queda agradecer a la Asociación, y muy especialmente a Isidre, la devoción y el cariño con los que preparan cada año esta calçotada.

Os acompaño algunas fotos del evento, pero podéis ver una colección más completa de fotografías si pincháis en la foto de la parrilla con los calçots.

Calçotada Alcalá de Henares 3 de Marzo de 2012


JMBA

domingo, 6 de marzo de 2011

Calçotada en Alcalá de Henares

El llamado Corredor del Henares no parece, desde luego, la tierra natal de la tradición de la calçotada. Comer los calçots, una especie de cebolleta, asados al fuego, es una tradición típica de algunas comarcas tarraconenses, especialmente en la zona de Valls.
Parrillas sobre el fuego, donde se están asando los calçots
(JMBigas, Marzo 2011)

Sin embargo, una de las maravillas de este mundo globalizado es que casi cualquier cosa puede suceder en cualquier parte. Este sábado, unas 120 personas hemos tenido la suerte de compartir un menú de calçotada en el Asador de Ángela (ctra. de Daganzo, junto a la A2, en Alcalá de Henares). El evento ha sido organizado por la Asociación de Amigos de las Comarcas Tarraconenses, con Isidre Papiol al frente. Dicho sea de paso, como ya viene siendo habitual en los últimos años. El acto ha sido reseñado por el Diario de Alcalá.

La cita era a la una de la tarde, y el precio del menú, 27 euros. A esa hora, las parrillas con calçots estaban ya a plena producción, en una gran hoguera dispuesta en el patio del Asador. Una media hora más tarde, los calçots empezaron a servirse envueltos en papel sobre las características tejas. En mesas dispuestas por el patio, con porrones de vino tinto joven de Madrid y boles de romesco de almendra y avellana, empezó el festín.
Calçots asándose sobre las parrillas
(JMBigas, Marzo 2011)


A cada comensal se le había suministrado un gran babero, para evitar mancharse más de lo imprescindible. Porque la liturgia de la calçotada impone que, uno a uno, se coja el calçot asado y se despoje de su envoltura verde, hasta que quede en la mano el núcleo blanco. Este se unta en el romesco y se come como quien devorara un péndulo. El calçot, a modo de hisopo, tiende a propulsar el exceso de salsa en todas direcciones. Las manos acaban tiznadas de la envoltura asada al fuego; el babero, si hay suerte y destreza sólo el babero, queda manchado de romesco. Y todos disfrutan del placer de comer los calçots, con intervalos regados con traguitos de vino directamente desde el porrón (aunque siempre suele aparecer algún vaso o copa para el vino, para los más finos o los menos duchos).
Tejas para servir los caçots
(JMBigas, Marzo 2011)

Una vez terminados los calçots en el patio (la meteorología acompañó el acto con un tiempo apacible y templado) el menú continuó en el comedor interior. Se sirvieron fuentes de butifarra amb mongetes (trozos de butifarra a la parrilla, acompañados de alubias blancas fritas) y otras de costillas de cerdo con patatas asadas. Todo ello acompañado de un contundente alioli, pan, vino y agua.

De postre se sirvió una porción de flan gigante, acompañado de un cava Brut Castellblanch, más que digno.
Típicos baberos, para salvaguardar la dignidad
(JMBigas, Marzo 2011)

El acto terminó con unas palabras de los organizadores, y el sorteo entre los asistentes de unas pocas botellas de aceite de Salomó (Tarragona) donadas por el productor, y una serie de libros donados por diversas instituciones.

No puedo por menos de aplaudir esta iniciativa de la Asociación y de su cara visible, Isidre Papiol, que nos permite revivir una tradición tan arraigada a cientos de kilómetros de su hábitat natural.

Para los catalanes residentes en la zona de Madrid y para cualquiera interesado en la calçotada. Que allí había gentes de todas partes y de todos los orígenes, unidos este sábado en torno al calçot.
Al final del ágape, unas palabras de los organizadores
(JMBigas, Marzo 2011)
Asador de Ángela, en la carretera de Daganzo, junto
a la A2, en Alcalá de Henares
(JMBigas, Marzo 2011)

JMBA