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miércoles, 30 de junio de 2010

Veraneos 1960

Hace unos días, el 24 de Junio, fue la festividad de San Juan. Cuando yo era un niño de pocos años, San Juan marcaba el inicio del período del veraneo, que duraba hasta el 24 de Septiembre, día de la Mercé, patrona de Barcelona. Tres meses al año de vivir otra vida, en otro lugar, con otra gente.



(La Fotografía, extraída de Google Earth Street View, es de la Torre Aranda -en 2009- escenario de algunos de mis veraneos de la época).

Por 1960, el destino más habitual del veraneo era el interior, la montaña, más que la playa, que empezó a extenderse como destino veraniego más adelante. Y es que la razón que se daba para un veraneo tan prolongado era el frecuentar ambientes más sanos, más secos que la humedad asfixiante de Barcelona durante los meses de verano. Para cualquier leve dolencia infantil, la recomendación de los médicos acostumbraba a ser una temporada a muntanya. Complementado, en su caso, con el ir a tomar las aguas.

Los veraneantes (estiuejants, la misma raíz) eran una institución en muchos pueblos más o menos próximos al Montseny, situados a algunos cientos de metros por encima del nivel del mar, y a 50, 80 ó 100 kilómetros de distancia de la ciudad. Los veraneantes no eran turistas, porque se instalaban en el pueblo por un período largo de tiempo, y raramente se movían mucho más allá de sus límites, de los campos o bosques circundantes, o del pico próximo, el día que tocaba montañismo. Y volvían, habitualmente, año tras año.

Y es que el automóvil prácticamente no existía, como medio de transporte a disposición de cualquiera. Por eso instalarse era una auténtica operación de mudanza, que había que planificar con precisión, pues había poquito margen para el error. Y para Septiembre se producía otro movimiento del mismo calado y sentido contrario.

Por esa época, en el piso de la ciudad quizá se podía ya empezar a disponer de alguna comodidad, de las que hoy consideramos imprescindibles. Por ejemplo, el teléfono (fijo, por supuesto, que lo de los móviles es de anteayer). Un teléfono en casa era todavía un lujazo, pero a menudo podía disponerse de un teléfono en la portería del inmueble, compartido por los vecinos.

Un teléfono en la casa o torre del pueblo no es que fuera un lujo, es que era un sueño. Mi padre siempre contaba que cuando intentó solicitar un teléfono para la torre del pueblo, Telefónica le pidió que aportara cincuenta kilos de chatarra de cobre, para poder realizar el tendido necesario. Hoy nos parece surrealista, claro.

A la mayoría de las casas de pueblo donde se instalaban los veraneantes las llamábamos torres. Hoy hablaríamos de chalets o chalés, no sé muy bien. Pero entonces hacíamos una distinción muy sutil entre ambas palabras. Una torre era una casita (de una o dos plantas; quizá vivía hasta una familia por planta), con un poco de jardín exterior donde cuidar algún inevitable geranio, o cavar hoyos insondables con un azadón, para agotar la energía de los niños. Que estaba situada más o menos dentro del pueblo, o en sus afueras inmediatas, y que habitualmente pertenecía a alguien del propio pueblo, que la alquilaba de un año para otro a la misma familia. Un chalé era otra cosa. Un chalé era una casa lujosa, incluso alguna ya tenía piscina, que pertenecía y había sido construida por y para algún veraneante de más posibles, que lo convertía en su segunda residencia. Y era, habitualmente, la envidia de todos los demás veraneantes de alquiler.

En el piso de la ciudad quizá ya se podía disfrutar de un pequeño frigorífico eléctrico, pero en el pueblo el lujo era tener una fresquera de hielo. Porque el suministro eléctrico, donde existía, era habitualmente tan precario que no admitía acrobacias. Claro, hacía falta un suministro diario de barras de hielo para alimentar el invento. Cuando apretaba el calor, las barras llegaban a casa ya seriamente menguadas, porque las traía un chico en una bicicleta con remolque, por supuesto sin ningún tipo de acondicionamiento de temperatura.

La elección de a qué pueblo desplazarse para el veraneo era estratégica. Había que contar con disponer de soporte familiar en el entorno. Es decir, se iba habitualmente a algún lugar donde habitaban regularmente algunos parientes. La ventaja es que, de esa forma, los niños se podían dispersar con otros primos y así, y permitir que también la madre (habitual cuidadora de la prole, al frente de la marcha de la torre) pudiera despreocuparse algunos ratos de los niños, y tener también algo de vacaciones.

Otro aspecto importante era la mayor o menor facilidad de llegar hasta el pueblo por medios públicos (habitualmente ferrocarril más autobús de línea). El padre de familia debía seguir trabajando prácticamente todo el verano en la ciudad, porque sólo se podía tomar a lo mejor una semana de vacaciones reales. Y le tenía que ser posible desplazarse al pueblo el fin de semana (bueno, del sábado por la tarde al domingo por la tarde, que no había más) sin que le costara muchas horas de viaje.

Para los niños, ese veraneo era la ocasión de asilvestrarse en un entorno mucho más rústico que el de durante el año (el colegio y demás). Y también de relacionarse con los primos y sus amigos, y con los hijos de otros veraneantes. Y también de ver animales vivos en su entorno habitual, alejados de los mostradores de los puestos del mercado. Montar en un carro tirado por un caballo percherón era una aventura ya casi imposible de realizar en la ciudad por ese tiempo. Pero en el pueblo sí existía esa oportunidad, así como la de ayudar a realizar tareas agrícolas o ganaderas básicas, en casa de algunos parientes del ramo.

Cuando terminaba Agosto y empezaba Septiembre, venían las tormentas y bajaba la temperatura. Habitualmente se organizaba alguna salida para ir a por setas, con toda la patulea de críos. La excursión consistía en un ratito de vagar por el bosque, pisando setas para desespero de los locales, y luego acudir a donde el más ducho de la expedición ya estaba preparando una fogata para cocer las butifarras del almuerzo.

Hacia el final de Agosto estaba la Fiesta Mayor del pueblo, una ocasión lúdica largamente esperada. En el entoldado dispuesto al efecto podía representarse alguna obra de teatro, o hasta algunos números de circo. Avanzando Septiembre, la comunidad de los veraneantes empezaba a languidecer. Se iban organizando las mudanzas en sentido contrario, y para la Mercé ya era inevitable volver a la ciudad, para empezar en breve el nuevo curso.

A la vuelta al colegio, todos teníamos montones de cosas que contar, porque no habíamos tenido ningún contacto con los compañeros durante los últimos tres meses. Claro, ni existían móviles ni, por supuesto, redes sociales como el Facebook o el Twitter. Los propios ordenadores e Internet no eran más que un delirio colgando del pico de un sueño.

Más adelante se fue extendiendo la disponibilidad del automóvil como vehículo familiar de transporte y desplazamiento. Ese hecho alteró para siempre el talante y el espíritu de esos veraneos en torno a 1960.

Si algo recuerdo con claridad de esos años, es que para San Juan había muchas ganas de irse de veraneo, y para la Mercé se había cubierto el ciclo, y se volvía también con alegría.

JMBA

Estatut

Espero, de verdad, no ganarme demasiados enemigos (de uno u otro bando) con esta Nota que debo escribir. Porque creo que este es el auténtico problema del tema. Que hay (por lo menos) dos bandos profundamente irreconciliables. Acercarse ligeramente a los argumentos de uno levanta la animadversión del contrario, y así sucesivamente, como el movimiento de un muelle que nunca consiga amortiguarse.

Mi problema, además, es que soy un catalán que llevo veinticuatro años residiendo en Madrid. Por lo que resulto un elemento de lo más sospechoso para los dos bandos.



(Fotografía de José Montilla, Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya, extraída de la web espaiobertsocialista.wordpress.com).

 Vamos allá. No entro a debatir aquí para nada el fondo de lo que el Estatut significa. Esa sería otra conversación, que ya trataré más adelante. He vivido casi treinta años en Barcelona, y llevo más de veinte residiendo en Madrid. Lo que significa que conozco bastante bien todas las posiciones extremas. Y apenas he visto u oído opiniones ecuánimes.

Centrémonos en la forma en que la negociación del nuevo Estatut de Catalunya se ha desarrollado. Partió de un error de Zapatero, que prometió a los catalanes lo que no podía prometer. Siendo generoso, voy a creer que por ignorancia. Ofreció pasar por la puerta trasera, de la que se ha demostrado que no tenía la llave.

Decirle a Montilla y a los demás que "respaldaré todo lo que me traigáis del Parlament" fue buscarse la vergüenza propia y la crítica ajena, creo que sin necesidad. Y todo el espectáculo que se montó en el Congreso de los Diputados de Madrid para su aprobación fue una ceremonia de farolillos y faralaes, pero con escasa chicha.

Llegados a ese punto, el PP cometió el siguiente error. Denunció la norma que ya había sido aprobada por el Parlament, en referéndum en Catalunya y en el Congreso de los Diputados, al Tribunal Constitucional. Al que puso en un brete del que ha tardado casi cuatro años en salir como han podido, y que ha perjudicado, esperemos que no de forma irreversible, su imagen y prestigio. No olvidemos que, en puridad, el Tribunal Constitucional no es un órgano judicial, sino más bien, en la práctica, una tercera Cámara política.

(Fotografía de María Emilia Casas, Presidenta del Tribunal Constitucional, extraída de la web lacomunidad.elpais.com).

Pero lo que no se le puede pedir al TC es que cometa prevaricación, es decir, dictar sentencia a sabiendas de que es ilegal. La Constitución es la norma global de convivencia que conseguimos darnos, y que se aprobó, referéndum incluido, en 1978. La propia norma contempla los mecanismos para su modificación en el futuro. Es cierto que, posiblemente por el temor a posibles involuciones (recordemos, sin más, el 23-F), las condiciones para abordar una Reforma Constitucional son bastante duras, ya que requiere la disolución del Congreso con ese propósito, elecciones generales, la constitución de una legislatura constituyente, que debe disolverse otra vez cuando termine su labor. En fin, una carrera de obstáculos que genera una pereza invencible en los políticos, que siempre acaban pensando ja ho farem, más adelante, que no corre prisa.

Hay alguna Reforma Constitucional pendiente con la que creo que la mayoría está de acuerdo, salvo quizá unos pocos nostálgicos, que sería la eliminación en la Constitución de las referencias a la Ley Sálica, impidiendo que sea una mujer la Reina de España en algún futuro inconcreto. Pero nunca se ha abordado en profundidad este tema, con la excusa de que no corre prisa, claro.

Por supuesto existe, además, el temor inconcreto a que abrir un período constituyente signifique que toda clase de reivindicaciones se pongan sobre la mesa para su discusión, y que eso se acabe convirtiendo en una revisión permanente de todo, que no es esa forma de vivir con cierta tranquilidad. Saldrían, por supuesto, Republicanos de debajo de las piedras, y ese es un debate que este país no ha tenido todavía en los tiempos modernos. Y, desde luego, todas las reivindicaciones regionales, autonómicas y locales, con intereses genuinos o bastardos.

Por todo ello, esa tapadera se ha preferido mantenerla sujeta, porque se sospecha una caja de Pandora dentro. La Constitución de Estados Unidos tiene en la actualidad un cierto número de Enmiendas que modifican su redacción original de hace más de doscientos años. Parece razonable algo así.

¿Por qué no se establece una Primera Reforma que abra esa posibilidad de añadir Enmiendas con procesos que puedan ser abordables y no tan extremadamente farragosos como los ya descritos?.

Volviendo al TC, se han esforzado hasta el infinito, desde mi punto de vista y el conocimiento que pueda tener de ello, en conseguir publicar una sentencia que no sea ilegal (lo que sería caer en prevaricación), pero que genere el mínimo de complicaciones políticas. Y ahí, debo decirlo, la Presidenta Doña María Emilia Casas, se ha empeñado personalmente hasta el final.

Ha sido un espectáculo bochornoso tener que asistir a todas las maniobras que se han producido por todas las partes para cambiar jueces, para forzar su renovación o para bloquearla. Con el único interés de que la sentencia final pudiera ser más próxima a las posiciones de cada uno.

(Fotografía de Ernest Benach, President del Parlament de Catalunya, extraída de la web blogs.elpunt.cat/eduardbatlle).

Ahora se conoce la sentencia. Habrá que esperar al documento de fundamentos jurídicos de la misma, pero la amenaza de más de mil folios la aleja de cualquier consideración seria por parte de los ciudadanos, la hace patrimonio de expertos jurídicos, en su caso.

El espectáculo bochornoso al que nos toca asistir ahora es ver a gente grande (en el sentido argentino del término), a políticos en activo, enfundados en distintas banderas, proclamando a los cuatro vientos su victoria (¿¿??) o su condición de víctimas de contubernios tenebrosos. Y, por cierto, el que prometió pasar por la puerta de atrás sin tener la llave, ni está ni se le espera.

En el fondo, el TC se ha limitado a formalizar lo que ya se sabía. Por centrarnos solamente en los temas más mediáticos, ha confirmado que el término nación no se contempla en la Constitución para referirse solamente a una parte del Estado. Le da carpetazo al tema diciendo que como el término se utiliza en el Preámbulo, que no tiene efectos jurídicos, pues nada. Lo que es, desde mi punto de vista, el peor despropósito de la sentencia. Y ha confirmado también que en la Constitución se reconoce la existencia de lenguas cooficiales en ciertos ámbitos territoriales, lo que impide considerar que una de ellas sea preferente (o la otra, por cierto).

En fin, mi conclusión sobre la forma de este tema es que se ha demostrado que los atajos llevan a donde ya se sabía. Posiblemente haya que abordar un proceso de Reforma Constitucional con luz y taquígrafos, de donde se destierren las puertas falsas y los grises contubernios de las tinieblas.
 
Tras muchos años de dicatadura, conseguimos darnos un Estado de Derecho como marco de convivencia. La característica principal de un Estado de Derecho es el Imperio de la Ley. Por favor, basta de atajos y puertas traseras.
 
Y, por cierto, hay que eliminar los victimismos, que son muy socorridos para calentar a los tibios, porque identifica a enemigos concretos. Pero recordemos el principio del muelle. Si se genera una fuerza intensa en una dirección, se produce una reacción igualmente intensa en sentido contrario. Y cada vez se está más lejos de cualquier tipo de acuerdo, por ese camino.
 
Siempre me ha dado pánico asistir a los actos solemnes de enfundarse en la bandera (en cualquier bandera), porque sospecho que me están excluyendo a mí.
 
JMBA

martes, 29 de junio de 2010

Huelga en el Metro de Madrid

Con gran valentía, el Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid, presidido por Esperanza ("due palle") Aguirre, decidió extender el ajuste salarial también a los empleados de las empresas públicas, en particular, a los empleados del Metro de Madrid.


(Foto de los accesos cerrados al Metro en Atocha, de ULY MARTIN, extraída de la web www.elpais.com).

Los sindicatos representantes de estos trabajadores decidieron convocar una huelga por este motivo, en principio de tres días (28, 29 y 30 de Junio). Advirtieron que el primer día iban a respetar los Servicios Mínimos, pero no los dos días siguientes.

El resultado es que hoy Madrid está sumido en el caos. El Metro, en cualquier gran ciudad, es un servicio estratégico. En el caso de Madrid, es un medio de transporte utilizado por más de dos millones de personas diariamente (muchos, lógicamente, están contados al menos dos veces). Es por ello que resulta de aplicación la imposición de Servicios Mínimos que prevé la legislación vigente que regula el Derecho de Huelga.

Un día de huelga con Servicios Mínimos, como ayer, genera graves perturbaciones a los ciudadanos, que se amontonan en las estaciones durante las horas punta, por la menor frecuencia de paso de los trenes. Una incomodidad que perjudica a todos, porque los trabajadores llegan tarde a sus trabajos, multiplican su tiempo diario de transporte (robado al ocio, a la familia y al descanso) y llegan también más tarde a sus casas por la tarde.

Pero un día sin Servicios Mínimos es directamente el caos. El Metro, hoy, no funciona. Y eso es, directamente, ilegal.

Lógicamente, los sindicatos se sienten mucho más fuertes (y cómodos) cuando protestan contra un Gobierno del PP como el de Esperanza Aguirre, que en la movilización de funcionarios de hace unas semanas, contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

España es, hoy, más pobre que hace un par de años. No vamos a analizar aquí los motivos (ya lo he iniciado en alguna otra nota, por ejemplo en http://jmbigas.blogspot.com/2010/06/re-de-valuacion.html). Y eso se manifiesta en un déficit importante, y en un endeudamiento público y privado más allá de los límites responsables. Hay que actuar para devolver estos valores a un punto de equilibrio, más bien pronto que tarde.

Ello requiere, obviamente, de sacrificios por parte de todos. Y esto es exigible, el reparto de los sacrificios entre todos. En el sector privado se llevan varios años de sueldos congelados, o incluso de acuerdos para mantener el nivel de empleo a cambio de una cierta reducción salarial. Muchos hemos perdido nuestros empleos. Parece lógico exigir a los empleados públicos que compartan este sacrificio.

En 2002, cuando se implantó el Euro como moneda corriente de curso legal, se definió un cambio fijo e inamovible para la Peseta frente al Euro de 166,386 Pesetas/Euro. Según los expertos económicos, hoy el cambio real estaría por encima de las 200 Pesetas/Euro. Es decir, se habría producido una devaluación no explícita del orden, al menos, del 20%.

En el contexto económico europeo en el que vivimos, ya no se dispone de la devaluación de la moneda local como un recurso más de la Política Monetaria. Por tanto no queda más remedio que simular su efecto por otros medios, y éstos son básicamente la reducción de costes en base a reducir la compensación en Euros corrientes.

Metro de Madrid, como otras empresas (públicas y privadas) tienen que contribuir al ajuste que necesita el país para recuperar el equilibrio necesario en este mundo de economías profundamente interrelacionadas. Los Sindicatos alegan que Metro se gasta 10 Millones de Euros anuales en publicidad que "no genera viajeros adicionales". Posiblemente no sea este el mejor momento para sacar pecho, y esa partida deba reducirse también.

Pero a lo que no hay derecho, y es además ilegal, es a que practiquen una huelga salvaje, sin respetar los Servicios Mínimos, secuestrando para sus propios intereses a toda la ciudadanía de la capital.

Creo que los Sindicatos en el Metro harían un mejor servicio a la sociedad si forzaran a la Comunidad a completar las plantillas para garantizar un funcionamiento regular y seguro a una red que se ha extendido de forma impresionante en número de kilómetros y de estaciones en los últimos años, pero no se ha acompañado de los necesarios aumentos de plantilla para hacer frente a esa nueva situación. Claro que eso sería prestar un servicio a los desempleados, a quienes lo Sindicatos parece que no representan.

Claro que si los Sindicatos no prestan servicio a la sociedad, sino solamente a los trabajadores (empleados) a los que representan, entonces sí que la ciudadanía debemos revolvernos en su contra, y en defensa de nuestra libertad agredida.

JMBA

lunes, 28 de junio de 2010

Turismo de Altercado

Hace tiempo, un turista era simplemente alguien, habitualmente con posibles, que se movía de un sitio para otro con el objetivo de ver mundo. La propia palabra implica de alguna forma el movimiento en grupo, los tours organizados.


(Foto de los recientes incidentes durante el G20 en Toronto, extraída de la web www.larazon.es).

Porque antes de que se inventase la, de alguna forma, peyorativa palabra turista, se utilizaba otra mucho más noble: Viajero. Marco Polo, Livingstone, Hemingway, fueron viajeros. El resto nunca hemos pasado de ser simples turistas.

Con la expansión del turismo, hubo que ponerle apellidos, para clasificarlos según sus intereses, y poder ofrecer a cada uno lo suyo. Empezó a resultar sospechoso lo de viajar de un sitio a otro sólo por conocer mundo. Los responsables de desarrollar el turismo entrante en cualquier parte del mundo se inventaron el turismo de Sol y Playa (típico de la España desarrollista de los 60 y 70; o de la mayoría de países del Caribe hoy mismo) que consiste en comer, beber y pasarse el resto tumbadoa la bartola, o el turismo cultural (comer y beber, visitando de vez en cuando algún Museo o piedra vieja), o el turismo deportivo (comer y beber, y echarse un partidito de golf a la hora de la fresca), o el turismo de espectáculo (beber y comer, y asistir a Wimbledon, o a la Ópera de Viena).

Entidades o personas alternativas se inventaron otras modalidades menos presentables, como el turismo cinegético (beber y comer, y matar algún gamusino en el único sitio donde todavía queda alguno vivo en libertad vigilada), o, desde luego, el reprobable turismo sexual (beber y comer, y mantener algún intercambio sexual -habitualmente no consentido o incluso forzado por terceros-, que sería delito en su lugar de origen).

Resumiendo, el turismo tiene dos vectores clave: el gasto (porque el turista está alejado de la nevera de su casa y de su propia cama, y necesita suplirlos a base de regar dinerillos por todas partes), y un cierto sentido de aventura, de hacer (o ver) algo de lo que (al menos eso cree) no dispone en su lugar de residencia.

El turista es alguien que sale de su casa hacia otro lugar, va con el monedero suelto, y está ávido de experiencias que vivir, para poder contar luego a los que no tuvieron la suerte de estar allí.

Recientemente se ha inaugurado una nueva modalidad de turismo: el Turismo de Altercado. Se trata de movilizar masas de personas que se autoasumen como antisistema, e intentar boicotear cualquier cumbre internacional que suene, aunque sea de lejos, a capitalismo explotador. Hay que montar violencia callejera que resulte lo más mediática posible, y que incluya incendios de bienes públicos (papeleras, contenedores, mobiliario urbano de todo tipo, coches de la Policía, etc.). El éxito se mide por la cobertura que se consiga en la prensa internacional, y en la sangre (venial) que se derrame por culpa de la violencia policial.

Supongo que en los circuitos especializados en el reclutamiento de este tipo de turistas se manejarán propuestas de aventura relacionadas con la extraordinaria capacidad disolutoria de la Policía Local del lugar del evento, de la utilización habitual de bombas de humo, gases lacrimógenos, mangueras de agua a presión, o, en su caso, estampidas de elefantes como argumentos policiales para la disolución de manifestantes indeseables.

Parece que se trata de un fenómeno imparable, pero su balance económico, por el momento, es claramente negativo. Según se dice, el coste de la seguridad de la cumbre del G20 celebrada estos días en Toronto puede ser del orden de los 800 Millones de Euros. Sin duda bastante más de lo que pueda haber generado el sector del Turismo del Altercado para este evento.

La táctica de tocar los huevos a la Policía como generadora de adrenalina para los encefalogramas planos es muy antigua. Muchas de las movilizaciones estudiantiles y universitarias de los años 60, 70, 80 tenían este objetivo principal. No descarto la presencia de algunos idealistas convencidos, pero el propio concepto de antisistema me resulta contradictorio en sí mismo. Porque no podría sobrevivir sin el Sistema.

Este tipo de movimientos, como los okupas y otros, son válvulas de escape que genera (si no directamente crea) el propio Sistema para canalizar el desacuerdo y la rabia por caminos previsibles (y por tanto más fácilmente reprimibles). Quizá sea mejor tener sus propias cuotas de antisistema (o de hinchas fanáticos del fútbol) para limitar el número de delincuentes imprevisibles, mucho más difíciles de controlar.

Creo que deberíamos adoptar una aproximación, si bien cínica, mucho más provechosa para todos. Igual que se convocan otro tipo de actos, podrían convocarse las algaradas callejeras, en condiciones controladas. Para la adrenalina, se facilitarán esos coches de policía que iban al desguace, y el mobiliario urbano que ya se ha decidido sustituir. A cambio, se garantiza un poco de pupita (sin pasarse), a uno de cada diez turistas, y una noche de calabozo para uno de cada cien. Además, se utilizarán gases lacrimógenos de última generación, con garantía de no tener efectos permanentes.

El coste de esta iniciativa podría ser limitada, y mantener una balanza de ingresos/gastos que fuera positiva para el sector.

Y, lo que es más importante, los altercados se producirán de 10 á 12. Después, todo el mundo a comer y a beber. O a lo que sea.

JMBA

domingo, 27 de junio de 2010

Rubalcaba

Algunos adversarios políticos (y quizá también algunos compañeros de partido) del Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, han acuñado la especie de que "Rubalcaba, le das la espalda y te la clava".


Es una forma gráfica y coloquial de describir a un político inteligente e inevitablemente astuto y listo.

(La foto del Ministro del Interior ha sido extraída de la web www.diarioya.com).

Sus adversarios le echan en cara el papel no muy claro que jugó en las horas y días que siguieron a los sucesos del 11-M, o su participación, o no, en los temas relacionados con (presuntas) negociaciones o concesiones a ETA, etc. etc.

No voy a entrar aquí en sus actuaciones como Ministro. Lo que sí parece cierto es que de todos los políticos de primera línea hoy en España, es prácticamente el único que consigue un aprobado holgado en las encuestas de popularidad.

Recientemente he tenido ocasión de escucharlo en dos ocasiones, que me han reforzado la idea que ya tenía de que Rubalcaba es un auténtico animal político de primera división. Hace una semana concedió una entrevista radiofónica extensa a Isabel Gemio en Onda Cero. Y ayer sábado tuvo una intervención destacada en un acto de los socialistas de Mallorca.

Estamos ya empapuzados de un Presidente del Gobierno que, cuando habla, parece que esté rodeado de la niebla de su propio ensimismamiento, y que está describiendo una realidad que sólo él ve. O de un jefe de la Oposición que parece estar regodeándose desde la orilla, viendo hundirse el barco sin echar una mano, pensando que ya le elegirán a él como Salvador. E insistiendo en que nos gobiernan desde "fuera" cuando tan dentro estamos de la Unión Europea.

O también de otras cacofonías y distorsiones (la vicepresidenta con Soraya; Corbacho desmintiendo a Salgado, y siendo desmentido por Zapatero) que sólo parecen estar echando una manta sobre el incendio forestal.

En esta estepa retórica da gusto escuchar a Rubalcaba. Parece que es el único que habla claro, que dice las cosas de modo que se pueden entender, aunque no se compartan, o no puedan aplaudirse. El único que despliega un discurso que tiene sentido, que no trata de cubrirse ni de justificarse, pero sí de explicarse de principio a final.

En el acto en Mallorca de ayer sábado, estaba contando a sus afiliados de la zona el por qué se han tomado todas las medidas que ha habido que tomar recientemente, para hacer frente a la actual crisis de deuda. Para que, a su vez, los afiliados puedan explicarlo a otros. Y yo creo que se le entendió perfectamente.

No digo que sea absolutamente sincero, porque entonces no sería político. En política siempre hay varias capas de realidad. Una donde las cosas suceden, y otra donde las cosas pueden explicarse. Y también suceden cosas de formas que no se pueden contar. Creo que todos debemos entender eso.

Pero resulta refrescante escuchar a un Ministro y entenderlo de principio a final. No he tenido ocasión de asistir a ninguna de sus clases de Química Orgánica, pero deben ser un ejemplo de pedagogía positiva.

¡Qué buen presidente socialista haría Rubalcaba!. La pena, me parece, es que no le interesa demasiado, y que, además no es hombre del aparato del partido. Y sin ese apoyo incondicional y vicario es complicado desarrollar tan alta responsabilidad.

Y quizá por eso, y porque su edad seguramente le aconseja no ambicionar otras alturas, por lo que puede (y sabe) hablar con tanta claridad.

En este raquitismo intelectual que nos rodea, rompo una lanza por Rubalcaba.

JMBA 

viernes, 25 de junio de 2010

¡España a Octavos!

Tras un partido no muy brillante frente a Chile, España ha conseguido ganar 2-1 y quedar primera de Grupo. Chile nos asustó un buen rato, porque marcaban bien, casi demasiado, porque les costó alguna tarjeta amarilla. Pero Villa abrió la lata tras un rechace del portero chileno.


(Foto del Gol de Iniesta, extraída de la web www.marca.com)

Y ahora, los próximos cuatro días, dos partidos diarios de Octavos, a las cuatro y a las ocho y media de la tarde. Para empezar, Uruguay-Corea mañana sábado a las cuatro de la tarde.

España jugará el último partido de Octavos, contra Portugal, el martes 29 de Junio a las ocho y media de la tarde. ¡¡¡Buena suerte a la Roja!!!.

Nos hemos zafado de Italia (que se ha vuelto a casa con titulares de Vergogna en la prensa italiana). Si pasamos a cuartos, habrá que enfrentarse al ganador del Paraguay-Japón. Si conseguimos llegar a Semifinales, habrá que enfrentarse al ganador de (Argentina-México) vs. (Alemania-Inglaterra). Presuntamente, por lo que se ha visto hasta ahora, o Argentina o Alemania. Yo apuesto por Argentina en las Semifinales.

Y, para la final, Brasil, seguramente. Que han estado, hasta ahora, condescendientes con los resultados, y perezosos, pero es una selección temible. La número 1 en el ranking de la FIFA.

Desde mañana, empieza otro Mundial, donde espero que ya no se vean espectáculos lamentables, como la segunda parte del Brasil-Portugal de hoy, o los últimos quince minutos del Chile-España.

De ahora en adelante, o se gana, o se vuela a casa. No hay otra, más que la Final de Consolación, en la que prefiero no pensar.

JMBA

Burka

El tema de la vestimenta islámica de las mujeres en los espacios públicos está estos días calentito tanto en la calle como en las instituciones (Ayuntamientos, Senado,...). Todos parecen tener una opinión, pero muchas veces parece más guiada por otros intereses (básicamente electorales, de diferenciación del nosotros y ellos) que opiniones elaboradas a partir de un análisis intelectual consecuente. Véanse, como ejemplo, las últimas declaraciones de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, o las prisas del PP por apuntarse una victoria con este tema en el Senado, donde tienen mejor posición que en el Congreso.


Creo que, para que este debate conduzca a conclusiones razonables, debe mantenerse absolutamente al margen de su simbología religiosa (o no). No parece que las actuales declinaciones de la hiyab (código islámico de vestimenta femenina), que además son diferentes según las regiones, países, u obediencias, puedan reclamar soporte religioso directamente en el Corán. Del mismo modo, el crucifijo (símbolo religioso cristiano) que, dicho sea de paso, si lo miramos con ojos inocentes sin prejucios, es francamente mácabro, no empezó a aparecer como tal hasta, por lo menos, el siglo V.

(la foto del velo islámico pertenece a la Agencia EFE, extraída de la web noticias.terra.es).

Aunque existen bastantes variantes de la hiyab, tomemos solamente tres de ellas para representarlas. El velo islámico (que deja libre la cara), el chador (que sólo deja libres los ojos), y el burka o velo integral, que dispone solamente de una rejilla en la zona de los ojos para que la mujer conserve cierta visión.

(La foto de las dos mujeres con chador está extraida de la web http://www.adnmundo.com/).

Los principios de la sociedad occidental (usemos esta generalización a efectos prácticos; erosionamos matices, pero será más útil) están basados en la separación de los espacios públicos y privados de los ciudadanos. En ambos rigen normas absolutamente diferentes. Los anglosajones, muy extremos en esta aproximación, utilizan la aproximación de "peca, pero que no se note", o la dicotomía de los Vicios Privados, Públicas Virtudes. En la misma línea estaría la prohibición estadounidense no de beber alcohol en público, sino de que se vea que alguien lo está haciendo (las famosas bolsas de papel marrón para envolver la cerveza o el whisky). O la prohibición en Arizona no de portar armas, sino de que estén ocultas. Se puede llevar pistola, pero que se vea.

Cada cual tiene derecho a hacer en su casa lo que tenga por conveniente, con el límite de no dañar los derechos de otras personas, los vecinos, los viandantes, los propietarios de la vivienda, o quien sea. Llevando las cosas al extremo, donde con más facilidad pueden entenderse, cualquiera puede decidir renunciar a su dignidad  y pasearse por su casa a cuatro patas, desnudo, con una correa al cuello, y de la mano de quien haya elegido como maestro, maestra, o dominatrix. Otra cosa muy distinta sería que decidiera pasear de esta guisa por las calles y espacios públicos.

Cuando el régimen de Franco decidió prohibir los Carnavales, no lo hizo para evitar que los ciudadanos hagan el ridículo (nunca deberíamos presumir esta sensibilidad a dictadura alguna), sino por meros aspectos prácticos de seguridad y responsabilidad personal. No podemos admitir que alguien enmascarado (desconocido, incógnito) pueda rajar impunemente contra el Régimen, sin recibir su pertinente castigo, reprimenda, colleja, azote o lo que fuere.

(La foto de la Mother in Burka es de jbweasle, y ha sido extraída de la web http://www.trekearth.com/).

El velo islámico como pañuelo de cabeza, más o menos, que oculta el cabello de la mujer, entiendo que es un hábito de vestimenta que no presenta ninguna complicación social. Ante una mujer con velo, utilizando la crueldad heredada de los niños, podemos sentir cierta curiosidad cultural, podemos pensar que ualá, qué cara tan bonita, cómo será el resto, o que para lo que hay que ver, podría ocultar el resto. Pero ahí se acaba el tema. Yo no lo entiendo, pero lo respeto, como a los tatuados, los piercing, los góticos y tantas otras cosas con las que hemos aprendido a convivir en los espacios públicos. Nos puede producir extrañeza, pero nada sucede más allá de eso, salvo si el tatuado es un atracador, o si la del piercing en la lengua intenta lijarnos la mejilla.

El chador ya es más delicado, porque prácticamente anula la personalidad de la mujer a la que envuelve. Sólo queda una mirada, que es insuficiente para identificar a nadie, en general. Y el burka ya es el extremo, porque esconde por completo al ser que envuelve,  lo convierte en una persona incógnita, y puede despertar toda clase de temores justificados. Inhibe por completo nuestra capacidad de pensar en eso como una mujer, como un ser humano, porque lo ignoramos todo. Desde este punto de vista, anula por completo su personalidad, y es una agresión muy clara a su dignidad humana.

Una vez más, conviene distinguir los ámbitos público y privado. El conflicto se desata cuando el (o la) hiyab es precisamente un codigo de vestimenta para los espacios públicos. Esos espacios donde los poderes públicos deben velar para que los derechos de todos no sean agredidos, sino respetados.

En general, todos los códigos tribales de conducta en los espacios públicos nos producen extrañeza, si no directamente inquietud. Recuerdo que, en Nueva York, esperando para subir en el ascensor del Empire State Building, había en la cola un grupo numeroso de judíos ultraortodoxos, incluyendo bastantes niños de tez pálida, con sus trencitas, sus hábitos negros y sus sombreritos. Debo reconocer que me produjo rechazo percibir claramente la tristeza en sus caras.

En los que tenemos tendencia a primar al individuo sobre la tribu, nos producen desazón esos códigos porque representan un intento extremo de diferenciación, de tribalización, de exponer y hacer alarde incluso de una posición de fuerza, somos nosotros, diferentes de vosotros (gentiles o infieles, o como se quiera decir).

Si estuviera claro y diáfano que las mujeres que visten este tipo de hábitos lo hacen de forma absolutamente voluntaria, quizá el debate sería menor. Aunque creo que no marca ninguna diferencia el que eso se produzca por la voluntad de ellas, o por la voluntad de aquellos de quien ellas dependen (económica, socialmente,...).

Tenemos derecho a regular el uso de nuestros espacios públicos, y evitar en ellos cualquier tipo de conducta que pueda suponer una agresión a los demás, o un peligro para todos, o que contravenga los principios básicos de convivencia que con tanto esfuerzo hemos conseguido darnos. La multiculturalidad de las sociedades es un concepto pretendidamente progre y de izquierdas, pero es una entelequia en la práctica. La supervivencia de cualquier sociedad pasa por el respeto a una serie de principios básicos de convivencia. Es decir, cuando las personas se desplazan a vivir a lugares diferentes de sus orígenes, están en la obligación de integrarse en los aspectos públicos de esa sociedad, en sus hábitos de vida, de convivencia y en el respeto a sus leyes. En lo privado, cualquiera puede hacer aquello que crea conveniente.

El tema, por supuesto, da mucho más de sí, pero lo dejaré para otro día, a la espera de vuestros comentarios.

JMBA

jueves, 24 de junio de 2010

El Mundial (4)

Este está siendo el Mundial de las sorpresas. Inglaterra consiguió pasar a Octavos en segundo puesto de su Grupo, por detrás de Estados Unidos. Francia se ha vuelto a casa, sumida en el escándalo. Se sabe que ha intervenido el propio Nicolas Sarkozy, porque el tema es una tragedia nacional.

La foto corresponde a un encuentro en Junio 2008, cuando todavía no se habían producido los últimos hechos, que han provocado la práctica disolución del combinado nacional (extraída de www.lemonde.fr, AFP/CHARLES PLATIAU).

Se sabe que hoy jueves Sarkozy ha recibido a Thierry Henry, un poco como el alma mater del espíritu de la selección en el Eliseo.

Un coche presidencial le esperaba al pie de la escalerilla del avión que les devolvía a casa, pero nada más se sabe del encuentro. Francia fue finalista en el último Mundial.

Por otra parte, hoy jueves Italia ha sucumbido frente a Eslovaquia, y tiene que volver a casa, donde les espera un infierno. Italia fue la ganadora del último Mundial.

La imagen de la impotencia de los jugadores de Italia está extraída de www.lemonde.fr (AFP/FILIPPO MONTEFORTE).

Parece por una parte que la Europa tradicional y prestigiosa está manifestando su decadencia en este Mundial. Varios de los más grandes se vuelven a casa sin haber conseguido llegar ni siquiera a Octavos de Final.

Por otra parte, los equipos americanos están triunfando por el momento: Estados Unidos pasa como primera de Grupo y, aparte de Argentina y Brasil, equipos como México, Paraguay, Uruguay y muy probablemente Chile, estarán en Octavos. Y Asia ha conseguido situar a Corea y a Japón en la siguiente fase.

Mañana viernes se decide la suerte de España frente a Chile (lo más probable es que pasen los dos, crucemos los dedos), y habrá un interesantísimo Brasil-Portugal.

Parece como si estuviera primando la ilusión de las selecciones de menos relumbre sobre el prestigio de los veteranos, con alguna honrosa excepción. Alemania, sin mucho lucimiento, ha hecho los deberes aunque perdió con Eslovaquia. Brasil es el de siempre, perezoso pero resolutivo cuando hace falta. Y Argentina se ha mostrado fuerte y casi imprevisiblemente cohesionada con Maradona al frente y un Messi sin gol, pero dueño del terreno de juego.

Vamos a confiar en la Roja para mañana. Hay que ganar a Chile. Ganar o Ganar, que (casi) no queda otra opción. Y muy probablemente tengamos que enfrentarnos a Portugal en Octavos. Un Portugal que ha demostrado su fortaleza con la goleada del Mundial (hasta ahora) ganando 7-0 a Corea del Norte. Será otra Final para España.

Ya no habrá otra cosa en el camino que nos quede. La primera Final mañana viernes, y otras cuatro Finales hasta ganar la Copa el 11 de Julio.

Podemos. Pero cada partido será a cara de perro, y no queda sino ganar. Y si además convencemos, pues mucho mejor.

JMBA

miércoles, 23 de junio de 2010

Burdeos (1). La Ciudad

He visitado muchas veces Burdeos (Bordeaux, léase Bojdó) en los últimos veinte años. Casi siempre como lugar de paso, desde Madrid, para otros lugares de Francia, y a menudo como destino propio de turismo enológico.

La ciudad en sí misma tiene un cuarto de millón de habitantes. La CUB (Communauté Urbaine de Bordeaux) que engloba 27 municipios, tiene 750.000 habitantes. Y el total de la aglomeración bordelesa ronda el millón de habitantes. Es la sexta metrópoli de Francia por población (http://www.bordeaux.fr/).

Está situada en la costa de Aquitania, al suroeste de Francia, a unos doscientos kilómetros al norte de la frontera con España. Es la capital del departamento de Gironde, y a su vez de la Region Aquitaine.

Burdeos es un nudo de comunicaciones, con un TGV que te lleva en tres horas hasta París (a unos seiscientos kilómetros de distancia). La via natural de acceso desde España es la Autovía de Las Landas, una carretera aburridísima, que consiste en rectas inacabables, en las que no se puede circular a más de 100Km/h. Y en alguna zona (donde la curva) está limitada la velocidad a 90Km/h (con radares en funcionamiento).

Dispone de una Rocade (Periférico) completa para bordearla por el Este y por el Oeste, que muy frecuentemente está atascada, especialmente con ocasión de Operaciones Salida y similares. De Burdeos parte la Autopista hacia París (Poitiers, Tours), y también la Autoroute des Deux Mers, que la une con Toulouse, Carcasonne, Narbonne y el Mediterráneo.


Para acceder a Burdeos desde el Norte hay una alternativa muy interesante a la Autopista, que es el ferry que cruza el Estuario de la Garonne, desde Royan hasta Le Verdon (en el extremo Norte de la península del Médoc). No sé por qué motivo, no se le llama ferry, sino que es el Bac Royan-Le Verdon (http://www.royan.bernezac.com/bac_Royan_Le_Verdon.htm).


Todo el centro de la ciudad de Burdeos se aglutina sobre la orilla izquierda del río Garona, próximo a su desembocadura en el Atlántico. Durante años ha habido obras mayores en toda la ciudad para la reimplantación del tranvía. Pero actualmente están en servicio varias líneas de tranvía que cruzan el centro en todas direcciones, y llevan hacia el resto de municipios de la CUB. Y resulta muy cómodo para moverse por el centro, hasta la estación de ferrocarril, o siguiendo el curso del río.

Frente al río, en la zona central está la gran Esplanade de Quinconces (léase Esplanát de Càncóns), como puerta fluvial de la ciudad. Actualmente es un hub para el tranvía, donde se cruzan varias líneas. Para determinadas fiestas, en la gran Explanada se instalan atracciones de feria.
Al Norte y al Sur de Quinconces se extienden los quais, o paseos que discurren a lo largo del río. Hacia el Sur están los edificios más monumentales (como la Bolsa en la Place de la Bourse), mientras que hacia el Norte era tradicionalmente una zona más deprimida, casi portuaria. Se construyó hace unos años la llamada Cité Mondiale, un complejo moderno de oficinas y hotel, que le ha lavado un poco la cara a esa zona. Recientemente también se revitalizaron los antiguos hangares, que se han convertido en un centro comercial y de ocio junto al río.

La Ciudad Vieja, donde ir a buscar un restaurante para cenar, con gente y demás, está situada más al Sur de Quinconces, entre la Place Pey-Berland y el río, en torno a a la rue du Pas-Saint-Georges, diversas placitas con terrazas (si el tiempo lo permite) y de la rue Sainte-Catherine, la arteria comercial más importante (donde está el FNAC, vamos). Algunos restaurantes que he probado en esta zona me han parecido más bien mediocres dentro de su categoría, pero es la zona más turística, claro, y hay donde elegir.

En la Place de Pey-Berland (grande, peatonal, salvo el acceso a un parking y el cruce de dos líneas de tranvías) se alza la Cathédrale de Saint-André y la Tour Pey-Berland. Estación Hotel de Ville para el tranvía.

La otra zona del centro con algunas opciones de restaurantes es desde Quinconces hacia los Allées de Tourny, la Place de la Comédie (a un lado el Grand Théatre, al otro el Grand Hotel), y por el Cours de l'Intendance (sólo comercial, peatonal con tranvía) hacia Place Gambetta (donde hay un Virgin Megastore). Cerca de Place Gambetta hay un Bistro Romain y algunos otros restaurantes de conveniencia.
Hay muchos hoteles en Burdeos. Por supuesto, el Grand Hotel para quien se lo pueda pagar. Pero mi recomendación para un buen equilibrio de comodidad, ubicación y precio es el Ibis Centre Meriadeck, en el Cours du Maréchal Juin. Está situado a unos diez minutos escasos a pie de Place Gambetta y con una parada de tranvía a la puerta. Dispone de un parking subterráneo (de pago) al que se accede por la calle de atrás. Su principal inconveniente es que es un hotel bastante grande, y habitualmente (en períodos vacacionales de modo especial) hay que convivir con autocares de turistas (especialmente españoles y portugueses), lo que complica un poco la logística del buffet del desayuno, por ejemplo.

Hay mucho más que ver en Burdeos, pero para un primer capítulo ya vale.

JMBA

martes, 22 de junio de 2010

Abertzales

Las palabras son inocentes. En euskera, la palabra abertzale podría traducirse por nacionalista.

Creo que en el corazón de todo el mundo hay unas ciertas dosis de nacionalismo, si lo entendemos en el sentido de que, en general, todas las personas tenemos un especial cariño y aprecio por el sitio donde hemos nacido, o incluso donde vivimos. Nos parece que el pa amb tomàquet es un invento divino, que no hay nada como el jamón ibérico de bellota, que las costas más bonitas son las de las Rías Altas, o que no hay plaza en el mundo más bonita que la Plaza Mayor (¿de Madrid?¿de Salamanca?...). Hasta aquí, sentimientos nacionalistas, que se hunden en nuestras propias raíces.

El siguiente paso en este camino es que hay determinadas opciones políticas que utilizan, instrumentalizan o directamente manipulan este sentimiento, para convertirlo en nacionalismo político. A diferencia del puro sentimiento, la opción política del nacionalismo tiende a sobrevalorar lo propio y a minusvalorar lo ajeno. Es el primer paso en la construcción de un muro que nos separe a nosotros de ellos, que evite la contaminación. No olvidemos que cuando decidimos construir un muro de separación, perdemos el derecho a escoger a qué lado del mismo la Historia nos pondrá.

Detrás del nacionalismo político, es duro reconocerlo, no hay otra cosa que el propio interés, la máxima insolidaridad y, al final del camino, el propósito de que los dineros públicos los manejaremos nosotros y no ellos, y por tanto serán nuestros amigos y no los suyos los que saldrán beneficiados.

Si analizamos algunos de los nacionalismos políticos presentes en el siglo XX (y también en el actual) nos daremos cuenta de este hecho más bien negativo. Detrás del nacionalismo catalán está la sensación de que sin subvencionar a esos "perezosos del Sur" viviríamos mejor en Catalunya. Lo mismo que la Padania italiana. O si analizamos los nacionalismos más virulentos y extremos, podemos ver que los nacional socialistas alemanes de los años 30 pensaban que su vida sería mejor si se libraban de otras razas presuntamente inferiores, que pensaban que eran un lastre para su sociedad. De ahí a la Solución Final no hay más que un par de vueltas de tuerca en ese pensamiento. Y lo que es peor es que cuando se entra en un callejón nacionalista de ese tipo, se pierde la perspectiva necesaria para ser suficientemente críticos con los pasitos, o saltos, que los que mandan dan para avanzar por ese camino. Esto explicaría (no lo justifica, claro) la aparente indiferencia de la población alemana frente a los progresivos desmanes de los nazis.

Desde mi punto de vista, el camino del nacionalismo político es erróneo, porque avanza en dirección contraria a la marcha de la Historia y de la realidad. Cuando la solidaridad entendida como la progresiva asunción de responsabilidad por parte de todos se ve como un hecho negativo, algo enfermizo está creciendo en la sociedad.

La mejor cura contra el nacionalismo extremo es viajar con los ojos en blanco, para dejarse impresionar por otros lugares, por otras costumbres. Yo recuerdo, por ejemplo, la sensación que se te queda en el cuerpo cuando, después de viajar veinte horas en avión, se llega a un lugar remoto donde se suceden los días y las noches (como en todas partes), los árboles crecen hacia arriba (como en todas partes), las personas necesitan comer varias veces al día (como en todas partes), y viven y sienten (como en todas partes). Claro, hablan otros idiomas, o comen otras cosas, pero esa es una riqueza adicional de este mundo.

Por supuesto existe una forma enfermiza de viajar, que consiste en buscar permanentemente la confirmación de que ellos no tienen ni puta idea. Huyamos de ella, porque es radicalmente empobrecedora.

Pero todo nacionalismo político tiene derecho a su expresión en la sociedad, y a defender sus principios, en convivencia y contraposición a los principios (e intereses) de los demás.

El problema nace porque todo nacionalismo tiende a encerrarse en ese callejón de un solo sentido, y a excluir todo aquello que le es ajeno. De excluir a intentar aniquilar hay unos pocos pasos por ese callejón. Otra vez el concepto del muro para separarnos, y de que sólo nosotros tenemos la razón. Y de que los que no tienen razón no tienen derecho a expresarse, o incluso a sobrevivir.

La izquierda abertzale en el País Vasco es una opción política nacionalista, o incluso separatista, de acuerdo, que es en principio aceptable como opción política. Sólo que pierde por completo su legitimidad cuando se inventa un pretendido conflicto para justificar la violencia contra los que no piensan como ellos. Eso es inaceptable para cualquier sociedad democrática.

No olvidemos que en esta dinámica el propio PNV ha jugado un papel a menudo bastardo. Recordemos, por ejemplo, lo del "árbol y las nueces". Es decir, no preconizar la violencia, pero aprovecharse de ella como un elemento adicional para mejorar su capacidad de negociación y defensa de sus propios intereses.

Es por ello que, a pesar de que el fascismo fue una opción política concreta en la Italia de los 30' y 40', en el lenguaje político de hoy se acepta que el fascismo no es tanto una opción o una ideología, sino una forma (inaceptable) de defender cualquier opción. Es el camino de potenciar la propia opción a base de silenciar, eliminar o incluso exterminar, a los rivales. A los que no piensan como nosotros, a ellos.

Desde este punto de vista, por tanto, son fascistas los que intentan silenciar las voces disidentes de su Pensamiento Único en las Universidades (sean del signo que sean), o, por supuesto, los abertzales que persiguen silenciar a los ciudadanos del País Vasco que no optan por el nacionalismo como vehículo político, y que avalan la violencia como solución final para ese camino. Porque los abertzales son rehenes (y se aprovechan mucho de ello) de la existencia de una banda armada que, presuntamente, defiende sus mismos intereses. Este debe ser realmente el tema por el que los abertzales, en su formato y comportamiento actual, no deben tener cabida en las instituciones democráticas.

Se les debe excluir no por ser nacionalistas sino por demostrar ser fascistas con su comportamiento acomodaticio e interesado con la violencia que se dedica a asustar, o directamente a matar, a ellos, a los que no piensan como nosotros. Otra vez la idea de que "viviríamos mejor sin ellos", que es profundamente antidemocrática.

Además, claro, ETA es una banda armada terrorista, que el tiempo ha convertido en una banda mafiosa de delincuentes, incapaz de sobrevivir con otra forma de vida. Que, bajo el paraguas de defender con la violencia determinados intereses políticos, está sumergida en toda clase de delitos comunes que incluyen el robo, el atraco, la extorsión, los tráficos más inconfesables, siempre en pos de perseguir la financiación necesaria para mantener su modo marginal de vida. Por eso no resulta creíble pensar en su disolución o final negociado, porque sería su suicidio.

Lo que deberíamos poder conseguir entre todos es su aislamiento social completo, lo que le quitaría cualquier atisbo de justificación.

En el País Vasco, por lo visto en diversas elecciones, hay más o menos un 15% de la población que es de sensibilidad abertzale. Consigamos que se desvinculen activa y positivamente de cualquier recurso a la violencia en la defensa de sus intereses, y que entren en un juego democrático donde todas las ideas pueden ser defendidas con los métodos correctos..

Lo que es inadmisible es que un partido democrático y legal como Eusko Alkartasuna les brinde, sin contrapartidas en esta dirección, una plataforma electoral que, de facto, es una burla a la Ley.

Los abertzales deben entender que no se les persigue por sus ideas, sino por su forma de defenderlas. Y actuar en consecuencia. Y todos los demás, también, debemos entender lo mismo. No podemos demonizar sus ideas, sino su forma de defenderlas.

Un tema delicado, claro, porque mezcla política con violencia, sensibilidades y sentimientos.

JMBA

lunes, 21 de junio de 2010

El Mundial (3)

Bueno, hoy nos quedamos un poco más tranquilos después de ver ganar a España frente a Honduras por 2-0. A pesar de que debería haber sido la manita, en pura justicia, porque ha habido ocasiones, Villa marcó dos goles pero falló un penalty, y hubo al menos otros dos penalties que se tragó el trencilla nipón.

Ahora, la buena noticia es que España depende de sí misma para clasificarse. Ganando a Chile el próximo viernes, España pasará a Octavos de Final. Pero, ¿en qué posición dentro del Grupo H?. Bueno, eso depende de lo que haga Suiza, y del marcador que consiga España frente a Chile.

Después de esta segunda jornada del Grupo, Chile lleva seis puntos, mientras que Suiza y España están empatados a tres puntos. Mientras que Honduras sigue con cero puntos, práctica, pero no matemáticamente, fuera del Mundial. Chile lleva una diferencia de goles de +2, mientras que España lleva +1 y Suiza 0.

Ganando a Chile, quedaremos por delante suyo, sea cual sea el resultado. Al menos sumaremos un gol a la diferencia, igualando a +2 a Chile, y habremos marcado más goles que ellos. ¿Pero qué puede pasar con Suiza?.

Si Suiza no gana a Honduras (y España gana a Chile, claro), quedaría España primera de Grupo y Chile segunda. Si les ganaran, entonces la posición dependerá de los marcadores, ya que habría un triple empate a seis puntos. Supongamos que España ganara a Chile por 2-1. Entonces tendríamos una diferencia de +2 y un total de cuatro goles marcados, mientras que Chile se quedaría con +1 (y tres goles marcados). Para que Suiza superara a Chile, debería ganar a Honduras, al menos, por dos goles de diferencia, o ganar por uno pero marcando más de dos goles.

En estas condiciones, para que Suiza superara también a España y quedara primera de Grupo, debería ganar a Honduras por tres goles de diferencia, o ganar por dos pero marcando más de tres goles.

Pero, cuidado, porque si hubiera empate a puntos, diferencia de goles y goles marcados, entre Chile y Suiza, quedaría Chile por delante (porque les han ganado), pero si el empate fuera entre Suiza y España, entonces Suiza quedaría por delante, porque Suiza nos ganó.

Visto lo visto, mi hipótesis es que Suiza gane a Honduras por un resultado justito (digamos 1-0), y que España gane a Chile idem (digamos 2-1). En estas condiciones, España quedaría primera y Chile segunda de Grupo.

Claro, si España no gana a Chile (por ejemplo, empata), ya no podría quedar primera de Grupo, porque Chile sería la primera. Entonces, para quedar segunda, España dependería enteramente del resultado del partido Suiza-Honduras. Si Suiza ganara, España se quedaría fuera. Y si empatara también, entonces pasaría España como segunda de Grupo.

Matemáticamente hablando, si Honduras goleara a Suiza, y Chile ganara a España, podría ser que pasaran Chile y Honduras, aunque es muy poco probable.

Las opciones son claras, y después de ver el partido de hoy, creo que debemos ser optimistas y pensar que pasaremos como primeros de Grupo.

Por otra parte, en el Grupo G, contra el que deberemos cruzarnos en Octavos, las cosas van tal y como estaba previsto, y todo parece indicar que Brasil quedará primera, y Portugal (que hoy ha goleado 7-0 a Corea del Norte) segunda. Pero, en la última jornada de este Grupo podría haber todavía algún cambio. Corea del Norte ya está fuera, pero Costa de Marfil podría ganarles en la última jornada (lógicamente), e igualar a 4 puntos con los que hoy tiene Portugal. Pero claro, con una diferencia de goles de +7, es muy complicado que pudiera adelantar a Portugal, aunque esta pierda con Brasil, si es por un resultado normalito.

Por lo tanto, salvo que Portugal sorprenda ganando a Brasil, con lo que pasaría como primera de Grupo, lo más razonable es que el que quede primero en nuestro Grupo deba enfrentarse a Portugal y el que quede segundo a Brasil.

¿Qué sería mejor, para tener más opciones de pasar a Cuartos?. Francamente, y tras la jornada de hoy, posiblemente fuera mejor que España se enfrentara a Brasil que a Portugal. O al revés, claro.

En fin, el próximo partido es el viernes, y no ganarlo NO es una opción. Pasando a Octavos, cada partido ya es una Final, y habrá que dejarlo todo en el campo.

Suspendimos los parciales, aunque parece que podemos aprobar el curso, pero luego vienen las Reválidas.  

JMBA

domingo, 20 de junio de 2010

Re (De) valuación

Nos sorprende estos días China en la prensa, porque parece que finalmente no le queda más remedio que aceptar la posición de Estados Unidos, para que, de una u otra forma, revalúe el Yuan.

Parece que se lleva mucho tiempo en que el Gobierno chino practica un cambio prácticamente fijo del Yuan frente al Dólar, por ejemplo, a 6,83 yuanes/US$. Y lo cierto es que China está instalada, ya por un largo período, en crecimientos del PIB de dos cifras, o casi. Lo que significa que la "riqueza" que representa un yuan no ha parado de crecer en los últimos años, a pesar de que se ha mantenido, artificialmente, una tasa de cambio estable.

Esto significa que se privilegian las exportaciones desde China, porque resultan más baratas de lo que debieran. Y así en Occidente nos hemos cansado de comprar productos Made in China a precios ridículos, cuando no ha sido el caso que alguna multinacional le ha puesto el margen (que se ha embolsado) para vender a precios occidentales. Según se cuenta, el coste de producción del famoso iPad de Apple es del orden del 20 al 30% de su precio de venta. El resto es I+D, margen, marketing, más margen, publicidad, y todavía más margen.

El segundo efecto que tiene el mantener el yuan barato es que la riqueza del país, su crecimiento, no genera una mayor riqueza en sus ciudadanos, es decir, no incentiva la demanda interna, el ansia de los chinos por consumir. Para un ciudadano chino, comprar productos (habitualmente importados) le resulta artificialmente caro, y su nivel de consumo no aumenta como debiera, de acuerdo al crecimiento del país. Y es por esto básicamente que Estados Unidos ha insistido en que el Yuan debe revaluarse, para incentivar la demanda interna en China o, dicho de otro modo, para facilitar las exportaciones a China (y no al revés).

De todos los mecanismos de que dispone un Gobierno para aplicar una cierta política económica, la política monetaria es una de las más importantes (junto con la fiscal y otras). Entre las medidas de política monetaria destacan la regulación del crédito (inyección, o no, de liquidez al sistema) y, de modo muy significativo, la gestión de las tasas de cambio, en particular, las devaluaciones o revaluaciones de la moneda propia frente al resto de divisas.

Los que tenemos alguna edad hemos vivido en España varios episodios de devaluación de la moneda. De un día para otro, el cambio de la peseta frente al dólar (especialmente) podía pasar de 120 a 150 pts/US$, por ejemplo. Lo que, a efectos prácticos, significaba que todos los productos que había que pagar con divisas (muy especialmente el petróleo), subía su precio en la misma proporción, de un día para otro. Si la economía del país iba mal, si su competitividad decrecía, si su solvencia disminuía, quedaba el recurso de la devaluación. A efectos prácticos, todo sucedía como si se hubiera bajado la retribución de todo el mundo en el país en esa proporción. Se seguía cobrando el mismo importe en pesetas corrientes, pero su valor real había decrecido un 10, un 15 ó un 25 por ciento.

Si no existiera el Euro, la reciente crisis de Grecia se hubiera resuelto con una devaluación del dracma frente al marco alemán del 25%, es un decir. Todos los griegos serían más pobres desde ese mismo momento, pero seguirían cobrando el mismo importe en dracmas con sus salarios. Pero éstos valdrían menos. Y, casi, con seguridad, los ciudadanos no habrían montado las huelgas que han organizado.

Pero la moneda única europea se implantó para el gran público desde el 1 de Enero del 2002. Desde ese momento, cada país deja de tener el recurso de la devaluación, o revaluación, como parte de su política monetaria. En el infinito buenismo que caracteriza a la Unión Europea, todas las políticas económicas, en principio, siguen siendo responsabilidad de cada país. Existe un Banco Central Europeo, pero que tiene unas funciones muy recortadas frente a las del Banco Central, o el Ministerio de Economía, de cada país. Si todos los países de la zona Euro van bien, esto favorece el valor del Euro, y viceversa. Pero si un país va mal, como ha sido el caso espectacular de Grecia, engaños asesorados por Goldman Sachs incluidos, todos los demás sufren también las consecuencias.

Esta crisis que estamos viviendo es la primera muy seria desde la implantación del euro, y de ella deberíamos sacar algunas conclusiones importantes. Hasta ahora se ha venido trabajando con reglas genéricas de "buenas costumbres", por ejemplo, la de limitar el déficit de cada Estado al 3% de su PIB, para evitar desequilibrios mayores. Alemania y Francia se pasaron esta limitación por el forro hace unos cuantos años, y ahora mismo, tras las millonarias inyecciones que ha necesitado el barco para evitar su hundimiento, el que está mejor supera ese límite en seis o siete puntos, si no diez o más.

La Unión Económica necesita de unos requisitos mucho más estrictos para asegurar su funcionamiento. De hecho, hemos oído estos días voces que indicarían la posibilidad (hasta ahora nunca planteada) de que algún país pudiera llegar a salir de la zona Euro, lo que sería un fracaso absolutamente inadmisible. Para evitarlo, creo que no existe otra solución que centralizar en la Unión Europea (el BCE o donde sea) la mayor parte de las políticas macroeconómicas de todos los países que forman parte del sistema. Tampoco hace falta inventar nada nuevo, porque las multinacionales llevan muchos años trabajando con este modelo.

Claro que esto supone la renuncia de una parte de los oropeles de la soberanía nacional, en favor de otra entidad de rango multinacional. Rajoy, a pesar que lo hace con toda la mala intención posible, tiene razón cuando dice que la economía española está tutelada por la Unión Europea. Es cierto, y el problema es que no lo estén más todas las demás del sistema, para proteger la prosperidad y evitarnos sorpresas. Cuando los políticos hablan de "más Europa", tienen que referirse a esto, o nos están engañando (otra vez). 

Pensar hoy, por ejemplo, en una Política Fiscal cuyas grandes líneas estén definidas por la UE, cuando cada autonomía de este país está tomando sus propias decisiones sobre el IRPF para las rentas altas, suena a Misión Imposible.

La UE debería aprender de Estados Unidos. Con todas sus limitaciones y errores, con todas las libertades que cada Estado se puede tomar en cuanto a los impuestos sobre el consumo y demás, tiene una Política Económica única, y Obama tiene en su mano los resortes realmente importantes de la gestión económica del país.

No sé de qué parte de Estados Unidos es oriundo Ben Bernanke (el pope de la Reserva Federal). Seguramente a nadie le importa demasiado. Sin embargo, en Europa, de dónde es quien gobierne el BCE, por ejemplo, sí parece tener una trascendencia casi dramática. Y, de hecho, fue objeto de arduas negociaciones.

Mi conclusión es que en la Unión Europea estamos instalados en unas dosis de papanatismo que son letales. Somos provincianos hasta en denostar la pajarita que prefieren algunos franceses.

Más bien pronto que tarde deberíamos estar preparados para dejar de ser ciudadanos españoles, italianos o alemanes, y pasar a ser ciudadanos de la Unión Europea. ¡¡¡Ay, cuántas realidades van absolutamente en contra de esta evolución!!!.

Darnos cuenta de que no podemos devaluar la moneda ante una crisis, debería ser el detonante para repasar todos los deberes que se nos han quedado por hacer.

JMBA