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jueves, 30 de marzo de 2017

"Patria" de Fernando Aramburu

Sus más de 600 páginas no deberían asustar a nadie. El libro está excelentemente escrito, con mucho mimo, y articulado en más de un centenar de capítulos cortos. Y se lee con fruición.

Como un puzzle gigante, cada capítulo aporta una nueva pieza para ir completándolo. Y el lector va haciéndose una idea cabal y global de lo que supone una sociedad como la vasca, que ha estado durante mucho tiempo dividida, de una forma sangrante, por un (presunto) conflicto que, en su origen, tiene mucho de impostado y bastante de artificial.

No creo que podamos hablar de acción en esta novela. Pero cada capítulo va aportando una mirada nueva a una realidad muy compleja.

La atención se centra en dos familias de un pueblo (innombrado) de la Guipúzcoa interior y profunda, alejadas y enemistadas por un conflicto que ellos no han creado y en el que muchos ni siquiera creen, si no fuera que es muy real.

Con maestría, Aramburu nos va introduciendo en la terminología que la sociedad adopta y acepta, en que unos son de los nuestros, y otros son solamente "esos".

Con la parquedad que caracteriza a la expresión de los vascos, vemos cómo ese conflicto aleja a amigos del alma, pero es mejor que no me vean hablar contigo, ya sabes.

El Txato decide enviar a su hija a estudiar a Zaragoza, para alejarla de todo esto. Y ella ni se atreve a asistir a su funeral cuando lo asesinan, porque hasta el dolor es activista y tiene bandos.

Me sorprendió darme cuenta de que San Sebastián, por muchos de los protagonistas, se concibe como un refugio, un terreno neutral donde el disimulo es menos necesario que en el pueblo. La ciudad grande que todo lo cubre con una fuerte dosis de anonimato.

Todos los caracteres son arquetipos que, a cualquiera que haya conocido el País Vasco y haya tenido relaciones de cualquier tipo con gente de allí, le recordarán a alguien. En los tiempos iniciales de ETA, mi padre tenía muchas relaciones comerciales, y de amistad, tanto en el País Vasco como, especialmente, en la Navarra euskalduna. Y siempre recordaba la frase de una apacible madre de familia que se refería a los asesinos etarras como esos pobres chicos.

Cualquiera que tenga aspiraciones a una vida más o menos normal, debe cambiar de aires y salir huyendo de ese pueblo minado por los odios. Incluso sintiéndose culpable de un pecado que nadie sabe describir.

Un melifluo padre Serapio ilustra el papel, casi siempre dudoso, que tuvo la Iglesia en todo este tema. O Patxi, que regenta la Taberna, sin antecedentes penales, pero que maneja todos los hilos, fuerza todas las voluntades, rige todos los destinos y sabe todo lo que se cuece aquí y ahí.

Patria es un libro que se lee con cierta facilidad y seguro que con mucho interés, especialmente si has visto alguna vez muchas de las cosas que se cuentan en el libro, o muy parecidas, en el Telediario del día. Pero también es cierto que, a menudo, te sangra el alma de ver la impotencia que rodea a todos los actores para cambiar el escenario.

He oído a algunos que, aplaudiendo la obra y la certera reflexión de Aramburu, han manifestado que faltaría una reflexión parecida desde otro punto de vista, o con otra óptica, como si el puzzle que perfila el autor no estuviera completo del todo. Personalmente, creo que los actores principales de ese drama están presentes en Patria. Eso sí, hay una presencia casi sólo sugerida de los que manejan, de verdad, los hilos de la situación. Me temo que otra cosa estaría fuera del alcance de cualquier escritor. Sí es cierto que una reflexión profunda, sincera, a corazón abierto, alejada de la propaganda y los eslóganes, de aquellos que han gobernado la banda en sus diferentes etapas y que han inducido o consentido más de 800 asesinatos, ayudaría a completar el cuadro global. Aunque me temo que eso está más allá de las capacidades de honestidad de esa gente.

Patria es un libro que deberíamos leer todos los españoles (vascos, catalanes, andaluces, gallegos o de cualquier otra parte) porque nos ayuda a entender mejor la realidad de un drama que, con un poco de suerte, a la mayoría sólo nos ha rozado de lejos.

Pero también ayudaría a cualquier ciudadano del mundo a entender cómo germinan en la sociedad esos conflictos, de los que ha habido, hay y habrá muchos, en que todo se articula en torno a una realidad en la que hay unos nosotros y unos ellos. Y de cómo la necesidad de aparentar para sobrevivir, y de sentir el miedo en la piel, acaba corrompiendo la vida de las personas y corroyendo a la sociedad entera.

Patria ha sido publicado por Tusquets Editores (2016) en su Colección Andanzas.

Patria es un libro necesario. Un libro que se merece a todos los lectores del mundo.

JMBA

lunes, 22 de octubre de 2012

Seis Reflexiones sobre los Resultados Electorales

Este domingo, 21 de Octubre, se han celebrado elecciones autonómicas en Galicia y en el País Vasco. De acuerdo a los resultados, estos son los titulares principales:

- El PP refuerza su mayoría absoluta en Galicia
- El PNV vence en las elecciones del País Vasco
- Fuerte entrada de EH-Bildu en el Parlamento Vasco
- Descalabro de los socialistas, tanto en Galicia como en el País Vasco

Más allá de los grandes titulares, creo que merece la pena un análisis un poco más en profundidad de los resultados, porque ponen en evidencia los desplazamientos de opinión de los respectivos electorados y los movimientos de fondo.

Se me ocurren seis reflexiones mayores, que paso a detallar.


PRIMERA. Abstención, votos nulos y votos en blanco.


La abstención ha crecido en las dos Comunidades. No enormemente, pero las cifras reflejan la progresiva desafección y desconfianza de la población en los políticos y en el sistema electoral en general.

En Galicia, la abstención ha crecido del 35,57% (2009) al 36,20%. Curiosamente, en el avance de las 5 de la tarde, la diferencia era de casi siete puntos, quedando al final por debajo de un punto porcentual. Lo que significa, probablemente, que muchos votantes acudieron a las urnas en las últimas horas del día. La tarde fue meteorológicamente más benigna que la mañana del domingo en Galicia.

En el País Vasco, la abstención ha crecido del 35,32% (2009) al 36,27%. Cifras curiosamente muy parecidas a las de Galicia.

En cuanto a votos nulos y en blanco, en Galicia prácticamente se han duplicado respecto a la anterior convocatoria. En votos nulos, se ha pasado del 0,89% del total de votos emitidos al 2,55% (37.472 votos). Y los votos en blanco han pasado del 1,66% al 2,69% (38.410 votos). En total, casi 76.000 votos que no definen ninguna preferencia del votante. Votantes responsables que acuden a las urnas, pero que no se inclinan por ninguna candidatura, o bien introducen una loncha de chorizo en el sobre (por ejemplo). Bueno, manifestaciones fehacientes del malestar ciudadano y de la desafección política.

En el País Vasco, la situación en 2009 fue absolutamente anómala, ya que se contabilizaron hasta 100.939 votos nulos, muchos de los cuales corresponderían, sin duda, a votantes de la izquierda abertzale que no tenían ninguna formación de su preferencia en 2009, pero que en 2012 han votado masivamente a EH-Bildu. El domingo solamente se contabilizaron 9.106 votos nulos (el 0,8% de los votos emitidos). Los votos en blanco han aumentado un poco, pasando de los 11.562 de 2009 a los 14.615 (1,29% de los votos emitidos) del domingo.

Los votos nulos y en blanco representan (salvo algunas excepciones) la falta de sintonía entre los ciudadanos, los votantes, y las formaciones políticas que se presentan a las elecciones.


SEGUNDA. El PP ¿arrasa? en Galicia.


Los titulares describen una victoria arrolladora del PP en Galicia, que mejora su posición de mayoría absoluta desde los 38 diputados (2009) hasta los 41 conseguidos este domingo. En un Parlamento de 75 diputados, 38 es el nivel mínimo de la mayoría absoluta.
Alberto Núnez Feijóo, Presidente de la Xunta de Galicia.
(Autor:  Miguel Riopa -AFP; Fuente: elpais)

La realidad es que el PP ha perdido (entre 2009 y 2012) un total de 135.493 votos. Ha pasado de los 789.427 de 2009 a los 653.934. ¿Cómo se explica entonces que con bastantes menos votos hayan obtenido 3 diputados más?. La razón hay que buscarla en el descalabro de la segunda fuerza política (el PSdeG) que ha aumentado la distancia en votos con el PP desde los 264.939 de 2009 a los 360.263 de este domingo. De acuerdo a las leyes por las que se rige la distribución de escaños (la llamada ley d'Hondt), los restos favorecen mucho más a la fuerza mayoritaria, si la segunda es más débil.

En otras palabras, el relativo descalabro en votos del PP se compensa e invierte el signo debido a la hecatombe de los socialistas, que han pasado de 524.488 votos en 2009 a los 293.671 del domingo, manteniéndose, eso sí, como segunda fuerza más votada.

Al PP le han pasado factura los 10 meses de Gobierno Popular en España, con mayoría absoluta, con sus infinitos recortes, ajustes, subidas de impuestos, incumplimientos de promesas electorales, dudas y cambios de posición de Rajoy, etc. Pero han tenido la suerte de que su principal rival, el Partido Socialista, ha recibido un castigo todavía mayor, por la nefasta segunda legislatura de Zapatero, por sus inacabables disputas internas, por su crisis de liderazgo y por la falta de unidad de opinión y posición en todo el Estado.

En resumen, el PP resulta castigado por los votantes gallegos, pero una carambola de la Ley Electoral le favorece en el reparto de escaños e incrementa su mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia.


TERCERA. El increíble resultado de Beiras.


El líder histórico y personaje político del galleguismo, Xose Manuel Beiras, se escindió del BNG y, para estas elecciones, se coaligó con la Izquierda Unida de Galicia. Su coalición (AGE) ha obtenido la friolera de 200.101 votos y 9 diputados. Lógicamente, el Bloque Nacionalista Galego ha sufrido una fuerte erosión: desde los 270.712 votos y 12 diputados en 2009, a los 145.389 votos y 7 diputados conseguidos este domingo.
Xose Manuel Beiras, líder de AGE.
(Fuente: abc)

El BNG ha perdido, pues, 125.323 votos que, muy probablemente, hayan ido directamente a la formación de Beiras. En 2009, Izquierda Unida se presentó por separado, obteniendo 16.441 votos, pero ningún diputado. Con estos datos, la conclusión es que AGE habría heredado todos estos votos, pero ha conseguido arañar otros 58.337, muy probablemente transferidos directamente desde el PSdeG.

AGE ilustra un fenómeno nuevo, que podría llevar a la formación de un gran partido de la izquierda que acabara sustituyendo en esa posición al malherido PSOE.


CUARTA. ¿Victoria? del PNV en el País Vasco.


El PNV ha sido la fuerza más votada en el País Vasco, como ya lo fue, por cierto, en 2009. Pero su posición se ha deteriorado, ya que ha pasado de los 399.600 votos (38,56%) y 30 escaños, a los 383.565 votos (34,63%) y 27 escaños.
Iñiko Urkullu, líder del PNV, en la votación del domingo.
(Fuente: cadenaser)

La diferencia fundamental respecto a la imagen de 2009 (que permitió la lehendakaritza para Patxi López, del PSE, con el apoyo del PP) es la irrupción fulgurante de EH-Bildu en el Parlamento (276.989 votos - 25% - y 21 escaños) y el descalabro de los dos grandes partidos estatales, llamados constitucionalistas, el PSE y el PP.  

El PSE ha pasado de segunda a tercera fuerza más votada, y desde los 318.112 votos (30,7%) y 25 escaños de 2009, a los 211.939 votos (19,13%) y 16 escaños de este domingo.

Por su parte, el PP ha pasado de tercera a cuarta fuerza más votada, y desde los 146.148 votos (14,1%) y 13 escaños de 2009, a los 129.907 votos (11,73%) y 10 escaños de este domingo.

Además, el partido de la izquierda representante de Izquierda Unida (Ezker Batua) prácticamente ha desaparecido de las pantallas, pasando de los 36.373 votos y 1 escaño del 2009, a los 17.301 votos y ningún escaño, que es el flaco botín que consiguió este domingo. 

El resultado de EH-Bildu confirma que hay una cuarta parte del electorado vasco ubicado políticamente en la izquierda abertzale. Personalmente prefiero que su representación esté en el Parlamento y no en el monte o en algún lugar de Francia, con pistolas, metralletas o explosivos. Aunque entiendo que cierta gente supure sangre por esta nueva situación, debido a que los herederos de Batasuna no terminan de desmarcarse políticamente y sin ambigüedades de ETA y su reinado del terror, y la propia banda no parece muy dispuesta a su disolución completa.

Pero, ¿de dónde proceden los votos obtenidos por EH-Bildu?. En 2009 se presentaron por separado Aralar (62.514 votos y 4 escaños) y Eusko Alkartasuna (38.198 votos y 1 escaño). En estas elecciones autonómicas de 2012, se han presentado integrados en la coalición EH-Bildu. La gran mayoría de los más de cien mil votos nulos de 2009, muy probablemente habrán ido a EH-Bildu. De estos orígenes tendríamos prácticamente unos 200.000 votos. Los 75.000 restantes procederán casi con seguridad de votos abertzales que se prestaron al PNV en las elecciones de 2009.

Pero los votantes del PNV solamente han descendido en 16.000, por lo que debe haber recuperado unos 60.000 de otros orígenes. Muy probablemente deben proceder de votantes del PP o del PSE en 2009, que esta vez han decidido practicar una cierta versión de voto útil, para evitar que EH-Bildu pudiera llegar a ser la fuerza más votada en el Parlamento Vasco.

En resumen, el PNV tiene grandes posibilidades de recuperar la lehendakaritza, pero necesita apoyos parlamentarios. El PP no le vale (sumarían solamente 37 diputados, uno menos de la mayoría absoluta). Podría intentar reeditar una alianza con los socialistas, o gobernar en minoría con el apoyo puntual de los nacionalistas abertzales de EH-Bildu.


QUINTA. Descalabro de los socialistas.


Tanto en Galicia como en el País Vasco (como ya hemos repasado) el Partido Socialista ha perdido posiciones de un modo alarmante. Y todavía asistiremos, muy probablemente, a la hecatombe final del PSC en las elecciones autonómicas en Catalunya (25 de Noviembre).
Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE.
(Fuente: aguilardigital)

Este efecto se produce por la suma de varias situaciones críticas, extremadamente negativas para los socialistas. Por supuesto, la primera es el castigo general por su mediocre gestión de la crisis, durante la segunda legislatura de Zapatero. Pero, además, sus posiciones son extremadamente ambiguas en los territorios de las tres nacionalidades históricas. Su discurso resulta confuso, y se atragantan con el nacionalismo, con el derecho a decidir, con la autodeterminación o con las derivas soberanistas o incluso secesionistas. Actualmente, el votante no tiene claro qué puede esperar si vota a los socialistas.

Las experiencias de bi- o tripartito que han llevado adelante en los últimos años (Galicia, Catalunya, Euskadi) han terminado mal. Y la imagen de despilfarro que transmitió el bipartito gallego o el tripartito catalán son incompatibles con una etapa de severa crisis económica como la que estamos viviendo en la actualidad.

Su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, es discutido dentro y fuera del partido, y transmite una imagen de continuidad con la etapa Zapatero que no resulta sostenible. Pero tampoco se vislumbra un recambio claro. Tras la más que probable dimisión de Rubalcaba, después de las sucesivas debacles electorales (que se culminarán, muy probablemente, en Catalunya el próximo mes de Noviembre), se abrirá, me temo, un tiempo oscuro cuya solución no resulta nada evidente.

Podría incluso suceder un episodio de sorpasso, de eclosión de una agrupación de fuerzas de izquierda que pudiera llegar a sustituir al PSOE en el esquema bipartidista estatal.

Ya se verá, pero lo que está muy claro es que los socialistas están viviendo sus horas más bajas y difíciles desde la Transición. Y nada tienen garantizado.


SEXTA. UPyD no eclosiona hacia el mainstream político del país.


Los resultados de UPyD a mí me parecen decepcionantes. En Galicia han sufrido un ligero deterioro (desde los 23.796 votos de 2009 a los 21.212 votos de este domingo). Y siguen sin representación en el Parlamento de Galicia.
Rosa Díez, líder de Unión, Progreso y Democracia.
(Fuente: elmundo)

Por su parte, en el País Vasco sí han conseguido mantener el escaño que ya tenían, pero también han sufrido un pequeño retroceso, desde los 22.233 votos de 2009, a los 21.492 votos de este domingo.

Pero lo que está meridianamente claro es que en el río revuelto del entorno político español, UPyD no forma parte de los pescadores que puedan obtener ganancias. Sigue siendo una fuerza testimonial, y a menudo tengo la sensación que de forma más que deliberada. Su espectro ideológico resulta confuso para el votante, y el extremado personalismo de Rosa Díez sólo les permite recaudar los votos de una pequeña parte de los indignados o desencantados.




En resumen, pues, esta jornada electoral nos deja como elemento principal el fortalecimiento más que evidente de las opciones nacionalistas. Cuando el proyecto de estado de España es decepcionante y sombrío (sobrevivir a base de malvivir; reducir el déficit y la deuda a base de recortes y ajustes sangrantes; ausencia completa de una visión de futuro que pueda resultar ilusionante), la arquitectura territorial del Estado de las Autonomías (que ya tiene más de tres décadas de historia a sus espaldas) ha entrado en crisis.  Especialmente en las nacionalidades históricas (Galicia, País Vasco, Catalunya) el ciudadano de a pie visualiza cada vez con más nitidez posibles alternativas de arquitectura territorial que podrían resultar mucho más luminosas y esperanzadoras.

Conviene respetar el viejo principio de que en tiempo de tribulación no hagas mudanza. Pero el Gobierno de España, desde su mediocridad de contable y ninguneado reiteradamente por la Unión Europea, ha perdido la capacidad de liderar la ilusión de un pueblo. Y cuando la religión oficial no aporta consuelo, florecen las sectas.

Por todo ello no constituye novedad o noticia que cada vez más ciudadanos, no especialmente nacionalistas en origen, contemplen con cierta ilusión severas modificaciones territoriales, porque estiman que resulta casi imposible que un cambio pudiera ser a peor. Cuando el transatlántico da síntomas de naufragar, cada vez más gente piensa que en los botes quizá pudieran mejorar sus expectativas de calidad de vida.

A fin de cuentas lo que más le interesa al ciudadano corriente.

JMBA

martes, 12 de julio de 2011

El País Vasco francés

Cuando uno viaja desde San Sebastián hacia Burdeos por la autopista y autovía, se da cuenta de que hasta que cruza el río Adour en Bayonne, el paisaje, las construcciones, la imagen de los pueblos, incluso muchos de los nombres de los comercios que se ven al pasar, son típicamente vascos. Esta es una constatación puramente geográfica, antropológica, si queremos, sin ningún tinte de carácter político.
Saint Jean de Luz
(JMBigas, Junio 2011)

Según la Sociedad de Estudios Vascos, Euskal Herria es el término en euskera con el que se hace referencia  «a un espacio o región cultural europea, situado a ambos lados de los Pirineos y que comprende territorios de los estados español y francés. Por lo tanto, se conoce como Euskal Herria o Vasconia al espacio en el que la cultura vasca se manifiesta en toda su dimensión».

Desde este punto de vista, Euskal Herria, o País Vasco si queremos, está compuesto por siete llamados Territorios Históricos:

- Las tres provincias vascas (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) que constituyen la Comunidad Autónoma Vasca ( o Euskadi) dentro del Estado Español (7.234 km2, 2.172.175 habitantes).
- La Comunidad Foral de Navarra (10.391 km2, 636.924 habitantes).
- Labourd (Labort o Lapurdi), zona fronteriza costera, cuya ciudad principal es Bayonne (Baiona). Tiene 859 km2 y unos 220.000 habitantes, muy concentrados en la aglomeración BAB (Bayonne - Anglet - Biarritz)
- Basse Navarre (Baja Navarra o Nafarroa Beherea), cuya principal ciudad es Saint Jean Pied de Port (Donibane-Garazi). Tiene 1.325 km2 y 28.000 habitantes.
- Soule (Sola o Zuberoa), cuya principal ciudad es Mauléon-Licharre (Maule-Lextarre). Tiene 760 km2 y 15.481 habitantes.
Mapa que incluye los siete territorios históricos
(Fuente: euskosare)

Mientras que los territorios históricos que forman parte de España tienen personalidad administrativa propia (comunidad autónoma, provincia), los tres franceses no, sino que, conjuntamente con la región histórica del Béarn, constituyen el Departamento de Pyrénées Atlantiques (64) integrado en la Región Aquitania. El vasco (o euskera) es ampliamente utilizado por la población, e incluso son habituales las señalizaciones bilingües (francés - vasco). Según parece, en Bayonne hay incluso señalizaciones trilingües (incluyendo el antiguo idioma gascón). Sin embargo, en los territorios franceses, el vasco no tiene ningún estatuto de cooficialidad, ya que las leyes francesas no prevén esta posibilidad. Sin embargo, en Francia se habla sin ningún complejo ni mayores connotaciones del Pays Basque, o de la Côte Basque, o se citan deportes, fiestas o celebraciones típicamente vascas.

El mapa que incluye los siete territorios históricos ha sido y es ampliamente utilizado públicamente. Como un simple ejemplo, este mapa es el que utiliza el periódico Gara para la previsión meteorológica. Y constituye, por defecto, el territorio de referencia para cualquier proyecto político de corte soberanista o independentista.
Saint Jean de Luz
(JMBigas, Junio 2011)

Gracias a la Unión Europea, y singularmente al Tratado de Schengen, la fluidez de circulación a lo largo y ancho de toda la zona es total y absoluta.

Recientemente realicé un viaje al sur del sur de Francia, con escalas en Pau, Carcassonne y Perpignan. El primer día salí de Madrid en dirección a Pau. Tenía la idea de hacer una parada (si me coincidía el horario, con almuerzo incluido) en Saint Jean de Luz. Pero las pertinaces obras en la autovía hasta Burgos me retrasaron lo suficiente como para que no me fuera posible más que realizar una breve parada fotográfica, y seguir camino a continuación.

En las faldas de las suaves colinas del valle de Aldude (junto a Saint Etienne de Baïgorri, en la Baisse-Navarre) se cultivan las viñas que dan lugar al vino de la AOC Irouléguy (léase a la vasca sin acento fonético en ninguna de las sílabas, lo que equivale a un acento fonético en todas las sílabas pero sin parada en la dicción, algo así como Irúléguí). Es una denominación de origen de muy pequeña extensión, ya que solamente cubre 214 Ha (de acuerdo a la Guide Hachette des Vins 2010). Popularmente, se dice le plus petit de France, le plus grand du Pays Basque. Aunque no es completamente cierto, ya que en la región PACA (Provence-Alpes-Côte d'Azur) hay dos denominaciones todavía de menor extensión: Cassis (198Ha), junto a Marsella y, singularmente, Bellet (48 Ha) en las colinas de Niza. Y en la Borgoña hay algunas denominaciones (habitualmente muy exclusivas) que cubren solamente una finca o pago.

Tenía la intención de visitar la Cave d'Irouléguy, en el pueblo de Saint Etienne de Baïgorri. Por lo tanto, en mi viaje a Pau, debía renunciar al camino más cómodo (por la autopista hasta Bayonne, y luego por la A64 hasta Pau) y tenía que adentrarme por las carreteras pirenaicas del país vasco francés. En Saint Jean de Luz programé el GPS para que me indicara el camino hasta Saint Etienne de Baïgorri. Contaba que me llevaría por la ruta de Cambo les Bains, que parecía, sobre el mapa, la más conveniente.
Cumbre del Col d'Ispéguy, frontera entre Navarra y
Basse Navarre
(JMBigas, Junio 2011)

Supongo que debí saltarme algún desvío, que forzó al aparato a recalcular la ruta. Pasé por Ascain y el Col de St. Ignace (donde se toma el ferrocarril turístico de La Rhune). Seguí camino, y de repente, me encontré en el pueblo de Dancharia (Dantxarinea) donde, tras una rotonda, me encontré un gigantesco cartel anunciando Reyno de Navarra. Unos metros más allá había una Venta enorme (al estilo de los centros comerciales que se encuentran a la entrada de Andorra) donde se vendían todos los productos que para un francés resulta conveniente comprar en España (tabacos, alcoholes, etc. etc.). Yo que ya había cruzado la frontera por Hendaya, parecía ahora que estaba volviendo sobre mis pasos. Me froté los ojos y miré de nuevo el GPS, que me indicaba, impertérrito, que siguiera de frente.

Así lo hice, y pasé por toda una zona pirenaica (de paisajes preciosos, verdes, ondulados) en el Valle del Baztán, coroné el Puerto de Otxondo, y seguí hasta el pueblo de Bozate. Allí el GPS me indicó que me desviara a la izquierda por la NA2600, que pronto empezó a empinarse y me llevó hasta el Col d'Ispéguy, que, de nuevo, marcaba la frontera. En lo alto del puerto (supongo que en la zona española, aunque esto, ahí, ya no tiene demasiado sentido) hay una especie de merendero, que tiene en la trastienda un supermercado muy bien surtido de todo lo que a un francés le puede interesar comprar a precios españoles.
Valle de Aldude, desde el Col d'Ispéguy
(JMBigas, Junio 2011)

Desde el puerto la carretera entra de nuevo en Francia, por el valle de Aldude, y desciende hasta el tranquilísimo pueblo de Saint Etienne de Baïgorri, donde visité la Cave y compré algunos vinos, que hoy todavía reposan en mi bodega. Viajé de Francia a Francia pasando por España. ¡Viva Schengen!. En todo mi trasiego de fronteras, la única autoridad que vi fueron unos PAF,s (Police d'Air et Frontières) que tenían instalado un control aleatorio móvil en el peaje de Biriatou.

Desde Saint Etienne seguí camino hacia Saint Jean Pied de Port (donde no me detuve; me pareció que estaba tomada por los turistas). Desde allí hay una carretera hacia el Sur que cruza Roncesvalles y desciende hasta Pamplona; ese es un camino que hicimos hace años con unos amigos. Y es parte, por supuesto, del Camino de Santiago llamado francés.
Saint Etienne de Baïgorri
(Fuente: ketari)

Desde Saint Jean Pied de Port seguí por la D933 en dirección a Sauveterre-de-Béarn, pero en Larceveau-Arros-Civits me desvié a la derecha por la D918, en dirección hacia Mauléon-Licharre y Oloron Sainte Marie. Pasé por otro puerto con paisajes deliciosos (el Col d'Osquich, del que os dejo constancia gráfica).

Desde Oloron (que ya no es tierra vasca) me dirigí a Gan, cerca de Pau, donde visité la Cave de Jurançon. El Jurançon es uno de los vinos más conocidos del suroeste francés. Su estrella es el vino dulce natural (ideal para acompañar al foie gras, otro producto típico de la zona) pero existe asimismo el vino blanco seco (con la denominación Jurançon Sec), y también se comercializan blancos, tintos y rosados con la denominación genérica Béarn.
Valles desde el Col d'Osquich
(JMBigas, Junio 2011)

Desde Gan ya me fui directamente al hotel en Pau, donde viví el que posiblemente acabe siendo el día más caluroso de todo su verano, de hecho los medios hablaban de Pic de Chaleur. A las nueve de la noche podíamos estar, perfectamente, en torno a los 35º de temperatura. Os garantizo que, con un simple paseo, acabé sudando como un pollo.

Con mi carita de náufrago me acerqué a un restaurante, en la zona del Castillo. Me hicieron la pregunta de rigor: fuera (terraza) o dentro (salle). Pregunté si la salle estaba climatizada, y me respondieron que sí. No lo dudé. Renuncié a cenar en la terraza y a poder fumar, a cambio de sobrevivir al calor.

A la mañana siguiente estábamos a 18ºC, y había vuelto la normalidad.

JMBA

martes, 31 de mayo de 2011

Bildu ya son unos más

No hay que bajar la guardia, y seguir vigilando que no haya elementos dentro de Bildu que todavía sientan nostalgia de las pistolas y esas cosas que ya sólo deberían existir en el pasado.
Mesa de negociación de Bildu con otras fuerzas políticas
(Fuente: RTVE)

Pero hoy me he llevado una alegría. Esta mañana Carlos Herrera entrevistaba a Antonio Basagoiti (el líder del PP en el País Vasco) en la radio. Y el tema de conversación eran los posibles pactos de unos u otros con Bildu (para gobernar aquí y allá), o para que Bildu no gobierne.

Y la entrevista discurrió por senderos puramente políticos. Planteando temas donde hay desacuerdos en cómo abordar proyectos estratégicos, o sobre la concepción a largo plazo del País Vasco de unos u otros. Parece que la realidad ya nos ha impregnado, y Bildu es una fuerza legal y lícita, que ha entrado con fuerza en algunas instituciones vascas.

Un placer ver cómo nuestros políticos parece que ya se han adaptado a una realidad nueva. Dice mucho en favor de su agilidad y capacidad de reacción.

Ahora ya se puede hablar en otros términos de la izquierda abertzale. Y es que estamos acostumbrados a que las fuerzas políticas de carácter independentista sean básicamente insolidarias, que su mensaje sea del tipo "sin el lastre del resto del Estado, podremos correr más, avanzar más, progresar más, y hacerlo más deprisa". Eso es lo que deducimos cuando oímos a la gente de ERC, o al propio Artur Mas. Incluso cuando escuchamos a la gente del PNV, ese tufillo es el que más rezuma.

Pero ahora que la izquierda abertzale ya es una fuerza política normalizada (a través de Bildu), empezamos a conocer cuáles son sus intenciones políticas, cómo diseñan su proyecto de futuro para el País Vasco. Y yo, por lo menos, me estoy llevando una relativa sorpresa.

Parece que su leit motiv político, sus razonamientos de fondo, van más en la línea de "nuestro país es un rincón idílico de valles verdes entre montañas, y no queremos que el progreso nos lo cambie". Bueno, una posición respetable (siempre que se plantee en las instituciones, y no con bombas a las líneas de alta velocidad en construcción, o cosas así, que de todo hemos visto en el pasado).

Pero sospecho que, más allá del romanticismo de una tal posición, el soporte electoral que han conseguido en esta ocasión va a ser el máximo que verán durante bastante tiempo. Se han aprovechado de bastante voto romántico, especialmente con las incertidumbres previas de si se podían presentar o no. Pero creo que la mayoría de los ciudadanos del País Vasco no estarán muy de acuerdo con una posición que es, digámoslo así, bastante integrista.

El ciudadano vasco medio estoy seguro de que tiene una conciencia ecologista bastante desarrollada. Está habituado a disfrutar del monte y de las verdes laderas. Pero eso no significa que le dé la espalda al futuro. La calidad de vida de los ciudadanos es importante, que el País Vasco esté enlazado con el resto de territorios colindantes, con los que tiene establecidos fuertes lazos industriales, comerciales y turísticos, es importante. El progreso es importante, los avances son deseables. Con respeto a la naturaleza exhuberante de que disfrutan, por supuesto. Pero no creo que la mayoría del pueblo vasco sea como esos amish de Pennsylvania, anclados en un pasado del que no quieren que nadie les rescate.

A medida se vayan desarrollando las negociaciones políticas, cuando Bildu tenga algún alcalde o presencia fuerte en algunas instituciones, el ciudadano vasco medio se irá dando cuenta de que todo eso está muy bien, pero que es absurdo postularse para quedar detenidos en el tiempo. Que el progreso hay que controlarlo, pero es inevitable, e incluso muy conveniente. Que los avances siempre requieren algún sacrificio. Pero hay que asegurar que el balance sea positivo.

Si Bildu se empecina en oponerse a los proyectos de grandes infraestructuras (tren de alta velocidad, autovías, etc), corre el riesgo serio y cierto de dejar al País Vasco estancado en el tiempo, y de que los ciudadanos, más allá del sentimiento romántico de independencia, empiecen a valorar más otras motivaciones más inmediatas y más cotidianas. Que, a lo mejor, pensar en ser independiente para poder correr más tiene algún sentido. Pero buscar la independencia para quedarse hibernados no sea posiblemente la idea que la mayoría de ciudadanos en el País Vasco tiene en la cabeza.

Siempre que puedo, me gusta recorrer la Autovía de Leizarán, entre las proximidades de San Sebastián e Irúrzun, cerquita de Pamplona. Constituye una alternativa muy agradable para el trayecto entre Irún y Madrid, por ejemplo. Se trata de una autovía de montaña que ofrece un recorrido bellísimo por entre los valles. Su construcción costó mucha sangre, ya que ETA la boicoteó, puso bombas e incluso mató a personal que estaba trabajando en su construcción. Pero hoy creo que es una autovía que une a través de la montaña a dos regiones por lo demás muy próximas. Y, además, ofrece al viajero unas vistas maravillosas. Y también un radar en Lekumberri (a 90km/h) con el que hay que tener cuidado. 

Veremos el comportamiento electoral en las próximas Elecciones Generales. Habrán transcurrido ya, seguramente, unos cuantos meses con este nuevo panorama. No me extrañaría que Bildu tenga un retroceso electoral significativo, debido principalmente a este tipo de veleidades. Un cierto reflujo del entusiasmo inicial.

En cualquier caso, por fin estamos empezando a ver un debate político serio en el País Vasco. Alejado de las coacciones y las violencias, que esperemos se queden ya para siempre en los libros de Historia.

Y en ningún otro sitio.

JMBA

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Qué pasa con ETA?

Hay que reconocer que no ha sido una gran sorpresa. El desarrollo de los hechos y declaraciones de las últimas semanas hacía prever que obligaría a ETA a mover pieza. La asfixia de la izquierda abertzale de cara a las próximas elecciones municipales hacía necesaria alguna manifestación de ETA.

(Escenografía del videocomunicado de ETA. Fuente: Diario ABC.

Ayer, a través de rocambolescos caminos, que involucraron, entre otros, a la BBC, ETA hizo llegar a la opinión pública un videocomunicado por el que afirman que ya hace unos meses que han decidido no llevar a cabo acciones armadas ofensivas, por lo que implícitamente declaran una tregua, sin especificar si es temporal, permanente o mediopensionista.

Ante todo, la escenografía nos suena a una película que ya hemos visto, pero en blanco y negro, de antigua que es. Tres encapuchados estáticos frente a la cámara, y una voz de mujer, decidida, que relata, en euskera, el contenido del comunicado. El diario Gara se ha encargado de traducir el comunicado al castellano, y esta versión es la que reproducen la mayoría de medios (por ejemplo, el diario El País).

Insisten en conceptos que sólo ellos entienden, hablan de proceso democrático, como si la situación actual fuera la de hace cuarenta años, o más. Hablan de socialismo, de libertad, de independencia,...

Todos sabemos que la banda ETA está en una posición de debilidad como nunca antes había conocido. Las acciones policiales coordinadas entre varios Estados han decapitado de forma sucesiva a varias direcciones de la organización, y se producen, sin cesar, nuevas detenciones tanto en España como en Francia.

Por todo ello, el comunicado de ETA no tiene más que un único objetivo: pedir que el Estado se ponga en modo tregua con la banda. Las reacciones de los dirigentes políticos, tanto a nivel central como autonómico, han sido claras y firmes: no estamos en tregua con ETA.

ETA debe entender que no puede seguir arrogándose la representación del Pueblo Vasco, que nadie le ha dado. Debe entender que está perjudicando a las fuerzas políticas con objetivos parecidos a los objetivos políticos que ETA dice defender. La asfixia de la izquierda abertzale.

ETA debe entender que sólo hay una salida: su inmediata disolución y su desaparición de la escena política del País Vasco.

Claro que el auténtico problema de ETA es interno. Hay muy serias disensiones en el interior de la banda. Algunas han salido a la luz pública (la disidencia de algunos presos) y otras nos las podemos imaginar. Porque, más allá de la organización y de la banda, hay personas que tienen sus propias opiniones, y las manifiestan con cierta libertad cuando la dirección está débil. No debemos olvidar que, en otros tiempos, ETA tuvo reacciones mortales contra algunos de sus disidentes, en el mejor estilo mafioso. El caso Yoyes, por ejemplo.

ETA debe disolverse. Sus miembros deberán liquidar sus situaciones judiciales y penales personales. Algunos tendrán que visitar las cárceles, claro. Pero, tras su disolución, sin duda la sociedad sabría ser generosa para los que no tengan delitos de sangre.

(Rodolfo Ares, Consejero de Interior del Gobierno Vasco, ayer, dejando claro que el Estado NO está en tregua con ETA. Fuente: Diario La Razón).

Pero sospecho que este escenario, hoy por hoy, es inviable. Dentro de ETA hay, sin duda, personas que no están dispuestas a reintegrarse a una sociedad que desconocen, y en la que no sabrían desenvolverse. Porque su única vida es la clandestinidad y la violencia. Habrá que esperar que el cerco policial y judicial, y la falta creciente de apoyo popular, les lleve a una asfixia que ya no tenga alternativas.

ETA debe desaparecer. Sólo cuando deje de existir la violencia, o la amenaza o incluso la mera posibilidad, de violencia, sólo cuando sea posible que todos los ciudadanos del País Vasco se manifiesten en total libertad, será posible establecer un marco político donde todas las opciones tienen cabida, en proporción a cuántos ciudadanos las apoyan. Debe desaparecer un escenario donde ciertas voluntades se doblegan por la mera existencia de ETA. Y, desde luego, deben erradicarse los comportamientos condescendientes (unos sacuden el árbol; otros recogen las nueces).

Sólo desapareciendo ETA se podrá llegar a un debate estrictamente político, que tan necesario resulta en el País Vasco. Donde todo el mundo se sienta libre para defender sus posiciones por medios políticos. El escenario político catalán no me parece para nada envidiable, pues está bastante enrarecido, pero es la mejor ilustración de que en un escenario puramente político se pueden defender opciones incluso muy contradictorias. La violencia no tiene ningún sentido en un escenario político maduro y democrático.

No tiene ningún sentido un escenario tutelado por ETA. Todos sabemos para qué ha utilizado ETA todas las treguas anteriores, por lo que son dignos de toda desconfianza, y el Estado nunca debe ponerse en tregua con ellos. Sólo su desaparición, su disolución, puede aportar soluciones con perspectivas de futuro.

E incluso en ese caso, las heridas tardarán mucho tiempo en cicatrizar.

Me aterra ver cómo muchos intermediarios están haciendo su modus vivendi de la (presunta) interlocución con ETA. Más gente a quien la desaparición de ETA dejaría sin trabajo, por lo que sus intereses serán siempre necesariamente bastardos.

La única solución es que ETA negocie su desaparición directamente con el Estado. Pero ya estamos cansados de medias tintas. Lo que ETA debe poner encima de la mesa es su disolución, su desaparición, la entrega de las armas, o lo que se quiera escenificar para certificar el nuevo status. Ya no vale nada más.

Hay que atender a todos los detalles. Porque tras la organización hay personas, y hay que asegurarse de que todos sean convenientemente integrados en la sociedad civil, después de pagar lo que tenga que pagar cada cual.

La experiencia con el IRA debe ayudarnos a intentar evitar repetir los errores. Años después de entregar las armas, y de la aparente pacificación definitiva del escenario político de Irlanda del Norte, algunos antiguos elementos del IRA todavía aparecen en bandas armadas que practican la violencia. A menudo con la cobertura de lucha contra el narcotráfico, por ejemplo, matando (ejecutando sin juicio) a presuntos traficantes y cosas de ese tipo. Es inadmisible, y esos flecos deben cuidarse en el proceso de disolución.

Pero que quede claro que una sociedad madura no puede admitir, bajo ningún concepto, la mera existencia de ETA. Aunque no maten. Pero su mera existencia hace pervivir la amenaza de la violencia, y ejerce un chantaje inadmisible sobre los agentes políticos y sobre todos los ciudadanos. No es posible que se arroguen el papel de tutores del proceso político. Su único camino es desaparecer, disolverse, dejar de existir.

Y, mientras tanto, el Estado debe continuar su cerco policial y judicial a lo que queda de la banda. Que de la debilidad a la muerte ya sólo quedan unos poquitos pasos.

Y la asfixiada izquierda abertzale debe entender que, hoy por hoy, está hipotecada por la existencia de ETA. Y que, mientras ETA no desapareza, la sociedad no puede admitir que ocupen cargos públicos, porque son jugadores de ventaja, con obediencias obscenas.

La desaparición de ETA nos beneficiaría a todos, sin excepción. Los únicos perjudicados serían los miembros de ETA, al final solamente unas docenas, o algún ciento, de iluminados trasnochados, ensoñados en sus propios delirios, a quien ya nadie entiende, y cuya única salida es la disolución.

Esperemos que esta escenografía repipi y cursilona sea su canto del cisne.

JMBA