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viernes, 14 de noviembre de 2014

Por Tierras de Burgos (4): Ruta por las Merindades

Ya os he contado en capítulos anteriores nuestras paradas en el camino hasta Burgos, nuestros paseos por la ciudad y la visita a Atapuerca y al Museo de la Evolución Humana.

La Provincia de Burgos (14.292 kilómetros cuadrados) se extiende principalmente en el eje norte-sur, en el norte-noreste de España. La parte sur de la provincia es bastante conocida por los viajeros, incluyendo su capital, la zona vinícola en torno a Aranda de Duero y, más al este, Miranda de Ebro, nudo ferroviario tradicional y puerta de acceso al País Vasco (Vitoria, Bilbao, San Sebastián y Francia).
Curiosas esculturas arbóreas, junto a Tubilla del Agua.
(JMBigas, Julio 2014)

Pero el norte de la provincia es bastante desconocida, a pesar de que contiene los territorios en que se habló (y se escribió) de Castilla por primera vez en la historia, y un montón de maravillas naturales y monumentales. Hay un eje de comunicación principal, que une Burgos con Santander y el mar Cantábrico. Pero en el resto, todo son carreteras secundarias, que cruzan por paisajes maravillosos y muy escasamente poblados. En su extremo norte y noreste, se encuentran los límites con Cantabria y con Vizcaya.

Toda esta amplia zona del norte de la provincia de Burgos se conoce como la comarca de Merindades. En el camino hacia las Merindades desde Burgos capital, hacia el noroeste, se encuentra la interesante comarca de Páramos, también conocida como comarca de Sedano y Las Loras, por donde discurre el curso alto del río Ebro, que nace en la vecina Cantabria.
Orbaneja del Castillo y la espectacular cascada que
cae hacia el río Ebro.
(JMBigas, Julio 2014)

El miércoles 16 de Julio salimos desde Burgos capital, a las nueve de la mañana, en el coche y con mi amigo G., en dirección al norte, con intención de dedicar el día completo a visitar algunas de las maravillas que encierra toda esa zona. En la actualidad, visitar las Merindades debe hacerse ex-profeso, ya que no es el camino natural de paso ni hacia Cantabria ni hacia el País Vasco.

Por recomendación de mi buen amigo burgalés F., en la primera etapa queríamos llegar a Orbaneja del Castillo, en la comarca de Páramos, junto al curso del alto Ebro y muy cerca del límite con Cantabria. Salimos en dirección al norte, por la N-623. Hicimos una parada en un apartadero de la carretera, con fuente de agua potable incluida, atraídos por unas curiosas formaciones arbóreas. Los altos árboles parecían haber sido esculpidos por algún atrevido artista. La zona es cercana al pueblo de Tubilla del Agua, y sus coordenadas son N 42,716221º O 3,800443º.

El camino hacia Orbaneja del Castillo supone un desvío de ida y vuelta por la carreterita BU-643, desde Quintanilla-Escalada. Esta carretera, que discurre entre frondoso arbolado, discurre paralela al río Ebro.
Puente natural excavado por el río Nela, bajo el
pueblo de Puentedey.
(JMBigas, Julio 2014)

El pueblo de Orbaneja del Castillo (pop. 47) se encuentra ubicado a unos 90 metros por encima del cauce del río Ebro, a algo más de 700 metros de altitud sobre el nivel del mar (snm). Las características kársticas del terreno provocaron el nacimiento de un pequeño arroyo que recorre el pueblo y se desploma en una espectacular cascada hacia el cauce del río Ebro. Desde la propia carretera, que discurre hacia Cantabria, bajo el pueblo de Orbaneja del Castillo, se tienen unas maravillosas vistas del pueblo en lo alto y la espectacular cascada, que bien merece una parada y muchas fotos.

En lo alto de la montaña, a ambos lados del río, se distinguen rocas de curiosas formas, provocadas por la erosión del paso de los siglos. Sobre el pueblo, se ve una formación rocosa que podría tomarse por la figura de un militar vigilando la zona. Yo la bauticé como El Capitán.

Desde Orbaneja seguimos camino, en dirección a Puentedey. Para ello retrocedimos de nuevo hacia la N-623, y seguimos luego en dirección Norte. A la altura de Cilleruelo de Bezana nos desviamos a la derecha por la carretera BU-564. En el pueblo de Soncillo enlazamos con la BU-526. Y, más adelante, en Santelices, tomamos a la derecha por la BU-561 que va siguiendo, más o menos, el curso del río Nela. Un poco más adelante llegamos a Puentedey.
Ermita-cueva de San Tirso y San Bernabé, en Ojo Guareña,
Merindad de Sotoscueva.
(JMBigas, Julio 2014)

Puentedey (pop. 58) está en la comarca de Merindades, en la Merindad de Valdeporres. El pueblo se encuentra situado sobre una masa rocosa de origen kárstico. El río Nela ha excavado, bajo el pueblo, un curioso puente natural, de casi un centenar de metros de longitud.

Junto a la carretera, camino del puente que cruza el Nela (N 42,975273º O 3,685212), se tiene una excelente vista del puente natural, o túnel en la roca, que caracterizan a Puentedey. Junto al río, en un chamizo, están a la venta muchas de las maravillas naturales y gastronómicas que produce la zona. Tomamos un café y seguimos camino hacia el Monumento Natural de Ojo Guareña. Se trata de un complejo kárstico que tiene más de 100 kilómetros internos de galerías, de los que sólo un trocito es visitable, incluyendo la ermita-cueva de San Bernabé.

Ojo Guareña dispone de una Casa del Parque, o centro de interpretación, en el pueblo de Quintanilla del Rebollar (pop. 48), a unos 6 km. de las cuevas.

Para llegar allí desde Puentedey, seguimos camino por la carretera BU-V-5612, hasta las inmediaciones de Linares (854 m. snm). Allí nos desviamos a la izquierda por una pequeña carretera de montaña (que sospecho que debe ser intransitable en invierno), la BU-V-5626. La carretera va ascendiendo hasta los 942 metros de altitud. En la cima hay un amplio mirador (N 43,008807º O 3,637505º) desde el que se divisa todo el valle al norte de la zona.
Casa del Parque de Ojo Guareña, en Quintanilla
del Rebollar.
(JMBigas, Julio 2014)

La Casa del Parque de Ojo Guareña está ubicada en una casa de estilo indiano, que fue originalmente construida para ser destinada a escuela. Actualmente existe un amplio aparcamiento (N 43,056993º O 3,627580º), desde el que se recorre a pie un camino de un centenar de metros hasta la Casa del Parque. Ya era la una de la tarde, y en la Casa un chico muy amable nos informó de que todavía podíamos juntarnos a la última visita de la mañana a la ermita-cueva, prevista para las 13.30.

El acceso a la visita a las cuevas de Ojo Guareña, que culmina en la ermita-cueva de San Tirso y San Bernabé está a unos 6 km. de Quintanilla del Rebollar. Hay un par de pequeños aparcamientos (media docena de coches) en las cercanías, y hay que recorrer a pie el resto del camino (unos centenares de metros). Conseguimos llegar al aparcamiento (N 43,035627º O 3,665704º) a la una y veinte. A paso de carga llegamos al vestíbulo (con la taquilla) desde donde partió el pequeño grupo (media docena de personas en total) para la visita a las cuevas. Compramos un ticket (3,50€ por persona) y nos prestaron un casco de protección, obligatorio para la visita.
Iglesia de Santa Cecilia, en Espinosa de los Monteros.
(JMBigas, Julio 2014)

En la visita se recorren unos 400 metros del interior de las cuevas, que se inicia con un audiovisual de unos diez minutos y culmina en la llamada ermita-cueva de San Bernabé. Ese es el nombre común, aunque su nombre completo es de San Tirso y San Bernabé. La cueva se encuentra en la Merindad de Sotoscueva. En el interior de la pequeña ermita (ni allí ni en el recorrido por la cueva se permite tomar fotografías) se pueden ver pinturas (de los siglos XVIII y XIX) que describen los martirios y milagros de San Tirso. Se tiene noticia del uso de esa ermita excavada en la cueva desde la Edad Media.

Tras finalizar la visita y dedicar un tiempo a la pequeña explanada bajo las rocas y frente a la ermita, regresamos al aparcamiento cerca de las tres menos cuarto. Ya nos apretaba el hambre, y decidimos tomar el camino en dirección a Espinosa de los Monteros, con idea de parar a comer alguna cosa en el primer lugar que viéramos junto a la carretera, adecuado para ello.
Alcázar de los Velasco, en Medina de Pomar.
(JMBigas, Julio 2014)

Hicimos una parada fallida en un enclave muy bonito cerca de Quisicedo. Parecía un merendero muy bien preparado, pero solamente estaban por la labor de servir un menú del día cerrado, que nos pareció demasiada comida para nuestra intención de seguir ruta por la tarde, sin perder mucho tiempo ni dejar que nos venciera el sopor.

Seguimos hacia Espinosa de los Monteros (pop. 1.935). Esta localidad es, posiblemente, la población más importante al norte de las Merindades. Paramos en el centro del pueblo, junto a la Iglesia de Santa Cecilia. En la terraza de uno de los bares de la zona tomamos un tentempié en forma de un par de bocatines y un refresco.

Espinosa está muy cerca del límite con Cantabria. Y eso se manifiesta, por ejemplo, en el estilo típicamente montañés de muchos de los edificios residenciales del pueblo.

Después de comer, hicimos una breve incursión hacia el este, por el Valle de Mena. Aparte de la belleza del paisaje de ese valle, por el que discurre la carretera que une Burgos con Vizcaya (Balmaseda,...), los diversos pueblos son principalmente residenciales. Da la sensación de haber muchas segundas residencias, posiblemente de vizcaínos la mayor parte.
Interior del Museo Histórico de las Merindades,
en Medina de Pomar.
(JMBigas, Julio 2014)

Nos encaminamos a continuación hacia el sur, con siguiente etapa en Medina de Pomar (pop. 6.050). En este pueblo grande, casi una pequeña ciudad, hay varios edificios monumentales. Entre ellos destaca el Monasterio de Santa Clara, fundado en el año 1.313, y el llamado Alcázar de los (Fernández) Velasco o de los Condestables de Castilla, conocido popularmente como Las Torres, por las dos imponentes torres cuadradas almenadas que lo flanquean. La construcción del Alcázar también se inició en el siglo XIV.

El Alcázar alberga el Museo Histórico de Las Merindades, así como otros espacios públicos destinados, por ejemplo, a salas de exposición para artistas locales.

Fuimos hasta las verjas (cerradas a esa hora, algo más de las cinco y media de la tarde) del Monasterio, y luego aparcamos en las inmediaciones del Alcázar. A la entrada se encuentra la taquilla del Museo (3€ la entrada general). El interés de este Museo es limitado (se trata de un pequeño museo local). Pero en él se exponen piezas curiosas, recuperadas en diversos lugares de la zona, muchas veces asociadas a las labores cotidianas de sus habitantes (agrícolas, ganaderas, comerciales,...). En las diversas plantas se recrean también algunas escenas cotidianas de los nobles de la época, y también se pueden ver algunas esculturas o pinturas de artistas de la comarca.
Escultura moderna en el Museo Histórico de las
Merindades.
(JMBigas, Julio 2014)

Hay un ascensor que permite el acceso a todas las plantas, incluyendo la terraza. Desde ella, descubierta y expuesta, por tanto, a todas las inclemencias meteorológicas (ese miércoles de Julio, básicamente un Sol de justicia), se tienen vistas privilegiadas del pueblo de Medina de Pomar y sus alrededores.

A la salida del Museo ya eran casi las siete de la tarde. Teníamos tiempo solamente para una última etapa en la jornada, antes de la vuelta a Burgos y al hotel. Tuvimos que escoger, casi con una moneda al aire, entre las poblaciones históricas de Oña y Frías, en el sur de la comarca de Las Merindades.

Finalmente escogimos Frías (pop. 283). Frías es un pequeño pueblo, con un conjunto histórico que se encarama al Peñasco de La Muela, en cuya cumbre está el Castillo de Frías, que vigila todo el valle. Históricamente, Frías era el punto de cruce del río Ebro, en el camino desde Castilla hacia Cantabria.

Aparcamos el coche en alguna de las zonas habilitadas para ello en la zona baja del pueblo. Y ascendimos, a pie, por las viejas calles empinadas que conducen hasta el Castillo. Hicimos un alto en una de las muchas terracitas que jalonan el camino, para tomar una cervecita bien fría, que nos alivió de los sudores.
Castillo de Frías.
(JMBigas, Julio 2014)

A esa hora ya no se podía visitar el Castillo. Pero desde la explanada frente a él, en lo alto del Peñasco, hay unas excelentes vistas de todo el valle, incluyendo el río Ebro y el puente que lo cruza. Y en el otro extremo de la misma, se alza la Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir y San Sebastián, recoleta pero excelentemente conservada.

Desde Frías emprendimos ya el regreso a Burgos capital, un trayecto de unas dos horas. En la primera parte, camino de Briviesca, cruzamos los maravillosos paisajes del Parque Natural de los Montes Obarenes, donde la carretera nos subió hasta algo más de los 1.000 metros de altitud, frente a la media de 600 metros snm de los pueblos del valle.

Acabamos llegando a Burgos pasadas las diez de la noche. El día siguiente, jueves, debíamos ya regresar a Madrid. Pero aprovecharíamos para visitar una parte de la zona vinícola de la Ribera del Duero.

Pero esa historia será ya objeto del último capítulo de este viaje.

Aparte de las imágenes que he seleccionado para ilustrar este artículo, podéis acceder a una completa colección de 71 fotografías de toda la Ruta, pinchando en la siguiente foto.

Ruta por las Merindades


También podéis ver este vídeo ilustrativo de la jornada.



JMBA

lunes, 10 de noviembre de 2014

La Baar-Ba-Coooa

A pesar de que ya estamos en pleno otoño, incluso muy fresquito a ratos (esta madrugada, en Madrid, mi termómetro registró tres graditos), este domingo, en Catalunya, se escenificó uno de los grandes éxitos del verano: La Barbacoa (del inefable Giorgie Dann).
Artur Mas, junto a Joana Ortega, vicepresidenta del Govern,
en la comparecencia tras el 9N.
(Fuente: elconrfidencial)

Una jornada de participación popular, progresivamente descafeinada por los sucesivos recursos al Tribunal Constitucional, convocó, como una gigantesca barbacoa campestre, a más de dos millones de ciudadanos en torno a miles de urnas de cartón.

La jornada, a pesar de todos los peros que se le puedan poner, fue un éxito en el haber de Artur Mas. Ha sabido resistir los sucesivos embates y ha sabido movilizar ampliamente a los ciudadanos con inquietud independentista en Catalunya.

Muchos andan reflexionando y hablando sobre los temas de legalidad o no, de si el Gobierno de Rajoy debía haber tomado otras medidas, etc. etc. Yo quiero pasar de puntillas sobre esos temas, para centrarme en lo que el aparente resultado pone de manifiesto.

Más de 1.800.000 ciudadanos (algo más del 80% de los votantes) depositaron una opinión inequívoca en favor de que Catalunya sea un nuevo estado independiente. Una cifra sin grandes sorpresas, ya que respondería al volumen de ciudadanos movilizados en la última Diada (la famosa "V" de votar, que invadió Barcelona). Parece lógico que hayan mantenido la movilización por lo menos hasta la jornada de participación de este domingo.

Los votos en otro sentido han sido residuales, como era de esperar, dado que nadie de cierto peso ha hecho campaña activa para ir a depositar en las urnas de cartón una opinión en ese sentido. Todas las fuerzas contrarias a la independencia se han centrado en discutir los aspectos legales de la consulta, y la han desprestigiado hasta un límite que ha desmoralizado por completo que los ciudadanos que sostienen esa opinión se hayan ni siquiera acercado a las urnas de cartón. No se han esforzado, para nada, en aportar argumentos ilusionantes para la regeneración (posible) de España.

Y, pese a todo, ha habido unos 100.000 votos con el NO a que Catalunya sea un estado, y más de 225.000 que han votado Sí-No, es decir, sí a que sea un estado, pero no a que sea independiente.

También ha habido un número significativo de votos irregulares (en blanco, con Sí en la primera pregunta y en blanco la segunda, o directamente nulos por diversos motivos). En total, algo más de 100.000 votos de estas características.

En conjunto, la jornada de participación ha movilizado, más o menos, a un 36% del censo potencial. El censo electoral oficial de Catalunya en las Elecciones Generales de 2011 fue de unos 5,4 millones de ciudadanos. Pero como para esta barbacoa se permitía la votación desde los 16 años, unas estimaciones del Instituto Nacional de Estadística apuntarían a un total de unos 6,3 millones de votantes potenciales.

Los 1,8 millones de votos positivos se corresponde, casi con exactitud, al respaldo electoral conseguido por los partidos más o menos independentistas en las últimas elecciones autonómicas.

Dada la muy escasa movilización de las opciones diferentes del Sí-Sí, la única cifra, desde mi punto de vista, con cierto valor de referencia son esos 1,8 millones de ciudadanos catalanes por la independencia. Algo menos del 30% de los votantes potenciales.

Nadie tiene ni idea de lo que opinan los ciudadanos que no se acercaron ayer a las urnas de cartón, seguro que por motivos muy diversos. Personalmente, creo que debe de haber un cierto número de contrarios a la independencia, una gran multitud de No Saben-No Contestan-Huirían si pudieran.

Muchos han asociado el auge del independentismo catalán con el de la fuerza anti-casta-política Podemos. Y me parece muy relevante esa asociación. Tengo la sensación de que hay en este momento, en España, muchos, si no muchísimos, ciudadanos que han perdido por completo la ilusión en el proyecto agotado, y agostado, de la España que se alumbró en 1978. Los tres años grises, si no directamente negros, que llevamos de Gobierno central con mayoría absoluta del PP, han acabado de destruir la poquita esperanza que iba quedando. Los tics sectarios del PP, la ola inacabable de corrupción y muchos otros elementos negativos que nos asaltan a diario, han provocado, a nivel estatal, que una fuerza como Podemos, con menos de un año de vida, se codee ya, al menos en las encuestas, con los que han sido los dos partidos preponderantes en la escena política española de las últimas décadas.

Catalunya, como nación con personalidad propia, algo negado persistentemente por los adalides del nacionalismo español, tiene, muy probablemente, en torno a un 15% de ciudadanos que son independentistas emocionales convencidos. Pero la crisis de ilusión en un proyecto esperanzador de España ha duplicado esa cifra, hasta alcanzar esos 1,8 millones de ciudadanos. Por supuesto, algunas fuerzas políticas han sabido nuclear a ese volumen de ciudadanos desilusionados, desmoralizados y desesperanzados en torno a la idea de una regeneración política por la vía de la independencia.

Un fenómeno, por cierto, extremadamente parecido a las causas que están provocando que Podemos pueda ser, en las próximas Elecciones Generales de 2015, la fuerza mayoritaria en el Congreso de los Diputados.

En este convulso contexto, PP y PSOE parecen encarnar a la Orquesta del Titanic, que sigue entonando la misma melodía de siempre, a pesar de que el iceberg ya ha abierto suficientes vías de agua como para enviar con rapidez al transatlántico al fondo del mar.

Conviene que nadie se extravíe en los detalles legales de la barbacoa catalana. La realidad que denotan los resultados, con todas las dudas que puedan generar las condiciones muy poco sólidas con que se celebró, ilustran el estado de ánimo de los ciudadanos. Estamos en un escenario similarmente dramático al que pasó España en 1898. La Regeneración en profundidad es ya mucho más que una necesidad apremiante y acuciante.

El proyecto de España que se alumbró en 1978 ha tenido un gran recorrido, pero hoy está agotado, y hay que dar, sin falta, nuevas vueltas de tuerca. Para conseguir, entre otras cosas, que nuestra democracia sea de mucha mayor calidad, homologable con los países más avanzados de Europa.

Los ciudadanos necesitamos recuperar la ilusión en un proyecto común. Los independentistas catalanes piensan que la necesaria regeneración tiene mejores posibilidades de éxito en el seno de un Estado de mucho menor tamaño y que se pueda empezar a construir como tal desde cero.

Para el resto, si los grandes partidos no reaccionan con prontitud, sólo nos quedará Podemos.

JMBA

viernes, 7 de noviembre de 2014

La Necesaria Transparencia

Ya estaba tardando. Se han filtrado datos que apuntan a que el Presidente de Extremadura podría haber pagado viajes (presuntamente privados) a Canarias y otros destinos, con fondos públicos.
José Antonio Monago, Presidente de la Junta de Extremadura.
(Fuente: ABC)

José Antonio Monago es un personaje que resulta incómodo para muchos, incluido el propio aparato del Partido Popular. De una parte, gobierna en Extremadura con la anuencia (abstención o lo que toque) de Izquierda Unida. De otra, se ha manifestado como un verso libre dentro del PP, clamando por la transparencia y la honestidad. Por eso hacen más daño estas filtraciones. Y resultan, por supuesto, dignas de toda sospecha de que se trate de iniciativas torticeras para debilitar a un rival incómodo.

Personalmente, creo que Monago no es un personaje corrupto y que, muy probablemente, esos viajes tienen, de una u otra forma, una cobertura legal y una explicación suficiente. Aunque abundan las dudas.

Este viernes, Monago ha ofrecido una rueda de prensa, seguida de las preguntas que han querido plantear los periodistas (lejos de las versiones plasma de Rajoy, dicho sea de paso). Básicamente ha venido a decir que todos sus viajes privados los ha pagado de su bolsillo, y que si a alguno le parecen muchos los viajes que ha realizado pagados con dineros públicos, a él mismo también le parece que han sido muchos, y su espalda se queja de ellas. Según afirma pero, según parece, no tiene muchas posibilidad de demostrar de forma fehaciente, todos ellos serían para trabajar, en uno u otro ámbito, en uno u otro sentido.

En principio, no tengo razón alguna para dudar de sus palabras.

Sin embargo, me inquieta profundamente saber que los gastos de viaje y representación de los cargos públicos no parece que estén controlados de ninguna forma. Me gustaría ver publicados en la web del Gobierno de Extremadura (o donde correspondiera) el detalle de todos los viajes, un titular para el motivo de los mismos y los gastos realizados y su justificación. Por lo dicho hoy por Monago, parece que no tendremos otra posibilidad que creer (o no) lo que con su mejor buena fe nos ha contado hoy.

Yo he trabajado durante casi treinta años en una compañía multinacional. Durante buena parte de esa época, dispuse de una tarjeta de crédito de empresa, para el pago de todo tipo de gastos, especialmente de los realizados por cuenta de la compañía. Todos los gastos se cargaban directamente en mi cuenta corriente personal, y yo podía recuperar los gastos de empresa tras justificarlos, dentro de las normas y límites fijados por la empresa, en las correspondientes Hojas de Gastos, aportando todos los justificantes, en su caso.

Esas Hojas de Gastos siempre tenían que ser validadas por el responsable jerárquico y por la Dirección Financiera. Seguro que un resumen de los mismos deben estar disponibles en algún sistema informático de la empresa, y los tickets de taxi, los billetes de tren o avión y las facturas de hotel estarán custodiados en algún almacén de documentación.

Me parece que esta forma de proceder es la correcta. Entre otras cosas, asume que nadie, dentro de la empresa, está por encima de las normas. Y hasta los gastos del Director General o el Presidente deben ser controlados y validados por el Director Financiero. Parece razonable que cualquier empresa, con ánimo de pervivir, implante normas de este tipo. Si no lo hiciera, podría caer en la red de cualquier pirata que gastara el dinero de la empresa como si no hubiera un mañana.

Siendo esto así, no entiendo por qué parece que la Administración Pública no es, ni con mucho, tan rigurosa en el control y registro de sus gastos. Que se realizan, además, con dinero público, es decir con NUESTRO dinero. Por lo que ha contado hoy Monago, no parece que pueda aportar justificaciones documentales de todos sus viajes, que son muchos, tanto por Extremadura como por Andalucía o, muy especialmente, Canarias. Aparte de los viajes a Madrid o a otras Comunidades Autónomas, por motivos diversos.

Da la sensación de que sólo nos queda confiar, o no, en la buena fe del mandatario. Insisto, Monago me inspira una cierta confianza. Aunque hoy se ha publicado que, por la época de los viajes, en Canarias vivía una mujer con la que Monago mantenía una cierta relación personal. La buena fe de los políticos es un activo tan frágil y en baja estima en la actualidad, que resulta totalmente insuficiente.

La única explicación que encuentro, me aterra. Da la sensación de que mucha gente en este país (Gobiernos de todas clases y ámbitos, para empezar; Parlamentos de todos los idiomas y así para adelante) se consideran a sí mismos por encima de las normas y, por ende, por encima de la propia Ley. Parece que el hecho de que exista un Presupuesto aprobado por el correspondiente Parlamento, para cubrir determinado tipo de gastos, ya sea suficiente para poderlo gastar con total impunidad y sin dar explicaciones a nadie.

Es imprescindible dar un paso decidido hacia adelante, por el camino de la transparencia y la publicidad. Supongo que algunos gastos puede que deban ser protegidos por el secreto. Pero todo Parlamento debe tener una reducida Comisión de Secretos Oficiales, que debe estar informada de todos ellos, aun asumiendo un compromiso de no revelación.

Me gustaría ver publicados los detalles de las Hojas de Gastos de todos los responsables y representantes políticos, y el detalle de cómo y en qué se ha gastado TODO el dinero que los ciudadanos hemos confiado a cualquier departamento público. Por supuesto, eso podría provocar alguna incomodidad. Pero las ventajas serían ampliamente mayores que los inconvenientes.

De ninguna forma los ciudadanos podemos seguir aceptando que nos pidan que creamos a pies juntillas en la buena fe de nuestros políticos. Tantos gángsters y gamberros se han colado en esas filas, que esa confianza ciega no se nos puede pedir en ningún caso.

Ya no basta que la mujer del César sea honrada. Además, debe parecerlo y poder demostrarlo.

En cualquier empresa existe una función que es el Control de Gestión, se llame como se llame. Su función es garantizar que todas las actividades con impacto económico se realizan con la necesaria justificación y/o autorización, y de acuerdo a las normas de obligado cumplimiento definidas por la política de gestión de la compañía. Es su obligación denunciar cualquier desvío de ese objetivo prioritario.

Me gustaría ver que en todas las Administraciones Públicas existan estos niveles de control y que se respeten. Y me aterra ver cómo los cargos electos se pasan por el forro (y, sobre todo, que puedan hacerlo), las opiniones y dictámenes de los correspondientes Interventores. Todos hemos visto en las películas americanas a los Departamentos de Asuntos Internos en los diversos Departamentos de Policía. Su misión (ingrata, quién lo duda) es ser moscas cojoneras en la persecución de aquellos que violan las normas. Y, de ninguna forma, pueden ser estómagos agradecidos que deban callar, básicamente por miedo, ante la más mínima indicación de cualquier responsable jerárquico.

Toda la estructura de Intervención de Cuentas en la Administración Pública debe estar protegida ante las desviaciones o caprichos de los responsables de las unidades que tienen como misión controlar. Pagar a una Intervención que no sea operativa y que deba acabar callando, es una doble traición a la transparencia a la que todos los ciudadanos tenemos derecho. Pagamos a controladores que no lo hacen.

El Gobierno lleva ya muchos meses hablando de la Transparencia. Pero tengo la sensación de que, sentados en el sillón del dentista y apretando los h..... del doctor, susurran: no nos haremos daño, verdad, doctor. La sensación de desánimo que nos inunda es la de que no quedan ya políticos que estén libres de pecado, como para tirar la primera piedra. Sólo aquellos que nunca han tocado poder, y a esos, como en la mili, la honradez simplemente se les supone.

Es posible que Monago sea un político honrado. Pero la parquedad de detalles que ha aportado en sus explicaciones juega en su contra. Sólo su credibilidad personal puede darnos, quizá, algo de tranquilidad. Frágil valor para merecer nuestra confianza. Si se confirmaran las últimas informaciones publicadas, quizá esté obligado a dimitir, por utilizar (de momento, presuntamente) recursos públicos para uso privado.

Luz y taquígrafos. Porque cuando el dinero, especialmente el público, que muchos parecen creer que no es de nadie, se mueve por rincones oscuros, nunca se tiene la seguridad de hacia dónde va.

Transparencia y publicidad absolutas en cómo se gastan los caudales públicos, YA.

Por favor.

JMBA

martes, 28 de octubre de 2014

La Maquinaria de la Corrupción

El ciudadano de este país, profundamente empobrecido por la crisis económica y los recortes del Gobierno, se ve expuesto a diario a nuevos episodios que se acaban revelando, que arrojan luz sobre toda clase de corrupciones.
Francisco Granados, que fue Consejero de la Comunidad de
Madrid, entre otros cargos, hoy detenido por
presunta corrupción.
(Fuente: cuatro)

Muchos de los gerifaltes de este país, mientras predicaban que la única solución era un mayor empobrecimiento del grueso de la población, se lo llevaban crudo con la otra mano, con tarjetas negras de gastos ocultos sin cargo, vendiendo su voto, o cobrando comisiones a cambio de favores políticos o torciendo decisiones en las adjudicaciones de diversas administraciones.

El problema es que da la sensación de que el Sistema, al margen de personajes más o menos desprovistos de escrúpulos, ha creado una maquinaria corrupta que ya funciona casi sola. Cuando alguien aparece por primera vez por un Ayuntamiento, Diputación o lo que sea, para asumir el papel de servidor del pueblo, da la sensación de que parte del briefing inicial debe ser hacerle consciente de cómo funciona la maquinaria corrupta en ella.

En ese ambiente, un político que pretenda mantenerse honesto se convierte rápidamente en un esquirol, un apestado, un indeseable para sus nuevos compañeros. En el escándalo de las tarjetas negras de Caja Madrid y Bankia, por ejemplo, hubo cuatro consejeros que nunca utilizaron esas tarjetas, pero tampoco las denunciaron.

Y una vez que los dineros se sumergen bajo la superficie, lejos de luz y taquígrafos, los caminos son ya inescrutables, tanto en dirección a las arcas B de los diversos partidos, como al bolsillo particular, léase cuentas sumergidas y ocultas en Andorra, Suiza, o donde sea.

El ciudadano tiene la sensación de que el único político que se mantiene honesto, y habrá muchos, por supuesto, es el que no tiene ocasión de corromperse. Hay miles de alcaldes y concejales por el país que sólo pueden manejar presupuestos mínimos, que no admiten merma alguna. Por los pequeños pueblos seguro que encontraríamos muchas personas que, sin cobrar ni siquiera un pequeño sueldo, dedican parte de su vida al servicio de sus conciudadanos. Tienen que tener envidia, a la vez que asco, de darse cuenta de lo precario de su propia situación.

Pero en cuanto empezamos a hablar de administraciones de mayor envergadura, con presupuestos más amplios, los contratos de obras y servicios ya admiten toda clase de juegos de manos, que son juegos de villanos. Los corruptores abundan (constructores, licitadores de servicios por concesión administrativa, etc.) y los políticos honestos, por lo que se está viendo, escasean.

Mientras muchos ciudadanos no saben cómo podrán asegurar la imprescindible comida a sus familias hasta fin de mes, y más allá, los políticos meten la mano en la caja y se lo llevan crudito.

Visto lo visto, ya no nos valen los argumentos de que los corruptos son casos aislados, la terminología preferida por el aparato de los partidos, para intentar esquivar el impacto de tanta basura. La corrupción existe al margen de los corruptos, que acaban siendo actores de un escenario que ya se les da hecho. La honestidad no sobrevive a este despliegue. Mirándose al espejo, reflexionan que no se puede ser el más tonto de la fiesta, ni más papista que el Papa. que si esto funciona así, pues adelante y a trincar como si no hubiera un mañana.

Los ciudadanos ya hemos superado la fase de identificar, detener, acusar y reprochar su comportamiento a corruptos individuales. La enfermedad es mucho más profunda que eso, que hay que seguir haciéndolo, por supuesto, pero ya no basta. Hay que desmontar las maquinarias corruptas que se han organizado en la mayoría de administraciones públicas. Hay que desmontar el Sistema, ya no queda otro remedio y no quedarán muchas más oportunidades.

Seguramente hay que cambiar la legislación penal, que está diseñada, como se ha dicho recientemente, con criterios del siglo XIX y pensando en el reproche a los robagallinas, para poder hacer frente como se debe a esta maquinaria de corrupción instalada con comodidad en los entresijos de la Administración.

Tenemos que ser capaces de desenmascarar a todos los corruptos, encarcelarlos y obligarles a devolver el dinero que han robado. Pero esto nunca será suficiente, si no somos capaces de desmontar la maquinaria que permite y facilita la corrupción. Si no lo hacemos, los corruptos encarcelados serán sustituidos por otros políticos que serán los nuevos beneficiarios de esa maquinaria que parece perpetuarse a sí misma.

Resulta indignante ver las reacciones tibias que están teniendo los aparatos de los partidos. Sólo se explica por la imposibilidad metafísica de morder la mano que les alimenta. La financiación de los partidos políticos es una asignatura pendiente que hay que resolver cuanto antes, segando la hierba bajo los pies a las oportunidades de nuevas corruptelas.

A estas alturas, ¿quién puede creerse que Rajoy no sabía nada de la contabilidad B de Bárcenas? ¿y quién, con criterio neutral, puede sostener la opinión de que él mismo no se haya beneficiado casi con seguridad de esos dineros negros? ¿y quién va a creer que Esperanza Aguirre, que fue Presidenta de la Comunidad de Madrid, no conozca a alcaldes significados de su Comunidad, hoy detenidos por sospecha de corrupción?. ¿Y quién podrá creer que Rubalcaba, o Pedro Sánchez hoy, desconozca las ramificaciones de la maquinaria de corrupción que se ha instalado en Andalucía, donde gobiernan desde hace casi tres décadas?.

Aunque hay que reconocer que Esperanza Aguirre, mucho más lista que otros políticos con más poder, salió a la palestra con prontitud para pedir disculpas y perdón por haber nombrado para diversos cargos de confianza a Francisco Granados, que todo parece indicar que es el cabecilla de una trama corrupta. Es una actitud que la honra, pero no es en absoluto suficiente.

Los ciudadanos ya no podemos seguir creyendo que este Sistema puede funcionar con total honradez, sólo cambiando las personas. Es imprescindible hacer una reforma en profundidad, una revolución. Ahí tiene Podemos su gran pozo electoral de votos. Parece que son los únicos que están, con cierta rotundidad, por esa labor. A pesar de algunos tics que pueden resultar negativos, o al menos inquietantes, para muchos votantes.

Si los partidos políticos tradicionales no saben reaccionar con rapidez y energía, están anticipando el final de un ciclo, una revolución que les va a enterrar en cal viva.

Es evidente que no todos los políticos son corruptos. Pero los ciudadanos tenemos la desagradable sensación de que todos los políticos que tienen la posibilidad, los que están cerca de la llave de una caja con abundantes dineros públicos, se acaban corrompiendo.

Esto hay que erradicarlo sin tardanza alguna. O no nos quedará más remedio que tomar la Bastilla.

JMBA

martes, 14 de octubre de 2014

Una Consulta "de costellada"

Tras una larga comparecencia ante la prensa esta mañana, Artur Mas ha clarificado algunos de los acontecimientos que han sucedido en las últimas horas en el seno de las diversas fuerzas políticas pro-consulta en Catalunya.

Por lo que parece, hay diferencias (todavía sin aclarar del todo, supongo que las diversas fuerzas se explicarán durante este martes), diferencias sobre la forma de afrontar los impedimentos a la consulta que han ido poniendo el Gobierno de España y el Tribunal Constitucional.
Artur Mas, en la rueda de prensa de esta mañana, en el
Palau de la Generalitat.
(Autor: Pere Tordera; Fuente: ara-cat)

Sospecho que ERC sería partidaria de una declaración unilateral de independencia (¿¿¿???), lo que no llevaría a ninguna parte más que a la desobediencia institucional, al choque de trenes por la misma vía y dentro del túnel.

De acuerdo a lo que ha comunicado Artur Mas, el próximo 9N habrá una votación en Catalunya, con colegios, mesas y papeletas, para responder a la pregunta que ya se conoce, la de los dos niveles (SíSí, SíNo o No). Sólo que no será la consulta definitiva. Y ha abierto la posibilidad de una posterior convocatoria de elecciones ordinarias anticipadas, que los partidos políticos podrían convertir en plebiscitarias o referendarias, a base de candidaturas únicas y programas consensuados.

Lo que queda para el 9N es, muy claramente, a mayor gloria de Artur Mas, que se empeña en cumplir, malamente, su promesa de conseguir que el 9N los catalanes puedan votar. Aunque sea en una pachanga impresentable, en una consulta de costellada.

No habrá censo electoral, sino que el registro de votantes se elaborará a partir de los ciudadanos validados (mayores de 16 años, residentes en Catalunya, básicamente) que se acerquen voluntariamente a las urnas para votar. Todo ello para evitar utilizar datos del Censo, lo que podría ser recurrido por cualquier ciudadano acogiéndose a la Ley Orgánica de Protección de Datos. Los catalanes que residan en otros lugares de España fuera de Catalunya, pero con Documento Nacional de Identidad con domicilio oficial en Catalunya, podrían acercarse a las urnas y votar.

En resumen, parece que podría haberse fracturado el consenso entre las diversas fuerzas políticas en Catalunya. Veremos de qué forma se sustantiva este hecho en las próximas horas y en los próximos días. Y Artur Mas ha tomado el camino de honrar su promesa de que los catalanes pudieran votar el 9N, aunque sea en una convocatoria de juguete.

Me voy a mojar. Si se llega a celebrar esa consulta (de participación ciudadana, como la llama Mas), el resultado no estará muy lejano del siguiente: Entre 1 y 1,5 millones de votantes, con un 90-95% de SíSí. Un resultado que nada significará y que no va a aclarar nada, más que la honrilla de haber votado el 9N.

Definitivamente, Artur Mas huye hacia adelante, anticipando un fundido a negro.

No creo que vaya a tener otra alternativa, como President de la Generalitat, que convocar unas elecciones autonómicas anticipadas, previsiblemente para antes de fin de año, que a él, personalmente, le barrerán de la esfera política.

La duda ahora es la de la posición que vayan a adoptar las diversas fuerzas políticas, los posibles (o improbables) acuerdos políticos que pudieran adoptar ante unas tales elecciones, y el apoyo real en las urnas legales que cada una de ellas pueda llegar a tener. En cualquier caso, tras ellas se iniciaría una nueva época política en Catalunya.

Supongo que Rajoy y el Gobierno de España harán lo posible para, también, impedir esa votación de juguete, pero es posible que no puedan hacerlo, porque esa convocatoria se esconde por debajo de la línea del horizonte, donde no alcanzan los obuses, sólo los morteros.

Parece una burla, si no fuera un esperpento. Tras todo lo que ya se ha sufrido, lo que queda es, casi como al principio, una mala broma, como cuando algunos ayuntamientos organizaron ya en su ámbito votaciones de este tipo, una consulta de costellada, de juguete, una votación de la Señorita Pepis. Incluso no me extrañaría que algunas de las fuerzas muy claramente pro-consulta y soberanistas acaben aconsejando a sus militantes y simpatizantes no participar en esta patochada.

Me temo que el tren soberanista ya le ha pasado por encima a Artur Mas. El problema, quizá, es que en los próximos tiempos no me extrañaría que muchos acaben (¿acabemos?) añorándole. Porque ver al frente de ese movimiento a gente como Carme Forcadell u Oriol Junqueras me pone los escasos pelitos que me quedan como escarpias.

Parece que el surrealismo político no conoce límites. Sería divertido si no fuera trágico.

JMBA

jueves, 9 de octubre de 2014

Marca España

Parece evidente que todos los países generan una cierta idea de sí mismos en la percepción del resto del mundo. Yo puedo pensar, por ejemplo, que los alemanes son disciplinados, los franceses, engreídos y los italianos, vividores. Estados Unidos es un país donde se tienen todas las facilidades para la vida cotidiana, siempre que tengas dinero, a ser posible, mucho. Centroamérica es una colección de países empobrecidos por sus propias oligarquías, y Cuba es un paraíso en malas manos. Y así, todo.
Traslado a España de Miguel Pajares,
el pasado Agosto.
(Fuente: subrayado)

Es lo que podríamos llamar la Marca, lo que aquí se han empeñado en promocionar como Marca España.

Todos nosotros tenemos una cierta idea preconcebida de muchos otros países del mundo. Porque los hemos visitado, porque hemos vivido un tiempo allí, porque hemos leído sobre ellos o porque hemos visto películas o documentales que los describen. De otros países, no tenemos ni idea, ni sabríamos, muy probablemente, situarlos en el mapa. De todas formas, esa idea va evolucionando con el tiempo, a medida de que disponemos de nuevos datos.

Sin embargo, conviene tener claro que la Marca de un país no se siembra con acciones de promoción, publicidad o marketing, sino que se forma en la mente de los ciudadanos de otros lugares a partir de la particular forma que tiene ese país para desenvolverse ante los diversos acontecimientos de la vida cotidiana.

Una de las primeras lecciones del Marketing dice que ninguna empresa puede transmitir un  mensaje específico que genere en sus clientes, o en el público en general, una idea de quiénes son como compañía. Esa idea, esa Marca, se genera a partir de sus actividades y sus actitudes, y no por acciones de promoción o publicidad. Por ejemplo, una empresa será percibida como innovadora si sitúa en el mercado productos o servicios que el público percibe como innovadores, no por el hecho de que se llamen innovadores a sí mismos. Punto final.
Manifestantes intentando evitar el sacrificio de Exkalibur,
el perro de la sanitaria contagiada de ébola.
(Fuente: laregion)

La idea que los demás tienen de nosotros tiene todo que ver con lo que hacemos y cómo lo hacemos, y nada que ver con lo que podamos decir sobre cómo somos.

Es por eso que lo que se conoce habitualmente como Marca España es una percepción que fluctúa, en positivo o en negativo, de acuerdo a lo que hacemos y a cómo lo hacemos.

Una idea genérica sobre España y los españoles seguramente dirá que somos buenos improvisando, pero muy malos planificando. Me temo que esto es dolorosamente cierto. Los hechos de estos días, con el primer contagio del virus del ébola fuera de África, lo ilustran de una forma que sería esperpéntica si no fuera dramática y, además, con alguna vida humana en alto riesgo.

Está claro que el Gobierno del PP (tanto a nivel central del Estado, como en la Comunidad de Madrid) lo han hecho muy mal. La ministra Mato (apellido, por cierto, ideal para una Ministra de Sanidad) se hizo caquitas en público, y el consejero de Madrid acusa ahora a la técnico sanitario contaminada de su propio contagio, además de llamarla mentirosa. Todos acaban practicando lo que mejor sabemos hacer los españoles: demostrar que el problema no es nuestro y que el culpable es otro.

Este hecho se suma a una larga lista de crisis pésimamente gestionadas: la colza, las vacas locas, el Prestige, etc. etc. Quizá la única honorable excepción fue el 11-M. Al tratarse de un hecho súbito, inesperado y extremadamente luctuoso, primó la improvisación y la solidaridad popular, y eso sí sabemos hacerlo bien.
La Ministra de Sanidad, en la rueda de prensa del
pasado lunes.
(Autor: Dani Pozo/AFP. Fuente: elmundo)

Siendo nefastos, estos impresentables del PP son, de todas formas, un ejemplo de cómo somos, en general, los españoles.

A título de comparación podemos tomar uno de los temas recurrentes en el mundo empresarial. Cuando las empresas españolas empezaron a preocuparse seriamente por el tema de la Calidad, la mayoría crearon departamentos específicos, no transversales, para gestionarla. Departamentos que se acabaron convirtiendo en refugio de directivos degradados o en busca de puestos confortables. En lugar, por supuesto, de hacer que la Calidad fuera, de verdad, un aspecto más de todas sus actividades (la investigación, el desarrollo, la producción, la distribución, las relaciones con los clientes y con el público en general, etc. etc.). Los Departamentos de Calidad han sido auténticas marías, para mofa y befa de la mayoría de empleados y directivos. Se trataba de poner la mosca, no de mejorar en la actividad.

En España somos malos planificando, especialmente, como en este caso, la respuesta a situaciones de crisis, porque nos da pereza emplear la inteligencia analítica para algo que casi con seguridad nunca va a suceder. O, como siempre hace Rajoy, que el tiempo se encargará de resolver. Pero, además, nuestra indisciplina visceral hace complicada la aplicación de cualquier plan. Todos estamos convencidos de que nunca nos va a suceder a nosotros ese accidente de tráfico. Las Compañías de Seguros deben tener en España un mercado complicado. Pero, además, la primera reacción de cualquier empleado español al recibir un Plan de Crisis para su aplicación inmediata, es de qué nos van a contar estos, si no tienen ni p... idea.
Javier Rodríguez, Consejero de Sanidad de la
Comunidad de Madrid.
(Fuente: elconomista)

Nos pierde el papanatismo y la soberbia. Cuando estalla una crisis, todos somos expertos dispuestos a criticar a unos y otros, en lugar de agruparnos con los que deberían liderar su solución. Porque, en el fondo, nadie confía en su pericia ni respeta su autoridad. Aunque nos dan todos los días múltiples argumentos para reforzarnos en esta opinión. Muchos se defienden con un yo ya lo dije. Otros echan pelotas fuera y la sensación que queda es de absoluto descontrol. Nos parece evidente que debemos repatriar a nacionales infectados, pero somos incapaces de reconocer que no estamos preparados para atenderlos como se debe. Pero la realidad es tozuda. Ya tenemos una persona contaminada, sin duda por defectos en la planificación y/o su aplicación. Y, desgraciadamente, seguramente acabemos teniendo algunos más.

Algunas ONG, como Médicos Sin Fronteras, llevan años atendiendo a pacientes de ébola en África. Parece que han atendido ya a unos 4.000, y sólo ha habido un par de casos de sanitarios contagiados. Un soportable 0,5 por mil. Frente al 50% que tenemos, por ahora, en España (dos pacientes, una contagiada). Sin embargo, la soberbia ha impedido a nuestros gobernantes pedirles humildemente su colaboración. Parece que nadie ha hablado siquiera con ellos.

Y el papanatismo tampoco se detiene nunca. Escenas de violencia frente al domicilio de la enferma, para impedir que sacrificaran a su mascota, a mí me resultan absolutamente incomprensibles. Si corriera la voz, y las redes sociales son letales en un país cotilla como este, de que un guarda del Retiro le habría dado una colleja a una ardilla pillada masturbándose entre los árboles, en dos horas podrían reunirse mil personas dispuestas a morir por esa ardilla y a matar al guarda.

Creo que la Unión Europea debería haber hecho, en este tema, más de lo que ha hecho hasta ahora, aunque eso no constituye noticia ni novedad. Quizá podría haberse habilitado, con todas las garantías y protocolos estrictos de seguridad, algún hospital de referencia, especializado en el tratamiento de los contagiados por ébola, para acoger a todos los nacionales repatriados. En la campiña inglesa, un ejemplo, dirigido por profesionales expertos en el tema. Pero la soberbia, nacional o nacionalista, y en esto no sólo de los españoles, nos pierde.

Volvemos a revivir estos días episodios que creíamos olvidados en el pasado. Como el inefable Sancho Rof, allá por la primavera del 81,  y su bichito tan pequeño que, si se cae de la mesa, se mata, para describir el síndrome tóxico de la colza, que afectó gravemente la vida de 20.000 personas y provocó la muerte de unas 330.

En España, cuando se produce una crisis, siempre se demuestra que todos los responsables deberían dimitir. Pero ya es tarde, porque nunca deberían haber asumido una responsabilidad para la que, de forma evidente y palmaria, no están preparados. Pero todos, empezando por el Presidente del Gobierno, confiamos en que nunca se vaya a producir una crisis.

Quizá la mejor solución sea la de externalizar el Servicio de Gestión de Crisis a un equipo alemán, un decir. A cambio, podríamos asumir la organización del Carnaval de Colonia y de la Oktoberfest de Munich. Seguramente, los alemanes estarían felices con las fiestas organizadas por los españoles; pero la reacción de los ciudadanos de aquí, sin ninguna duda, sería la ya conocida: esos qué c... nos van a contar, si no tienen ni p... idea de cómo es este país.

Celtiberia Show, le llamaba en 1970 el inolvidable Luis Carandell.

JMBA  

martes, 7 de octubre de 2014

El que paga, manda.

Poderoso caballero es Don Dinero. El que paga, manda. Nunca muerdas la mano que te da de comer. La sabiduría popular es muy rica, y siempre lleva razón.

Estos días estamos todos los ciudadanos absolutamente escandalizados por la información sobre la existencia y la utilización de las llamadas Tarjetas Black en Caja Madrid (y luego en Bankia). Me temo que todos tenemos un primer sentimiento (enfermizo) de envidia. Porque, ¿qué no podríamos comprar con una tarjeta de límite generoso y que supiéramos que no acabaría metiendo mano a nuestra cuenta corriente?.
Miguel Blesa, Presidente de Caja Madrid (1996-2009).

Pero el hecho es gravísimo, y puede ser causa de numerosos delitos, aparte de la desfachatez y la sinvergonzonería que el propio hecho demuestra.

En primer lugar, parece que esta maquinaria de corrupción se puso en marcha en Caja Madrid a mediados de los ochenta, y ha seguido en vigor hasta muy recientemente. Hay que reconocer que, a diferencia de gestores anteriores, Goirigolzarri es un banquero consciente y profesional, al que solamente se le puede achacar no haber denunciado con más ímpetu esta desvergüenza que se encontró al hacerse cargo de Bankia.

El sistema en sí es corrupto y manipulador. En efecto, daba al Presidente la potestad de repartir con liberalidad, de forma absolutamente arbitraria, jugosos sobresueldos (en negro absoluto) a los altos cargos de la entidad. Con total opacidad para los Órganos de Gobierno y Gestión de la entidad. Según se ha sabido, los gastos generados por estas Tarjetas Black se contabilizaban engañosamente como errores informáticos, o incluso a la misma cuenta en la que se reportan los gastos de tarjetas robadas que no se pueden cargar a sus titulares, y que acaban en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

Este solo hecho ya supone administración desleal.

Pero estos gastos, según parece de índole muy variada y claramente, en su mayoría, de tipo particular e incluso suntuario, eran totalmente opacos a la Administración Tributaria. Ni la entidad realizaba retenciones fiscales a los perceptores (por la remuneración en especie), ni informaba a la Agencia Tributaria de los correspondientes perceptores y cuantías. Esto supone un delito fiscal por parte de la entidad y especialmente de su Presidente. En una cuantía total, por lo que parece, del orden de los 15,5 millones de euros.

Seguramente los perceptores no han llegado a incurrir en delito fiscal, sólo porque los importes anuales no parecen haber superado el límite de los 120.000 Euros. Pero sí son faltas o irregularidades fiscales, que pueden ser objeto de regularización fiscal con las sanciones correspondientes. Incluso si devolvieran el dinero percibido fraudulentamente a través de estas tarjetas, habría que evaluar el impacto de los intereses por disponer de esas cantidades durante varios años. No debería aceptarse que acabaran siendo créditos a interés cero.

Por supuesto, dado que Bankia tuvo que ser rescatada por el FROB (por lo tanto, con dinero público de todos los ciudadanos), ese uso de los fondos de la entidad sería objeto, en su caso, de delito de malversación de caudales públicos. El dinero pagado por este medio acabó siendo una pérdida adicional para la entidad, contribuyendo a la necesidad de rescate público. De nuevo, la devolución íntegra, con intereses, de esos importes al FROB (a todos nosotros, insisto), debería ser innegociable. Este delito es el único que no tendría sentido si los hechos se produjeran en una empresa totalmente privada.

Pero hay un factor adicional especialmente perverso en este método arbitrario de repartir sobresueldos fiscalmente opacos. Le daba al Presidente una herramienta formidable para la total manipulación de sus altos cargos, asegurándose su total docilidad. Porque el que paga, manda. Quizá no sólo por este motivo, pero esta liberalidad sin duda contribuyó a ello, un personaje siniestro como Miguel Blesa y otro jesuítico como Rodrigo Rato, tuvieron las manos libres para tomar decisiones en la entidad de acuerdo a sus intereses personales, sin temor a críticas internas y sin necesidad de mayores explicaciones. Si tienes algo que ocultar, rodéate de estómagos agradecidos, que nunca arrojarán luz a los esqueletos del armario..

La total opacidad de estos gastos y su contabilización, los ocultaban a cualquier auditoría o a la propia Asamblea de la entidad, de lo que se deriva una necesaria malevolencia de esos Presidentes, y un evidente ánimo de engañar.

Por parte de los perceptores, lo más cómodo resultó, por supuesto, callar y seguir gastando con liberalidad, en muchos casos accediendo a lujos que jamás se hubieran podido permitir por sus propios medios, y en otros por pura codicia y avaricia, sabiendo que no mermarían sus propias cuentas corrientes.

Parece que algunos titulares de esas tarjetas decidieron no utilizarlas y guardarlas en el cajón, pero tampoco denunciaron la evidente irregularidad. ¿Ley del Silencio, Omertà?. Si eres honesto, no la uses, pero no impidas que los demás lo hagamos con alegría.

Me cuesta mucho creer (vamos, que no me lo creo), que la propia Agencia Tributaria o la Fiscalía desconocieran por completo el hecho. Pero complicidades inconfesables, o bozales distribuidos por sus superiores para proteger sus intereses o a sus amistades, provocaron que la situación se prolongara en el tiempo, sin ningún impedimento.
Rodrigo Rato, Presidente de Caja Madrid (Enero-Diciembre
2010) y de Bankia (3/12/2010-9/5/2012)

Al final, como es habitual en los casos de corrupción, la salida a la luz pública de esta maquinaria corrupta ha tenido que venir por la denuncia (demanda, o querella) de un partido político que nunca mojó de ella, por el simple hecho de estar ausente por completo del Consejo de Caja Madrid o posteriormente Bankia. A diferencia de los partidos mayoritarios (PP, PSOE, IU), la patronal y los principales sindicatos (UGT, CCOO), que sí tenían algunos de sus miembros en ese Consejo, UPyD no tenía a nadie en esos órganos. Se ha demostrado algo bien sabido, y es que la codicia, la avaricia y la corrupción no tienen colores políticos. Acaba siendo ladrón, con honrosas y poquísimas excepciones, quien tiene ocasión de serlo con la confianza de una total impunidad.

Nadie puede asegurar su propia honradez si nunca tuvo acceso a la llave de la caja. Es por eso que, en el ánimo del ciudadano de a pie, aparece, incluso a su pesar, un primer sentimiento enfermizo de envidia. Curiosamente, la situación es parecida a la fidelidad en la pareja: nadie puede afirmar su propia fidelidad si nunca tuvo la oportunidad de no serlo (por ser más fe@ que picio y/o por carecer de otros atractivos, como el dinero). Dicen que la ocasión hace al ladrón, y la tentación es el origen del pecado.

Confío que la Agencia Tributaria y la Justicia hagan su labor, y evalúen las sanciones económicas y/o penales que correspondan en cada caso. Confío que los corruptos sean separados de todo cargo público por mucho tiempo o incluso de por vida. Y que los Grandes Manipuladores paguen con la cárcel acciones tan ignominiosas. Un Miguel Blesa, cuya única cualificación como banquero era ser amigo de Aznar, y que ya acabó con la carrera judicial de Elpidio Silva, que le investigaba (sin entrar a juzgar su idoneidad como juez), debe acabar en la cárcel. Lo mismo que Rodrigo Rato, que parece haber roto la vajilla en todos los puestos por los que ha pasado.

Caja Madrid engañó a los preferentistas, vendiendo activos ilíquidos y ruinosos a perfectos ignorantes financieros. Y Bankia engañó a muchos accionistas (entre ellos yo mismo, que acabé vendiendo sus acciones perdiendo más del noventa por ciento de lo que había pagado por ellas), cuando salió a Bolsa estando técnicamente en quiebra. Ahora resulta enternecedor ver a expertos financieros (abogados, economistas, incluso inspectores de Hacienda) alegando ignorancia, asegurando que se han sorprendido de ver cómo ese maná del cielo que cayó sobre sus cabezas por la liberalidad del correspondiente Presidente, resulta que era ilegal, jo. Que intenten convencernos de que llegaron a creerse que gastar sin control podía ser legal (e incluso responsable) sólo demuestra que, o son imbéciles ellos, o se creen que todos los ciudadanos lo somos. Impresentable.

Confío que se repare el daño, dentro de lo posible. Pero, la verdad, viendo la tibieza de muchos, no confío demasiado.

JMBA