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miércoles, 4 de abril de 2012

Un Paseo por el Sena en Bateau Mouche

Varias veces ya, en diversos viajes a París por motivos variados, he tenido ocasión de participar en algunos cruceros por el río. Pero del último hacía ya quizá más de diez años.
Embarcadero de los Bateaux Mouches, junto a Pont d'Alma
(JMBigas, Marzo 2012)

El sábado 24 de Marzo, estando en París y siendo un día despejado y bastante caluroso, decidí dedicar una hora a realizar un paseo por el Sena en uno de los clásicos Bateau Mouche (literalmente, barcos mosca). Hay diversas compañías que ofrecen este servicio en la capital francesa, pero quizá Bateaux Mouches es una de las más tradicionales. Empezó a funcionar en 1949, poco después de terminada la Segunda Guerra Mundial, y ha prestado ininterrumpidamente este servicio los últimos 63 años.

Su base y embarcadero está en el Port de la Conférence, junto al Pont d'Alma, en la orilla derecha. Para llegar allí se puede viajar en el Metro (estación Alma-Marceau, línea 9) o bien en el RER C (estación Pont d'Alma) en la orilla izquierda, por lo que hay que cruzar el puente. El RER (Réseau Express Regional) se comporta, a efectos de tarificación, de forma idéntica al Metro, dentro de los límites de la ciudad. La línea C es muy conveniente, pues recorre toda la orilla izquierda, desde la Biblioteca François Mitterand al este, por la Gare d'Austerlitz, Saint Michel, Musée d'Orsay, Invalides, Pont de l'Alma, Champ de Mars/Tour Eiffel, Javel y Boulevard Victor (donde enlaza con la línea de tranvía que recorre los bulevares de los mariscales, al sur de la ciudad). Más allá sale de París y llega hasta Versailles-Château (y también a la estación de Versailles-Chantiers) y Saint-Quentin-en-Yvelines al Oeste, Argenteuil y Pontoise al norte, Massy-Palaiseau, Dourdan y Etampes al sur. Sólo hay que vigilar que las bifurcaciones no nos alejen de nuestro destino. Tenéis un excelente mapa, siempre actualizado, en la web de la RATP.
Musée d'Orsay
(JMBigas, Marzo 2012)

Yo llegué a la zona en el RER, y crucé a pie el Pont d'Alma. El eje del puente se prolonga en la orilla derecha hacia la famosa Avenida George V. Bajando a la derecha hasta el nivel del río, se llega a la base de partida. El crucero fluvial turístico más habitual (dejando aparte los nocturnos y los que incluyen comida o cena), tiene una duración de una hora más o menos. Es posible comprar el billete llegando a la terminal, por 11 Euros (precio adulto sin reducciones), tanto en la taquilla como en alguna máquina automática. Se puede pagar con tarjeta, sin problemas.

Tenía ya mi billete hacia las cuatro y diez de la tarde, y el siguiente crucero partía a las cuatro y media, por lo que me dio tiempo a tomarme una botellita de agua para mitigar el acaloramiento que traía puesto. Hay también una tienda de souvenirs, para amenizar la espera.

Hay una gran plataforma de pre-embarque para los viajeros del siguiente crucero. Unos diez minutos antes de la salida empieza el embarque. Los barcos son bastante grandes, y tienen un nivel descubierto en la parte superior (que acostumbra a ser la preferida por los visitantes, a pesar de que el Sol puede batirte los sesos y el aire puede acabar resultando molesto, si el día tiende al gris).

Por mi parte, escogí la casi desierta cubierta interior. Me permitió despojarme de la chaqueta que contribuía al acaloramiento, y me dio la libertad de moverme en todas direcciones, y poder tomar fotografías desde babor o estribor, sin que la multitud de arriba me lo pusiera más difícil.
Palais (Musée) du Louvre
(JMBigas, Marzo 2012)

La ruta empieza junto al Pont d'Alma, en dirección al este. Bajo el Pont des Invalides y luego el de Alexandre III, París se desliza ante los ojos: el Grand Palais, las Tullerías y el Louvre (en la orilla derecha, a la izquierda de la marcha) o la Asamblea Nacional y el Musée d'Orsay sobre la orilla izquierda.

Llegando a la Île de la Cité, el barco sigue por el brazo sur del río, entre la isla a la izquierda y el barrio latino a la derecha. Se tienen excelentes vistas de Notre Dame, tanto de la más conocida fachada oeste, como de las fachadas sur y este, menos habituales. Se pasa junto a la casi desconocida estatua de Carlomagno, que está en un extremo del Parvis de Notre Dame.

Se sobrepasa el brazo que separa la Île de la Cité de la vecina Île de Saint Louis (unidas por el puente peatonal de Saint Louis). Se bordea a continuación la isla de San Luis, uno de los enclaves residenciales más apreciados de todo París.

El barco continúa más allá del final de la isla, hasta las proximidades del Pont Morland (en la zona de Bastilla) que da acceso a un puerto deportivo de tamaño medio (Port de Plaisance Paris-Arsenal) por el Canal Saint Martin.
Catedral de Notre Dame de París
(JMBigas, Marzo 2012)

Allí se da la vuelta, y se toma el brazo norte del río. Se bordea de nuevo la isla de San Luis, dejando a la derecha el barrio del Marais (St Paul, St Antoine, Quai Henri IV). Se pasa junto al maravilloso Hotel de Ville de Paris, del que se tiene una vista bastante buena desde el barco. Más adelante, por la orilla derecha,  se pasa junto a Chatelet, aunque desde el nivel del río sólo se llega a distinguir una parte de la columna que hay en el centro de la plaza, y la estatua que la remata.

A la izquierda de la marcha, en la Île de la Cité, se sobrepasa el complejo de la Conciergerie, del que forma parte la Sainte Chapelle.

Reunificado el río, el barco vuelve a su punto de partida, pero sobrepasa el Pont d'Alma hacia el suroeste. Sobre la orilla izquierda se tienen diversas vistas de la Tour Eiffel, así como del quai Branly, donde hace unos años se inauguró un Museo Etnográfico que se conoce habitualmente como Musée du Quai Branly. El barco cruza el Pont d'Iéna (el que une la Tour Eiffel y el Champ de Mars con la zona de Trocadéro) y sigue hasta pasado el Pont de Bir-Hakeim. Aquí hay una lengua de tierra en el centro del río, paralelo a las orillas, llamado Allée des Cygnes (Paseo de los Cisnes).
Hotel de Ville
(JMBigas, Marzo 2012)

Sobre la orilla izquierda, se divisa ya el quai de Grenelle, con su Centro de Convenciones y su racimo de edificios altos que, dentro del municipio de París, están limitados a unas pocas zonas muy concretas.

El barco da la vuelta, para dirigirse ya hacia el embarcadero. Aquí se tienen, posiblemente, las mejores vistas de la Torre Eiffel. Sólo superadas por la pequeñez que se siente cuando uno pasea hasta el centro de sus cuatro gigantescas patas, y mira hacia arriba.

De vuelta en Pont d'Alma, se amarra el barco, y desembarca el pasaje.

Una hora de crucero en que toda la fachada fluvial de París se desliza ante los ojos emocionados de quien solamente lo había visto en fotografías, pero también de quien ya lo ha visto varias veces. Absolutamente recomendable para cualquiera que visite París.

Os ofrezco aquí sólo una pequeña muestra de fotografías, pero podéis acceder a una colección completa (de 86 fotografías), con todas las tomas geoposicionadas y con su descripción adecuada. Basta con que pinchéis en la imagen de la Torre Eiffel.

Paseo en Bateau Mouche por el Sena en París


Fin de trayecto.

JMBA

lunes, 18 de abril de 2011

París - Gare de l'Est

La Gare de l'Est (Estación de París Este) es una de las seis grandes estaciones ferroviarias terminales de París (junto a las de Lyon, Nord, Montparnasse, Austerlitz y Saint-Lazare). Sirve las Grandes Líneas del Este (la Champagne-Ardenne, Lorraine y Alsace, así como Luxembourg, Stuttgart, Munich y Basilea), y también los  servicios de cercanías y regionales de esa zona.
Fachada principal de la Gare de l'Est, frente a la
Place 8 Mai 1945
(JMBigas, Marzo 2011)

Es una de las más grandes de la ciudad (tiene hasta 30 vías) y está muy cercana a la Gare du Nord, en el mismo distrito 10º (10éme Arrondissement). De hecho hay un camino cuasi peatonal entre las dos, que pasa por la Rue Dunkerque (o por la muy explícita Rue des Deux Gares) y por la Rue d'Alsace. Es un paseo de menos de diez minutos, salvando, eso sí, una escalinata que desciende hacia la Gare de l'Est.

La estación fue inaugurada en 1849, y el 4 de Octubre de 1883 acogió al primer Orient Express, con destino en Constantinopla (la actual Estambul). Su ruta tradicional era por Munich, Viena, Budapest y Bucarest. Con las Guerras Mundiales se inició una ruta alternativa más al sur, llamada Venice-Simplon-Orient Express, por Venecia y Belgrado. Actualmente el Orient Express es solamente un tren turístico de lujo. Para este año 2011, únicamente está previsto un viaje completo siguiendo la ruta clásica (por Alemania, Austria, Hungría, Rumanía y Bulgaria), con salida de la Gare de l'Est de París el 2 de Septiembre. El viaje durará 6 días (5 noches), ya que se realizan los trayectos de noche, y el tren permanece estacionado un tiempo en las principales ciudades del recorrido, permitiendo realizar visitas turísticas de todo tipo. El precio, desde 6.780 Euros por persona. Aunque, lo siento, ya no quedan plazas.
Escalinata de unión de la Gare du Nord con la
Gare de l'Est, en obras de acondicionamiento
(JMBigas, Marzo 2011)

No hay servicio de ferrocarril suburbano (RER = Réseau Express Régional) en la Gare de l'Est, pero sí en la próxima Gare du Nord, así como en una estación subterránea también cercana, la de Magenta, que entró en funcionamiento en 1999, con la creación de la línea RER E, que reagrupó algunas líneas de cercanías que tenían previamente término en la Gare de l'Est, y que hoy circulan bajo la ciudad hasta la también nueva estación subterránea de Haussmann Saint Lazare.

Con motivo de la puesta en marcha de la línea TGV-Est (inaugurada en Junio de 2007), que une París con Reims, Metz, Luxembourg, Strasbourg y el sur de Alemania (Stuttgart, Munich), se realizó una remodelación mayor de la estación, con un presupuesto de unos 60 millones de euros. En particular, se rehizo todo el Hall del acceso principal de la estación (desde la Place 8 Mai 1945), que se convirtió en un centro comercial de tamaño medio. Actualmente hay tres grandes vestíbulos comerciales, el Hall Central (el más grande) y los dos laterales (Hall St. Martin y Hall Alsace).

Desde el Hall se accede en superficie a la zona propiamente ferroviaria y, en la planta inferior, con más comercios, se accede a la red de Metro.

Con esta remodelación, la Gare de l'Est, si bien conserva su arquitectura exterior clásica, ha pasado a formar parte de la nueva generación de estaciones ferroviarias, que son más bien centros comerciales por donde circulan trenes. Buenos ejemplos de esta generación son la nueva estación Berlin Hauptbanhof,  la María Zambrano de Málaga o la remodelación de la estación de St. Pancras, en Londres, para la llegada de la nueva línea de alta velocidad británica por la que circula el Eurostar.
Tiendas en el Hall Central
(JMBigas, Marzo 2011)

Al igual que los aeropuertos, las elevadas servidumbres de ocupación de terreno de las estaciones ferroviarias, en el centro de las ciudades además, sólo puede compensarse con una fuerte explotación comercial, para que no resulten excesivamente gravosas para los presupuestos públicos.

Actualmente, desde la Gare de l'Est hay un servicio frecuente de trenes TGV hacia Strasbourg (en 2h 20 minutos), Metz (1h 23 minutos), Luxembourg (2h 6 minutos) o Reims (40 minutos). También hay servicios TGV o ICE (InterCity Express, alemanes) a Stuttgart y Munich, así como TGV Lyria a Basilea y Zurich. Podéis ver en detalle los diferentes horarios y disponibilidades, así como comprar billetes, en su caso, en la web de la SNCF.

En Francia, el diseño de las líneas de Alta Velocidad es bastante más flexible que en España, dado que toda la red funciona con ancho europeo, y la integración de las nuevas LGV (Lignes Grand Vitesse = Líneas de Alta Velocidad) en la red convencional es relativamente simple. Sin embargo, este hecho provoca que los trenes de Alta Velocidad compartan tramos con otros regionales o locales, o de mercancías, por lo que los horarios acaban siendo menos fiables que los del AVE en España. En otras palabras, viajar en un TGV no significa que todo el recorrido se realice sobre un trazado específico de Alta Velocidad.
Trazado de la Línea de Alta Velocidad Este (Fases 1 -2007- y 2 -2015-)
(Fuente: LGV Est)

En la línea TGV Est, por ejemplo, en la actualidad sólo está en funcionamiento la llamada Fase 1, que es el tronco central de 300 Km entre Vaires-sur-Marne (en las cercanías de París) y Baudrecourt (Moselle). El siguiente tramo hasta Vendenheim (Bas-Rhin, ya en las cercanías de Strasbourg) es la llamada Fase 2 (unos 106 Km) y se prevé su entrada en funcionamiento para finales de 2015, suponiendo que los planes de financiación lleguen a buen puerto. A partir de ese momento, el trayecto entre París y Strasbourg se podrá realizar en 1 hora y 50 minutos.

En 1997 se creó la Réseau Ferré de France (RFF) que es el equivalente al Adif español, es decir, el organismo público responsable de la infraestructura ferroviaria. La diferencia es que, hoy por hoy, en Francia la propiedad de las estaciones es del operador (SNCF) y no de RFF (en España, por el contrario, las estaciones son responsabilidad de Adif). RFF es el responsable de la construcción de las LGV. Sin embargo, para su financiación, se despliegan ingeniosos planes conjuntos, que pueden involucrar al Estado, las Regiones y municipios del recorrido, el operador ferroviario y, eventualmente, concesionarios privados.

Para la Gare de l'Est existe un proyecto adicional, que es el llamado CDG Express. Se tratará de un enlace ferroviario (adaptado para viajeros con  equipaje) sin paradas entre la Gare de l'Est y el Aeropuerto Charles de Gaulle, en unos veinte minutos. Su entrada en funcionamiento tiene como fecha tentativa 2016, pero depende de la remodelación de la línea B del RER, que sirve actualmente el Aeropuerto.

Podéis revisar los Grandes Proyectos ferroviarios de Francia a horizonte 2020 y más allá en la web del Ministerio de Desarrollo Sostenible.

Hoy por hoy, la Gare de l'Est (podéis ver todos sus servicios en la web Gares en Mouvement) es un bonito ejemplo de arquitectura ferroviaria, remozada para rentabilizar su explotación comercial y por la puesta en funcionamiento de nuevos servicios. Podéis ver una pequeña colección de fotografías de la estación y de sus alrededores, aquí.

JMBA

martes, 5 de abril de 2011

La Sainte Chapelle - París

He estado infinidad de veces en París (tanto por trabajo como en viaje de placer), pero nunca había visitado la Sainte Chapelle. Hasta el otro viernes, en que disponía de un día completo en París para hacer turismo, ir de compras y tomarse una cervecita en alguna de las terrazas del boulevard Saint Michel.
La Sainte Chapelle, como parte del complejo del
Palais de Justice
(JMBigas, Marzo 2011)

Decidí dedicar un rato por la mañana para visitar la Sainte Chapelle. París, cualquier día del año, está plagada de turistas procedentes de todas las partes del mundo. Hay que contar que para visitar cualquiera de sus grandes atracciones, nos espera una cola de proporciones variables. Y la Sainte Chapelle no es una excepción.

La Sainte Chapelle es una capilla de proporciones modestas (salvo, quizá, los 20 metros de altura de la llamada capilla alta), mandada construir por San Luis, rey de Francia, en el 1241. Es del estilo llamado gótico rayonnant (radiante) y destaca por las espléndidas vidrieras de la capilla alta.

Se encuentra en plena isla de la Cité (Metro Cité) y se accede a ella desde el boulevard du Palais. Construida en el interior del Palais de la Cité, hoy está en el interior del complejo del Palacio de Justicia. Ello implica que el acceso está regulado por la Gendarmerie, y hay que pasar un estricto control de seguridad.
La Sainte Chapelle
(JMBigas, Marzo 2011)

A las diez de la mañana, me tocó esperar una media hora de cola, detrás de un grupo de revoltosos adolescentes italianos. La Sainte Chapelle forma parte del Centre des Monuments Nationaux, y la entrada cuesta 8€. Tenéis una descripción bastante completa en la Wikipedia.

La capilla baja era la única a la que tenía acceso el pueblo llano. De hecho el acceso a la capilla alta sólo era posible a través de las galerías superiores de palacio. En la actualidad, hay dos angostas escaleras de caracol, en los ángulos de la fachada de entrada, que permiten el acceso a la capilla alta desde la baja.
Detalle de la Vidriera nº 15, sobre las Reliquias de Cristo
(JMBigas, Marzo 2011)

La capilla baja está prácticamente ocupada por el puesto de venta de recuerdos con el tema de la Sainte Chapelle. Hay también la réplica de una estatua de San Luis, rey de Francia. Las columnas que sostienen todo el edificio, son de color azul (decoradas con flores de lis, símbolo de la realeza francesa) o de color rojo (decoradas con castillos de oro, ya que Luis IX era hijo de Blanca de Castilla).
Rosetón de 9m de diámetro, con escenas del Apocalipsis
(JMBigas, Marzo 2011)

La capilla alta destaca especialmente porque la mayoría de las paredes fueron sustituidas por vidrieras gigantes, que tiñen el ambiente de un cierto tono azul. Hay hasta 15 vidrieras de entre 13 y 15 metros de altura, que representan más de mil escenas bíblicas del antiguo y el Nuevo Testamento.

Una de las grandes vidrieras (la nº 15, que está situada junto al rosetón gigante, a la derecha de la nave), está dedicada a la historia de las reliquias de Cristo. De hecho, la Sainte Chapelle se construyó para albergar una serie de reliquias que San Luis compró al emperador bizantino.

El rosetón, de nueve metros de diámetro, representa diversas escenas del Apocalipsis.
Ábside de la Sainte Chapelle
(JMBigas, Marzo 2011)

Desde hace años, el Centre des Monuments Nationaux tiene en marcha un programa para la restauración y conservación de los vitrales.

La capilla alta transmite una sensación de elevación casi mística, gracias a la altura de la bóveda (unos veinte metros) y a la luz tamizada que entra en la capilla a través de las vidrieras.

Tenéis una pequeña colección de fotografías adicionales aquí.

Una visita muy recomendable. Muy cercana, además, a Notre Dame. Cruzando el brazo sur del Sena, estaremos en pleno Barrio Latino, en el inicio del boulevard Saint Michel. Allí no dejéis de visitar la librería Gibert Jeune (de cuatro plantas, más una zona exterior de oportunidades y ofertas), y la terraza del Saint Sévérin que, pese a practicar unos precios ciertamente abusivos (5,50 Euros pagué yo por 25cl de cerveza Leffe), siempre está repleta de gente que mira y se deja mirar, asomada al bulevar y al río.

En París, de todas formas, siempre os quedará algo por visitar, para el siguiente viaje.

JMBA

domingo, 8 de agosto de 2010

Sacré Coeur de Montmartre

He estado varias veces en el Sacré Coeur de Montmartre, y siempre había sacado la conclusión de que es un sitio habitualmente atestado de turistas, vendedores ambulantes y artistas callejeros. Aparte, por supuesto, de lo bonita que es la Basílica, el entorno y las vistas de París que se tienen desde ahí.

El viernes 30 de Julio tuve ocasión de conocer la zona con otra perspectiva diferente. Llegué a la estación de Metro Anvers (sobre el Boulevard Rochechouart) en torno a las 8.20 horas de la mañana. Los cafés abiertos, los comercios cerrados, y ni rastro (todavía) de los grupos numerosos de turistas.

Remonté a pie las dos manzanas de la rue Steinkerque hasta la estación baja del Funicular de Montmartre. Llegué, pues, al pie de la basílica en torno a las ocho y media de la mañana. Sin vendedores ambulantes ni grupos de turistas.

Hice unas cuantas fotos de la Basílica, y de las vistas de París que se tienen desde la explanada frente a ella. Luego me fui por detrás, hacia la Place du Tertre, habitualmente con las terrazas atestadas y docenas de artistas callejeros persiguiendo al turista para hacerle retratos, caricaturas, o el pino si hiciera falta. Las terrazas estaban preparadas, pero vacías todavía. Y artistas había sólo unos poquitos.

Claro que la extremada carestía de clientes potenciales a esa hora me hizo el objetivo de uno de los pocos artistas que ya estaban a pie de obra. Le dije a Sandro (un suizo italiano del Ticino) que no perdiéramos el tiempo ni él ni yo, que yo no quería ningún retrato ni nada similar. Al principio desistió, pero al volvérmelo a cruzar de vuelta, empuñó un lienzo y se empeñó en hacerme un retrato, allí, de pie los dos. Cuando terminó, lo firmó y me lo iba a dar. Yo le dije que le daba cinco euros por hacerle una foto (al retrato), pero que se lo quedara él. Ni hablar del peluquín, que el retrato me lo tenía que llevar yo. Al final la broma me salió por diez euros, y me llevé un retrato que, al principio, pensé que era yo con treinta años menos. Mirándolo bien, luego, llegué a la conclusión de que NO soy yo.

Como no iba preparado, el retrato acabó llegando a casa arrugadito y tal y tal. Menos mal que tuve la inciativa de hacerle una foto sobre el capó de un coche allí mismo, que os incluyo en la colección de fotografías del lugar.


(Pinchad en la foto, y tendréis acceso a una colección de 46 fotografías del Sacré Coeur y su entorno, con hermosas vistas de París. La galería de fotos reside en el servicio Google PicasaWeb).

Las vistas de París desde el Sacré Coeur son muy hermosas, especialmente en días claros (a mi me tocó una mañana bastante clarita, salvo un poco de calima sobre la ciudad). Es curioso ver todos los edificios del centro de París (salvo la Tour Eiffel y la Torre Montparnasse) de una altura modesta, y los rascacielos asediando la ciudad desde más allá del Boulevard Peripherique.

Cuando emprendía el camino de vuelta (algo más tarde de las nueve de la mañana), riadas de turistas estaban ya alcanzando la cumbre, el Funicular subía atestado, y había cola en la estación baja. Les dejé el campo libre, a ellos, y a las docenas de vendedores ambulantes que ya habían extendido sus improvisados tenderetes, esperándoles.

¡¡¡Que lo disfrutéis!!!

JMBA