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martes, 8 de noviembre de 2011

La OTRA New York: Octubre de 1988

Rescatadas directamente del arcón de las fotografías, escaneadas y editadas para mejorar al máximo su calidad (sólo regular en origen), os ofrezco ocho fotografías de una Nueva York que ya nunca podremos volver a ver así.
En Agosto de 1988, de vuelta de unos días por el Oeste de Estados Unidos, estuvimos unos días en Nueva York. Y aprovechamos para realizar algunas de las visitas turísticas más populares: una vuelta al Medio y Bajo Manhattan, hasta la Estatua de la Libertad, en helicóptero; y una visita a la Estatua de la Libertad (en Liberty Island), en el ferry.

Y todos los trayectos con una presencia que nos abandonó hace diez años: el World Trade Center, las Torres Gemelas.

La verdad es que da un poco de nostalgia.

JMBA

Primera Impresión sobre el Debate

Me gustó bastante. Un poco menos encorsetado que otros que recordamos, aunque todavía queda mucho por hacer en ese sentido. Posiblemente sería bueno que se le dedicara más tiempo, o que hubiera varios debates sobre temas concretos.

Porque hoy NO se ha hablado de algunos temas muy importantes para el futuro de este país.

Creo que ha habido algunos problemas de posicionamiento. Porque es la primera vez en que ninguno de los dos protagonistas del debate era el Presidente del Gobierno, que tuviera que defender su gestión. Siempre había sido así. En cambio esta noche parece que los dos candidatos defienden el cambio.

Esto provocó que, de forma deliberada o accidental, Rubalcaba pareciera asumir el papel del aspirante frente al Presidente. Que no era el caso hoy.

Lo cierto es que Rajoy estuvo muy prudente, casi reservado. Creo que tenía claro que en este debate sólo tenía cosas que perder, y poco que ganar. Lo que creo que no es cierto. A los votantes más o menos centrados y actualmente indecisos, Rajoy no les ha ofrecido nada nuevo, no ha hecho ningún esfuerzo para ganarse su voto. Dio la sensación de que está convencido de que va a obtener una mayoría absoluta suficiente, sin más trámites.

Rubalcaba, por el contrario, tenía poco que perder (ya que parte de una posición inicial muy deprimida) y sí algo (o bastante) que ganar. Estuvo mucho más revoltoso y travieso, incluso incisivo en muchos momentos, como si fuera un entrevistador y no un contendiente.

A los que Rajoy nos genera algunos miedos o algunas inquietudes, estos no han variado con el Debate. Rubalcaba ha demostrado que es peleón y que tiene ganas de darle la vuelta a las encuestas y a los sondeos.

Me ha sorprendido que solamente Rubalcaba haya hecho mención explícita de algún tipo de negociación con la Unión Europea. Rajoy ha obviado el tema, y a mí me ha parecido que planteaba las cosas como las cosas solían ser hace algunas décadas. Rubalcaba incluso, en su mensaje final, habló de salir de la crisis junto con todos los ciudadanos europeos.

Rajoy ha estado reservón, prudente, rayano en lo tacaño. No ha querido arriesgar nada, y está en su derecho: su posición aparente se lo permite.

Y, para finalizar esta primera impresión, conviene hablar de quién ha ganado el debate. Si consideramos únicamente que el vencedor es el que haya conseguido a partir del Debate añadir más votos a su urna el 20-N, creo que el ganador es Rubalcaba. Falta saber si este único debate será suficiente para forzar a muchos ciudadanos con sensibilidad a la izquierda, aletargados, desalentados, desencantados, desengañados por las medidas que ha tomado el PSOE en los últimos tiempos, a salir de casa e ir a votar el 20 de Noviembre.

Rajoy salió convencido de que no necesitaba ganar más votos esta noche. Y creo que lo consiguió.

JMBA

domingo, 6 de noviembre de 2011

Black Mirror II: Un solo inglés, pero de mil modos

Cada año, en torno al final del verano y el inicio del otoño, paso mis semanas más depresivas del año. Supongo que es un tema de ciclos del biorritmo o algo así. Influirán los recuerdos infantiles del final de las vacaciones y la vuelta al colegio, supongo. Pero lo que es definitivo en ese tono bajo es la constatación irreversible de que los días se nos acortan entre las manos, hasta llegar a ser casi anecdóticos en torno a Navidad.
Black Mirror Castle, en Willow Creek, Inglaterra.
Tal y como aparece en el juego.

Por algún mecanismo que desconozco, pero que se repite todos los años, en esta época recupero durante un tiempo breve mi gusto por los juegos del PC llamados Aventuras Gráficas. Les sacrifico durante ese período parte del tiempo que acostumbro a dedicar a la lectura. Pasado el tirón, los abandono prácticamente hasta el año siguiente.

Como ya he contado en otra ocasión, soy un jugador carente de paciencia y, por lo tanto, tramposo. Las Aventuras Gráficas no tienen nada que ver con los multimillonarios juegos de acción, velocidad y sangre. Son como películas cinematográficas, cuyo argumento hay que ir desentrañando con paciencia, a base de ir superando pruebas, resolviendo jeroglíficos, etc. etc. Una buena aventura gráfica le puede costar a un usuario avezado (sin ayudas) muchas docenas de horas de entretenimiento.

Pero yo, ya lo he dicho, soy un jugador tramposo. Por ello recorro a lo que se denominan los walkthrough, que son documentos normalmente elaborados por alguien que se ha recorrido el juego entero, y que detallan todas las acciones que debemos ir realizando, para avanzar en el argumento del juego. Mi fuente predilecta de este tipo de documentos es la web de GameBoomers, un reducto de amantes (a veces, casi nostálgicos) de este tipo de juegos. Uno de sus usuarios (MaGtRo), en particular, pone a disposición de los jugones de todo el mundo unos walkthroughs (en inglés, ciertamente) extremadamente precisos y cuidados.

Recientemente descubrí una tienda online donde es posible comprar Aventuras Gráficas (la mayoría en inglés, aunque algunos también están en español u otros idiomas) y descargárselas directamente a tu ordenador (donde los tienes disponibles unas horas después, según el ritmo de tu ADSL). En general, a precios muy razonables (9,99 ó 19,99€), aunque los de más reciente aparición pueden estar algo más caros. También ofrecen paquetes de varios juegos a precio atractivo.

Por este método, compré un juego que se titula Black Mirror II (2009). Existió hace unos años el Black Mirror original (yo lo jugué en su momento) y ya ha aparecido el Black Mirror III (2011). La trama se desarrolla en torno a la maldición de una familia noble en un lóbrego castillo de la Inglaterra profunda.

En este tipo de juegos, especialmente cuando están en inglés, un valor añadido nada despreciable es seguir el argumento con los diálogos hablados en inglés, y subtítulos para seguirlos con más facilidad. Es como ver una película subtitulada, pero a tu propio ritmo, con mucho menos estrés.

En particular este título tiene muchos diálogos, y un elemento adicional, que es ver (más bien oir) con claridad las muchísimas diferencias que existen entre las muy diferentes modalidades del mismo idioma (el inglés), cocinado en diversos lugares y distintos entornos. El protagonista es un universitario de Boston. En su aventura se cruza con una joven universitaria inglesa, unos policías de Maine, una aristócrata inglesa, otra aristócrata galesa, un burdo jardinero galés, un truhán inglés y algunos otros personajes. En el juego se reproducen magistralmente los diversos modos de expresarse de cada uno de los personajes, y los acentos más exagerados. Toda una lección de filología inglesa.

La principal enseñanza que he obtenido de todo esto es que el idioma (cualquier idioma) pertenece en su totalidad a los que lo hablan cotidianamente, que lo hacen suyo, lo modelan. Crean palabras, acortan otras, juntan varias en una sola, etc. etc. Y que una buena parte del idioma está muy directamente ligado a la vida cotidiana de los lugares donde se habla habitualmente.

Que no cunda el desánimo. Pero conviene que todo el mundo tenga claro que solamente podremos dominar por completo el idioma que se habla donde sea que vivamos, donde sea que lo escuchemos en los noticieros, por la calle, al tendero; y eso todos los días; donde sea que controlemos y comprendamos los continuos guiños a la realidad y a la actualidad que todo idioma, como cualquier otro ser vivo, incorpora continuamente.
Ambientación de un pueblo costero de Maine, en
el juego llamado Biddeford.

Podemos estudiar otro idioma, y llegarlo a manejar con cierta solvencia. Pero para dominarlo hay que vivir ahí todos los días. Por lo cual, más vale que nos resignemos a dominar un solo idioma (o dos para los que tengan la suerte de vivir en un entorno bilingüe) y simplemente conocer alguno más. Podremos llegar a leer sin problemas en otro idioma, o a mantener una conversación con un nativo. Pero difícilmente podremos llegar a entender a dos nativos hablando entre sí, especialmente si se esfuerzan un poquito en que no les entendamos.

Para compensar esta humildad, sólo tenemos que imaginarnos la cara de un inglés que cree dominar el castellano,  cuando, tras preguntarle a un andaluz por una cierta dirección, obtiene como respuesta: Pisha, tó tieso.

Como conclusión, agradecer a los productores de Black Mirror II (Cranberry Production, una empresa alemana basada en Hanover), el esmero que han puesto en reproducir los diversos modos y acentos del inglés que utiliza cada uno de los personajes.

Como podéis ver, de (casi) todo se puede aprender algo de provecho.

JMBA

Diario de Viaje sobre Arcachon

Os invito a darle un repaso al breve Diario de Viaje ilustrado que he publicado sobre Arcachon, en la web de Viajeros.

Arcachon es una preciosa localidad de la costa atlántica sur de Francia, a unos 65Km al sur de Burdeos. Con su gran albufera, es uno de los paraísos para los amantes de las ostras.

Si viajáis a Burdeos desde San Sebastián, anotaos Arcachon como una etapa donde parar y comer, por ejemplo.

Merece la pena.

JMBA

jueves, 3 de noviembre de 2011

Diarios de Viaje publicados en la web de Viajeros

La web de Viajeros está basada en Argentina, está dirigida a viajeros y amantes de los viajes, hispanohablantes, y tiene en la actualidad más de 315.000 inscritos (principalmente de España y de todos los países de Latinoamérica).

Estoy ordenando y organizando mis diversos Diarios de Viaje y los publico en esa web. La mayoría hacen referencia a artículos publicados en este mismo blog, pero hay otros que sólo los publico y publicaré allí.

Podéis ver mi página personal con todos los diarios y opiniones publicadas allí por mí en este enlace.

Y si sois aficionados a los viajes y/o os gusta viajar, os recomiendo que os inscribáis en esa web. Hay muchos viajeros que comparten experiencias viajeras apasionantes, fotos y comentarios, que son de mucho interés. Tanto si vais a realizar un viaje parecido y os sirven de ilustración o guía, como si describen viajes que nunca vais a realizar, pero que su relato nos hace soñar un poco a todos.

Una vez inscritos podréis añadir vuestros comentarios a los Diarios de Viaje o Fotos de otros viajeros. Que eso siempre anima mucho a todo el mundo.

JMBA

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Prospección sobre Croissants (2)

Como continuación al artículo sobre el tema mítico de los croissants, que publiqué el pasado mes de Agosto, y una primera prospección por la zona de Madrid que publiqué en Septiembre, he localizado otro establecimiento francamente recomendable.

Se trata de una pequeña panadería y pastelería de barrio, en la calle de Andorra, 89, en Madrid capital. Su pan (tienen diversas variedades) es muy correcto, pero los croissants son excelentes, al más puro estilo de los buenos croissants franceses: rectilíneos, ligeros, sonoros al morderlos, de interior homogéneamente esponjoso. De los que apetece abrirlos (con cuidado, porque se desmigajan con cierta facilidad) por la mitad y rellenarlos con jamón york y queso, o un buen jamón ibérico, y obtener así un bocatín delicioso y diferente.
Panadería y Pastelería en la calle Andorra, 89 - Madrid.
(Fuente: Google Earth - Street View)

No son muy grandes (tamaño que me parece correcto) y el precio es adecuado (1€ la unidad). Mi calificación global sería de 8,5/10.

El secreto de su ubicación es que está situado justo enfrente del Liceo Francés (en una calle paralela a Silvano), y en una zona de Madrid donde vive la mayor parte de la colonia de franceses que habita en la capital.

* * *

He repetido algún otro día con los que comentaba en Septiembre de Oriol Balaguer (c. José Ortega y Gasset - Grasset reza erróneamente el ticket de caja -, 44, esquina General Pardiñas). Y me ratifico en que son excelentes, los mejores que yo conozco a la venta en Madrid. Me parecieron menos grasientos que en mi primera degustación (quizá hayan cambiado algún ingrediente), aunque siguen siendo un poco demasiado pesados. Con todo, ajustaría mi calificación a 9/10: sobresaliente sin duda.


Sólo hay dos inconvenientes: no es fácil aparcar en la zona (en laborables hay zona azul o verde; el domingo por la mañana quizá se puede parar un par de minutos en doble fila); y se agotan muy rápidamente. Un domingo a mediodía (las 12 de la mañana), lasciate ogni speranza. En un pequeño establecimiento muy lujoso, orientado a la pastelería de gama alta y a los chocolates de capricho, la bollería da la sensación de que la tienen como un negocio menor.


Seguiré informando.

JMBA

La Vuelta a la (Nueva) Dracma Griega

Escribía en Junio de este año un artículo al que titulé ¿Devaluación del Euro?, en el que intentaba explicar la lógica monetaria que nos está llevando a estos monstruosos Planes de Rescate (acompañados de ajustes, recortes y puñaladas), ya que con la implantación del euro desapareció para todos los países integrados la posibilidad de devaluar la moneda nacional, ya inexistente. Curiosamente (o quizá no tanto), ese artículo ha sido mucho más leído que la media de los de este blog.
Billete de 100 antiguas dracmas griegas.
(Fuente: todocolección)

Vivimos estos días (sin vivir en nosotros) a vueltas con el problema griego. Un problema que nos contagia a todos los demás, y más a las economías periféricas (como la española o la italiana) que a las más poderosas (cuyo temor principal son las pérdidas que supondría para su sistema bancario la quiebra de Grecia).

Da la sensación de que el origen del problema es que Grecia entró en la disciplina del Euro sin merecerlo, o por lo menos sin cumplir de modo sostenible las condiciones impuestas por el Tratado de Maastricht. Se lo hemos oído decir así, sin más tapujos, a Nicolas Sarkozy, con toda claridad. Que la entrada de Grecia en el euro fue un error. Claro que él se deja al margen, al afirmar (con razón, por otra parte), que él no estaba allí cuando se tomó esa decisión. Sospecho que Angela Merkel, un poco más discreta, con mucha probabilidad piensa lo mismo estos días.

Parecía que se había llegado a un acuerdo con Grecia para aplicar un draconiano Plan de Rescate, que supondrá (si finalmente sigue adelante), dramáticos recortes en el nivel de vida de los griegos, con despidos masivos de funcionarios públicos, reducciones de salarios, pensiones y subvenciones, etc. etc. Medidas todas ellas encaminadas a simular (con los medios actuales) los efectos sobre la población y el país de una fuerte devaluación de su (ya inexistente) moneda nacional.

Sin embargo, el presidente griego Giorgos Papandreu ha anunciado su intención de convocar un referéndum para que los griegos aprueben (o rechacen) la aplicación de este Plan de Rescate. Tras la infinidad de altercados sociales, huelgas generales y demás que se han vivido en Grecia en los últimos tiempos, hasta el más iluso se teme que el resultado de un tal referéndum pueda ser un NO tan grande como el propio Partenón. Papandreu afirma que la Unión Europea estaba informada de sus intenciones, pero las reacciones enérgicas de sus principales líderes más bien sugiere lo contrario. Comprendo que Papandreu no soporta llevar sobre sus espaldas una carga tan pesada y quiere compartirla con su pueblo.
Giorgos Papandreu, Primer Ministro de Grecia.
(Fuente: ABC)

Yo me pongo ahora en la piel de un ciudadano griego de a pie, enfrentado a votar en un tal referéndum. Lo primero será cómo se plantea la pregunta, como en todo referéndum. El SI estará claro que supondrá la aceptación de que se aplique un Plan de Rescate que supondrá sacrificios dramáticos para todo la población de Grecia durante las próximas décadas. ¿Pero qué significará el NO?. Parece claro que el Diluvio Universal, se vista como se quiera.

Dicho sea de paso, no tengo en mi recuerdo a ningún gobierno en el pasado que haya sometido a referéndum popular la necesidad o no de devaluar la moneda nacional. Cuando se estimaba necesario, el Gobierno de turno lo aplicaba de modo inmediato, habitualmente con nocturnidad.

Pero ahora, en 2011, catorce años después de la creación de la moneda única, y casi diez años después de su introducción efectiva (y en efectivo) un NO en el referéndum griego no podría significar otra cosa que la salida de Grecia del Euro, y su vuelta a una moneda nacional a la que deberíamos llamar Nueva Dracma Griega. Y la llamo Nueva porque su paridad con el Euro sería desde ese mismo momento un 20, un 30, un 40 o un 50% menor que la de la vieja dracma. Y sus efectos sobre la población de Grecia sería básicamente equivalente a la que va a producir el Plan de Rescate: un empobrecimiento generalizado y fuertes sacrificios para las próximas décadas.

Por cierto, el escenario de salida del euro de un país no está claramente considerado y definido en la actual legislación comunitaria. Habrá que idear, inventar, definir y legislar sobre las condiciones para un tal paso.

Aceptemos que la entrada de Grecia en el euro fuera un error. Podemos incluso aceptar que los gobiernos griegos han engañado repetidamente a la Unión Europea, con una contabilidad nacional manipulada (ayudados, por cierto, por prestigiosos auditores de cuentas). Pero todo ello tiene poco más efecto que llorar sobre la leche derramada. Demasiado tarde, ya estamos aquí y toca limpiar los daños (los que hayáis tenido que limpiar alguna vez de la cocina la leche derramada sabréis bien de lo que estoy hablando).
Imagen de una de las huelgas generales de
Grecia en 2011.
(Fuente: fortunaweb)

Por lo que se viene sabiendo, da la sensación de que la economía griega tiene unos desequilibrios estructurales incompatibles con el Euro. El Estado griego parece tener una incapacidad funcional para recaudar los impuestos en la proporción que debiera, y el fraude fiscal alcanza unos niveles no vistos en ningún otro país de la UE (aunque otros estemos mucho más cerca de lo que nos gustaría reconocer). La ineficiencia de la administración pública (y unos elevados niveles de corrupción) ha provocado una hipertrofia de nóminas (salarios, subsidios, pensiones,...) a cargo del Estado. Y todo ello en un contexto en que parece haber más propietarios de automóviles de gama alta (Porsche, Audi; ah, curiosamente, de fabricación alemana) que contribuyentes que reconozcan tener unas rentas superiores a los 50.000 Euros anuales. El milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Pero los milagros, como los lances del prestidigitador, siempre tienen truco.

El ingreso en la Unión Europea (y posteriormente a la Zona Euro) ha supuesto para muchos países (entre los que está, de modo muy especial, España), la transferencia de ingentes cantidades de fondos comunitarios, para fomentar el desarrollo y la adecuación de los nuevos países al estándar comunitario. Da la sensación de que cada país ha tenido un grado importante de libertad en la aplicación de esos fondos. En España, por ejemplo (aparte de las corruptelas habituales), esos fondos han contribuido a un desarrollo gigante de las infraestructuras del país (ferrocarril de Alta Velocidad, autovías y autopistas, Aeropuertos). Si bien es cierto que en algunas de ellas se ha disparado con pólvora de rey (autovías muy poco transitadas, líneas de ferrocarril de alta velocidad dudosamente rentables, aeropuertos para personas y no para aviones,...), en general todas ellas contribuyen decisivamente a aumentar las posibilidades de competitividad de España como país y de las empresas españolas en general. Y también aporta ventajas importantes a la industria del Turismo que, no lo olvidemos, es una de las principales de este país.
Monasterio de Simonos Petra, en el Monte Athos,
cerca de Tesalónica, Grecia.
(Fuente: wikipedia)

Claro que es cierto que muchas de estas inversiones han provocado, por supuesto, compras gigantes de material y tecnología alemana o francesa (los pedidos de trenes a Alsthom o Siemens sólo son un ejemplo de ello).

Daría la sensación de que buena parte de esos fondos, en Grecia han pasado (por caminos oscuros) a la economía privada, con los que se han comprado coches alemanes, por ejemplo. Y por los que no se habría tributado fiscalmente como se debería. Nada, dicho sea de paso, que no pasara ya en la Argentina pre-corralito.

Nos gustará más o menos la forma en que la Unión Europea (o el Banco Central Europeo, para el caso), han actuado y actúan. Pero lo cierto es que la implantación del Euro nos ha aportado innumerables ventajas a todos los niveles. Incluso, por supuesto, a los ciudadanos de a pie. El problema es que nunca, hasta que este persistente período de vacas flacas nos ha herido con sus cornadas, habíamos sido conscientes de lo que esa pertenencia nos cuesta, o nos debe costar.

Para empezar, las políticas económicas (no solamente las monetarias) deben ser comunes a todos los países de la Zona Euro. Debería existir un único Ministerio de Economía a nivel de la Zona Euro, y en cada país un Secretario de Estado debería ser el responsable de su aplicación, de la que debería reportar a Bruselas (o a Frankfurt, o a donde sea). Sin eso, la implantación del euro está en un permanente equilibrio inestable, dependiente, en el fondo, de la buena fe de los diferentes gobiernos. Muy escaso bagaje para la Política con mayúsculas.

El problema es que ahora no podemos dedicarle tiempo a resolver (o a intentarlo, por lo menos), los problemas estructurales que están en el origen de las actuales convulsiones. La UE se está limitando a intentar apagar los incendios que aparecen por todas partes. Alguien dentro de la UE debería estar trabajando en el medio y largo plazo, en diseñar e implantar las medidas políticas y económicas necesarias para que una situación como la que estamos viviendo en estos últimos años no pudiera volver a producirse.

Puedo entender que ese griego de a pie, enfrentado a un referéndum sobre el Plan de Rescate, esté muy seriamente tentado de votar que NO, para decir alto y claro que quiere seguir siendo griego, y que este país es así y no acepto que vengan de fuera a decirnos cómo debemos funcionar. Lo que ocurre es que todo tiene sus consecuencias. Un NO en el referéndum griego supondría, en el corto plazo, unos efectos parecidos a la aplicación del Plan de Rescate (salida del Euro, vuelta a una moneda nacional fuertemente devaluada, empobrecimiento generalizado, sacrificios de todo tipo, despidos masivos de funcionarios, rebaja efectiva de los salarios y pensiones, y así todo). Y en el medio y largo plazo supondría dejar a un país aislado en una autarquía económica que ya no es compatible con el siglo XXI. Espero que los votantes griegos tengan claro este escenario.
Dibujo idealizado del Templo Períptero del Partenón,
en Atenas, Grecia.
(Fuente: esacademic)

Tendrán, en cualquier caso, que ajustar las cuentas en casa sobre culpas y responsabilidades. Pero pertenecer a una zona de moneda única exige una disciplina indispensable (la definida inicialmente en el Tratado de Maastricht, que parece haberse relajado con el tiempo). Y la ignorancia (tampoco nadie lo había contado claro hasta esta crisis) no exime de su cumplimiento.

Espero que el gobierno griego sepa explicar con claridad a sus ciudadanos las consecuencias y lo que significará (el día después) un SI o un NO en el referéndum previsto. Pobreza o pobreza con aislamiento. Tras una época de vivir por encima de nuestras posibilidades, no toca nunca otra cosa que ajustarse el cinturón.

Está claro que tras este tema hay muchos intereses, y no todos confesables. Los grandes bancos (principalmente franceses y alemanes) tienen una alta exposición a la deuda griega. Y a Alemania le gustaría poder seguir vendiendo Porsches y Audis a los griegos. Un NO en el referéndum supondría la salida del euro, un Estado griego con sus nuevas dracmas muy devaluadas (su deuda monetaria aumentaría significativamente), sin otra posibilidad que la quiebra. Y ese es el escenario que más aterra a todos los que tienen intereses en el tema.

Los que vivimos en el resto de economías periféricas, más vale que pongamos la barba a remojar.

JMBA